La investigación por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa abrió un nuevo capítulo en México tras un exhaustivo reanálisis del expediente y la apertura de nuevas líneas de investigación por parte de la Fiscalía General de la República ( FGR).
Ocultar evidencia y amenazar a testigos, las claves de la detención del exgobernador Ángel Aguirre por el caso Ayotzinapa
Nuevas líneas de investigación de la Fiscalía General de la República del Gobierno de México surgieron tras un análisis del expediente y testimonios que apuntan a irregularidades ocurridas durante las primeras etapas del caso.
La institución informó que encontró elementos que apuntan a la posible participación del exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, en la presunta destrucción y ocultamiento de evidencias relacionadas con los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, explicó en conferencia de prensa el jueves 6 de agosto de 2026 que el nuevo rumbo de la investigación permitió reconstruir una parte de los hechos que, según la Fiscalía, permanecía oculta; se trata de la existencia de grabaciones de seguridad tomadas afuera del Palacio de Justicia de Iguala y la presunta orden para desaparecer ese material.
Los videos del Palacio de Justicia: la evidencia que, según la FGR, fue ocultada
La funcionaria mexicana evidenció que la noche del de septiembre de 2014, mientras se desarrollaban los hechos que derivaron en la desaparición de los estudiantes normalistas, el autobús Estrella de Oro número 1531 quedó registrado por cámaras de seguridad ubicadas en el exterior del Palacio de Justicia del estado en Iguala.
De acuerdo con la explicación de Ernestina Godoy, las cámaras identificadas con los números 12 y 15 captaron el momento en que la unidad era detenida por policías municipales y estatales.
Para la Fiscalía, esas imágenes representaban una evidencia clave dentro de la investigación, debido a que documentaban momentos relacionados con los movimientos de los estudiantes durante esa noche.
Sin embargo, durante las primeras etapas del caso, las autoridades sostuvieron que ese material no existía o que no podía ser obtenido debido a supuestas fallas técnicas del sistema de videovigilancia.
La versión de las fallas técnicas fue desmentida, asegura la FGR
La FGR señaló que las primeras explicaciones sobre la inexistencia de las grabaciones fueron descartadas después de nuevas diligencias.
Según la fiscal general, la investigación permitió establecer que la versión sobre la s fallas técnicas no correspondía con la realidad y que las grabaciones sí fueron generadas.
El hallazgo abrió una nueva pregunta dentro del expediente: si los videos existieron, qué ocurrió con ellos y quién ordenó su desaparición.
Enero de 2026: un testigo revela la existencia de las grabaciones
La Fiscalía informó que en enero de 2026 una persona colaboradora aportó un testimonio considerado clave para la nueva investigación.
Según Ernestina Godoy, esta persona confirmó que las videograbaciones existieron, señaló que fueron sustraídas y afirmó que fueron entregadas directamente al entonces gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero.
El testigo también relató que existieron amenazas en su contra, situación que, de acuerdo con la Fiscalía, explicó por qué había mantenido silencio sobre estos hechos durante años.
La declaración permitió, según la institución, avanzar en la identificación de quienes habrían participado en la desaparición del material.
Mayo de 2026: segundo testigo señala una orden desde la cúpula estatal
Meses después, en mayo de 2026, un segundo testigo protegido reforzó la línea de investigación de las autoridades mexicanas.
La Fiscalía afirmó que este testimonio señaló que Ángel Heladio Aguirre Rivero ordenó, durante una reunión con mandos de primer nivel de su gobierno, desaparecer cualquier evidencia relacionada con los hechos ocurridos en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Iguala.
De acuerdo con la FGR, esta declaración permitió fortalecer la hipótesis de que la desaparición de las grabaciones no fue producto de un error administrativo, sino de una decisión tomada desde la estructura del gobierno estatal.
FGR de México: No fue una falla técnica, sino una operación estructurada
La Fiscalía General de la República del Gobierno de México concluyó que el ocultamiento de las grabaciones no correspondió a una omisión aislada ni a una falla del sistema de videovigilancia.
Ernestina Godoy afirmó que los elementos reunidos en la investigación apuntan a una operación deliberada y organizada desde la cúpula del Poder Ejecutivo estatal para impedir que esas evidencias llegaran a manos de las autoridades.
“Lejos de ser un acto aislado u omisión técnica, el ocultamiento de las grabaciones fue el resultado de una operación dolosa y deliberadamente estructurada desde la cúpula del poder ejecutivo estatal”, sostuvo la fiscal Ernestina Godoy.
Con base en estos elementos, el Ministerio Público de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa solicitó y obtuvo una orden de aprehensión contra Ángel Heladio Aguirre Rivero por delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas. La orden fue cumplimentada este jueves en el Estado de México.
La Fiscalía aseguró que continuará con las investigaciones para esclarecer el paradero de los 43 estudiantes y determinar la responsabilidad de todas las personas que hayan participado en los hechos del caso Ayotzinapa.










