NASA

El telescopio Kepler "descubre" el planeta de Luke Skywalker

Parece salido de la saga "La Guerra de las Galaxias", pues se parece a Tatooine, el hogar del famoso Jedi.
14 Jun 2016 – 9:19 AM EDT

Científicos estadounidenses descubrieron un nuevo planeta que es muy similar en tamaño y radio a Júpiter y tiene una edad similar a la de la Tierra -de 4,400 millones de años- pero que destaca de ambos por poseer dos estrellas o soles a su alrededor.

Su nombre es el Kepler-1647 b, pues fue descubierto por el telescopio espacial del mismo nombre y parece salido de La Guerra de las Galaxias, pues ‘se parece’ a Tatooine, el planeta del protagonista Luke Skywalker donde había amaneceres y atardeceres dobles.

El recién descubierto planeta es un gigante gaseoso que se ubica a 3,700 años luz de la Tierra, en la constelación de Cyngnus (Cisne) -que atraviesa la Vía Láctea- y tarda poco más de tres años terrestres (unos 1,107 días) para completar su órbita alrededor de sus dos estrellas.

Según los autores del hallazgo, el Kepler-1647 b se ubica en la llamada zona “habitable” del doble sistema solar. Eso significa que está a la distancia justa para permitir la presencia de agua líquida en su superficie. Sin embargo, de la misma firma que Júpiter, Kepler-1647 b es un planeta gaseoso, lo que hace poco probable que pueda albergar formas de vida como las que conocemos.

"Hallar el Kepler-1647 b es importante porque es la punta del iceberg de una población prevista teóricamente de planetas grandes y circumbinarios", celebra el especialista William Welsh, de la Universidad Estatal de San Diego en un comunicado oficial de prensa.

El término circumbinarios se usa para definir los planetas con dos soles, como éste.

El estudio fue elaborado en conjunto al equipo del centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA y publicado en la revista Astrophysical Journal.

El descubrimiento se logró gracias al uso del telescopioespacial Kepler, lanzado en el 2009 en la búsqueda de planetas del tamaño de la Tierra pero fuera de nuestro sistema solar. Con este aparato los astrónomos pueden detectar ligeros descensos en el brillo que emite un planeta, lo que les permite inferir si está transitando por delante de un sol y bloqueando parte de la luz de esa estrella.

“Descubrir planetas circumbinarios es más difícil que buscar planetas alrededor de una sola estrella. Sus recorridos no están espaciados regularmente en tiempo y su duración puede variar”, explicó Welsh.

Por ejemplo, el Kepler-1647 b fue detectado en el 2011, pero hubo que esperar varios años para que completara su órbita de nuevo y poder confirmarlo. El coautor Jerome Orosz añade que es precisamente tomó tanto esa confirmación porque el planeta dura bastante completando su órbita.


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