Los
oficiales de la TSA continúan protegiendo los aeropuertos a pesar de no recibir su cheque de pago completo.
Ángela Grana, agente en Denver, relata en exclusiva para
N+Univision que muchos compañeros
carecen de dinero para gasolina o hipotecas, pero
cumplen su misión por sentido del deber. La crisis financiera obliga a las familias de los agentes a tomar decisiones extremas, mientras las
multas por pagos atrasados complican aún más su precaria situación económica actual.