En una decisión dividida de 5 contra 4, la Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo este lunes a favor del presidente Donald Trump, permitiéndole continuar indefinidamente con la construcción de un nuevo salón de baile (ballroom) en la Casa Blanca. El dictamen de emergencia bloquea las resoluciones de tribunales inferiores que ordenaban frenar las obras en la superficie.
La Corte Suprema autoriza a Trump continuar con la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca
Esta resolución sigue la línea de una decisión provisional emitida el 21 de agosto por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.
Esta resolución sigue la línea de una decisión provisional emitida el 21 de agosto por el presidente de la Corte Suprema, John Roberts.
El desafío legal fue impulsado por el Fondo Nacional para la Preservación Histórica, el cual argumentaba que el presidente no posee la autoridad unilateral para llevar a cabo la obra sin el aval del poder legislativo.
Detalles del fallo judicial y el disenso
En un fallo sin firma, la mayoría de la Corte determinó que el Fondo probablemente carece de legitimidad legal (locus standi) para presentar la demanda. Sin embargo, el tribunal evitó pronunciarse sobre el fondo del asunto: si Trump cuenta o no con la autoridad de construir sin la aprobación del Congreso. El juez Roberts se unió a los tres jueces liberales de la corte en un voto disidente, advirtiendo sobre la posible ilegalidad del proyecto:
"La construcción del salón de baile ha avanzado a paso ligero durante la mayor parte de un año. Es probable que dicha construcción sea ilegal", escribió Roberts.
El estado del proyecto de $400 millones
Avance acelerado: Según documentos judiciales presentados por la administración, el proyecto contaba con un 65% de avance hasta el 24 de agosto, operado por un equipo de 250 trabajadores laborando 20 horas al día, los siete días de la semana.
Financiamiento en disputa: La Casa Blanca sostiene que la obra de 400 millones de dólares será financiada en su totalidad por donaciones privadas. Esta afirmación ha sido ampliamente cuestionada, ya que fondos del Servicio Secreto ya han sido redirigidos para cubrir mejoras de seguridad vinculadas a la obra.
Instalaciones subterráneas: El proyecto integral incluye un extenso complejo bajo tierra con instalaciones médicas y de seguridad. Un juez federal, respaldado posteriormente por una Corte de Apelaciones el 7 de agosto, había permitido que esta fase subterránea continuara, pero prohibió construir el salón de baile en la superficie mientras durara el litigio.
Los argumentos de las partes
El caso del Fondo Nacional se sostenía en la declaración de Alison Hoagland, preservacionista y miembro de su junta directiva, quien argumentó que, de construirse un salón de baile de tal magnitud, sufriría "lesiones tanto profesionales como personales, afectando sus intereses estéticos, culturales e históricos" al transitar regularmente por la Casa Blanca.
Mientras que los demandantes aseguran que una ley federal exige la "autoridad expresa del Congreso" para construir en terrenos federales de Washington D.C., la administración Trump contraargumenta que otras disposiciones de la legislación federal sí facultan al presidente para realizar mejoras en los terrenos de la residencia oficial.









