La Casa Blanca confirma que las fuerzas conjuntas eliminaron el 90% de los
ataques con misiles y drones del régimen iraní. Mediante una operación a gran escala, el ejército estadounidense desarticuló las capacidades ofensivas y navales de Irán,
destruyendo más de 150 embarcaciones y neutralizando su poder en aguas principales.
Karoline Leavitt asegura que el dominio aéreo es total, reduciendo significativamente la amenaza terrorista en toda la región.