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Miles de cubanos se han lanzado al mar para llegar al estrcho de Florida.

Réplica de balsa poco común

Réplica de balsa poco común

La réplica no está a la venta y es considerada por sus dueños como una pieza que hace honor a la inventiva cubana para tratar de salir de Cuba.

Miles de cubanos se han lanzado al mar para llegar al estrcho de Florida.
Miles de cubanos se han lanzado al mar para llegar al estrcho de Florida.

¿Navegarla a Cuba?

MIAMI, Florida.- Los camionautas, como se les llegó a conocer a los cubanos Luis Grass y Marcial Basante, quienes en el verano del 2003 intentaron cruzar el estrecho de la Florida en una camioneta Chevrolet de 1951 convertida en balsa, decidieron hacer una réplica y colocarla en exhibición en un local de venta de autos ubicado en la calle 8 del suroeste en Miami.

Aunque el modelo que está en exhibición no fue precisamente el camión balsa que los trajo a Miami, pues en esa entonces la Guardia Costera estadounidense interceptó y hundió la embarcción, la réplica sirve como un homenaje al original.

''Mi sueño era construir una réplica del camión que fue utilizado en el primer intento, para conservarlo como una pieza de museo. Y aquí lo tenemos, seis años después de la travesía,'' dijo Luis Grass de 41 años de edad al Miami Herald.

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La réplica no está a la venta y es considerada por sus dueños como una pieza que hace honor a la inventiva cubana para tratar de salir de la isla comunista.

En 2003, el original se embarcó en una travesía con 12 cubanos que buscaban refugio en Estados Unidos.

Grass hizo el primer intento con familiares y amigos, donde iban Matvial Basante y Rafael Díaz. Los tres residen actualmente en Miami.

Sin embargo, fue Díaz quien se convirtió en el primer camionauta al utilizar un Buick de 1948 para salir de Cuba con sus familiares en 1994 durante la oleada de balseros. Sin embargo, debido a problemas eléctricos no pudo lograr su cometido.

Díaz finalmente logró escapar en 2005 junto a su esposa e hijos en un Mercury del año 1948 adaptado para el viaje. Aunque fueron interceptados a pocas millas de Cayo Hueso y llevados a la base naval de Guantánamo, las autoridades los dejaron viajar a Miami porque tenían visas de inmigrantes.

El Mercury también fue hundido por la Guardia Costera. Díaz no participó en la reconstrucción de la réplica que se exhibe en la Calle 8.

En 2004, Grass también manejó un Buick que fue interceptado por la Guardia Costera. Grass, junto a su esposa e hijos, también pasaron varios meses en Guantánamo y para evitar una segunda repatriación, viajaron hasta Costa Rica.

Sin embargo, con la meta de llegar a Estados Unidos como fuera posible, a mediados de febrero de 2005, cruzaron la frontera de México con Estados Unidos. Tanto él como su esposa, Isora Hernández, y el hijo de ambos, Angel Luis de 5 años de edad, residen actualmente en Miami.

Grass es mecánico de profesión, experto en artes marciales y fue estudiante de ingeniería naval en Cuba.

El proyecto comenzó hace dos años con la búsqueda de una camioneta similar. ''Fue curioso, porque el dueño no quería venderlo. Él conocía la historia y que lo menos que él podía hacer era regalarnos el Chevy. Y así fue,'' confesó Grass al Herald.

Modificar el Chevy costó alrededor de 100 mil dólares. ''Lo hicimos con mucho orgullo, porque somos parte de la comunidad. Ahora está a dispoisición de los residentes del Sur de Florida,'' comentó al diario René Castillo, gerente general del establecimiento donde trabaja Grass.

Basante y Grass esperan mantener la réplica en exhibición a menos de que ocurra un cambio drástico en Cuba. De ser así, dicen entre risas, ''lo navergaríamos de vuelta a Cuba y entraríamos por la Marina Hemingway.''

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