La policía está investigando la denuncia de una mujer que afirma haber sido agredida sexualmente durante una fiesta de una fraternidad cerca del campus de la Universidad de Chicago, una acusación que surge en un momento de mayor concienciación sobre la violencia sexual en los campus universitarios.
Un nuevo caso de agresión sexual en una fiesta de fraternidad en Chicago: esto es lo que sabemos
La presunta agresión sexual que tuvo lugar en la casa de una fraternidad, cerca de la Universidad de Chicago, ha encendido el debate sobre la violencia sexual en los campus universitarios que surgió tras el caso Cornell.
La policía de Chicago informó el miércoles que nadie había sido acusado, un día después de que las autoridades universitarias publicaran una alerta indicando que se había identificado a una persona de interés.
El caso de Chicago surge en medio de la polémica por la gestión de la Universidad de Cornell ante las acusaciones de una mujer que afirma haber sido drogada y violada en grupo por miembros de una fraternidad en 2024. Una investigación interna del campus derivó en medidas disciplinarias internas por parte de la universidad, pero nunca se presentaron cargos penales.
Las claves de la agresión sexual en una casa de fraternidad en Chicago
La Universidad de Chicago, una de las mejores escuelas de investigación de Estados Unidos con una matrícula de 18,000 estudiantes, declaró en un comunicado que una mujer denunció haber sido agredida sexualmente la madrugada del domingo durante una fiesta en la casa de la fraternidad Alpha Epsilon Pi.
La universidad informó que el agresor huyó de la casa tras ser confrontado por otra persona.
Según la policía de Chicago, la mujer de 21 años denunció la agresión a la policía y acudió a un hospital para recibir tratamiento. La universidad afirmó que no es estudiante.
La policía de Chicago no facilitó de inmediato una copia del informe del incidente sobre el presunto ataque cuando la agencia Associated Press se lo solicitó el miércoles.
El Chicago Sun-Times, citando el informe policial, informó que la mujer declaró a la policía que había estado bebiendo y bailando en la fiesta antes de empezar a sentirse mal. Según el Sun-Times, el informe indica que dos amigas de la mujer la encontraron inconsciente en un baño con un hombre, y que ambas estaban parcialmente desnudas.
Según informó el Sun-Times, los amigos declararon a la policía que, para entrar al baño, tuvieron que abrirse paso a la fuerza entre varios hombres que "los animaban y parecían alentar la actividad que tenían dentro".
La fraternidad Alpha Epsilon Pi afirmó que ningún miembro participó en el presunto ataque ni lo incitó. La sección de la fraternidad en la Universidad de Chicago declaró que sus miembros acudieron rápidamente en ayuda de la mujer tras ser alertados por una de sus amigas y dieron por terminada la fiesta de inmediato.
“No existe ninguna prueba de que algún miembro de AEPi haya participado en este ataque o estuviera al tanto del mismo mientras ocurría”, declaró Jonathan Pierce, portavoz de la organización nacional de la fraternidad, en un comunicado el miércoles.
La fraternidad afirmó que el agresor fue expulsado de la casa y que las cámaras de seguridad lo grabaron mientras huía.
Las autoridades universitarias indicaron que la persona de interés identificada no es estudiante ni está afiliada a la institución.
El caso de Cornell salió a la luz el mes pasado después de que una mujer presentara una demanda contra la universidad y siete miembros de una fraternidad, alegando que fue agredida repetidamente en una casa de fraternidad en octubre de 2024. Tres semanas después, acudió a la policía del campus y concedió una entrevista detallada, pero la fiscalía local nunca presentó cargos. Los hombres a los que acusó han negado haber cometido delito alguno.
La Universidad de Cornell anunció el martes que prohibirá las fiestas en las casas de fraternidades hasta el próximo año. La universidad indicó que la policía estatal de Nueva York participará en las investigaciones de agresiones sexuales en el campus.
Las fraternidades también han estado bajo escrutinio en la Universidad de Arizona, que suspendió las actividades de las fraternidades a principios de este mes tras múltiples denuncias de agresión, novatadas y otras conductas indebidas.








