El conservador Abelardo de la Espriella prestará juramento este viernes como presidente de Colombia bajo fuertísimas medidas de seguridad en Cali, una ciudad del convulso suroeste del país, rompiendo con la tradición de celebrar la ceremonia en la capital, en un movimiento con el que busca dar una señal de su mano dura contra los grupos armados ilegales.
Una postura firme contra los grupos armados será el discurso que enmarque la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia
Abelardo de la Espriella, quien nunca antes ha ocupado un cargo público, hizo campaña como un outsider, financiando su contienda con la fortuna que amasó como abogado y empresario. Su investidura, que se llevará a cabo en el auditorio de una universidad ante el Congreso, marca un nuevo giro hacia la derecha en la región.
De la Espriella, de 48 años, sucederá a Gustavo Petro tras ganar una ajustada segunda vuelta electoral el 21 de junio contra el aliado del presidente saliente, el senador Iván Cepeda.
De la Espriella, quien nunca antes ha ocupado un cargo público, hizo campaña como un outsider, financiando su contienda con la fortuna que amasó como abogado y empresario. Su investidura, que se llevará a cabo en el auditorio de una universidad ante el Congreso, marca un nuevo giro hacia la derecha en la región.
Se espera la asistencia del rey Felipe VI de España y de presidentes latinoamericanos como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa y el chileno José Antonio Kast.
Tras la ceremonia, De la Espriella se trasladará a un batallón militar en Cali para dirigirse a las tropas. Su objetivo es elevar la moral de los uniformados y, al mismo tiempo, advertir a los grupos armados ilegales que operan en la zona que deben rendirse o arriesgarse a ser declarados "objetivos militares".
De la Espriella, quien se hace llamar "El Tigre", se ha comprometido a hacer frente a la persistente violencia en Colombia rompiendo con la política de Petro de negociar con los grupos armados, argumentando que el proceso de paz ha fracasado.
Las economías ilegales, como el tráfico de drogas y la minería ilegal, se disputan entre grupos como las facciones disidentes de las ya extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que no aceptaron el acuerdo de paz firmado hace una década, el cartel del Clan del Golfo y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional.
Impacto en la región
De la Espriella, ciudadano colomboamericano, llega al poder tras recibir el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y en un momento en que crecen las preocupaciones regionales sobre la delincuencia, la migración y la economía.
"Su ascenso al poder reforzará este giro a la derecha en gran parte de América Latina y consolidará un bloque regional de gobiernos conservadores frente a un número cada vez menor de administraciones de izquierda", declaró a The Associated Press Glaeldys González, analista para los Andes del International Crisis Group.
De la Espriella ha dicho que su gobierno unirá a Colombia con el "Escudo de las Américas", una coalición regional para luchar contra el narcotráfico que surgió de la cumbre organizada por Trump en marzo.
También anunció que reanudará las relaciones diplomáticas con Israel y las romperá con Cuba y Nicaragua, a las que considera "tiranías".
Petro promete una feroz oposición
De la Espriella enfrentará una sólida oposición por parte de Petro, quien se negó a reconocer su victoria electoral e insistió en un presunto fraude, alegando que los resultados de miles de actas de escrutinio fueron manipulados por programadores. Las acusaciones de fraude han sido desestimadas tanto por observadores internacionales como por las autoridades electorales de Colombia.
Petro será un opositor " implacable" y "mordaz", buscando fortalecer su liderazgo, señaló el analista político Sergio Guzmán.
Petro ha instado a los movimientos sociales del suroeste del país a organizar "milicias populares" para defenderse de posibles ataques de quienes calificó de "fascistas", y ha pedido a sus seguidores que se preparen para un paro general si intentan encarcelarlo tras dejar el cargo. Petro fue designado como un " objetivo prioritario" por la DEA, según reportó la AP en marzo.
Este tipo de llamados por parte de Petro, sumados al enfoque de mano dura que pretende De la Espriella, aumentan la probabilidad de "enfrentamientos durante las manifestaciones o respuestas más contundentes por parte de las autoridades", de acuerdo con Andrés Macías, investigador especializado en conflicto y paz de la Universidad Externado.
En Cali, donde Petro cuenta con un amplio respaldo, organizaciones sociales y estudiantiles han convocado a manifestaciones durante la ceremonia de posesión. También se prevén protestas en Bogotá y Barranquilla.









