Al menos 79 niños han resultado afectados por el uso de gas lacrimógeno o gas pimienta durante operativos migratorios realizados por agentes federales como parte de la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump, de acuerdo con una investigación de ProPublica.
Redadas migratorias afectaron a 79 niños con gas lacrimógeno o gas pimienta, según un reporte de ProPublica
Una investigación de ProPublica documentó que bebés, estudiantes y menores que iban con sus familias figuran entre las víctimas de la creciente utilización de gas lacrimógeno y gas pimienta en operativos migratorios federales.
El reportaje documenta que los menores fueron alcanzados por estos agentes químicos mientras realizaban actividades cotidianas: iban rumbo a la escuela, permanecían en sus casas, viajaban con sus familias en automóviles o asistían a manifestaciones.
Entre los casos identificados hay un bebé que dejó de respirar tras la exposición, una niña de un año que fue rociada con gas pimienta dentro del vehículo de su familia y un adolescente con asma que presentó graves dificultades para respirar.
La investigación, basada en entrevistas con más de 40 víctimas y testigos, videos, imágenes de cámaras corporales, publicaciones en redes sociales y expedientes judiciales, concluye que el número de menores afectados probablemente es mayor al registrado.
ProPublica señala que la cifra documentada es casi cuatro veces superior a la incluida en un reciente informe del Congreso.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió el actuar de sus agentes y afirmó que "el Departamento de Seguridad Nacional no ataca a niños". La dependencia aseguró que sus oficiales reciben capacitación para utilizar "la mínima fuerza necesaria" y responsabilizó a los llamados "agitadores" y a los padres que llevan a sus hijos a escenarios donde se desarrollan operativos o protestas.
Sin embargo, ProPublica revisó videos en los que se observa a agentes lanzando gas lacrimógeno hacia multitudes donde había menores de edad y utilizando gas pimienta durante operativos migratorios. En algunos de estos casos, jueces federales determinaron que existió un uso excesivo de la fuerza y ordenaron restricciones para el empleo de estos agentes químicos en determinadas ciudades.
Especialistas consultados por el medio advirtieron que los niños son especialmente vulnerables al gas lacrimógeno y al gas pimienta porque respiran más rápido que los adultos, tienen vías respiratorias más estrechas y, debido a su estatura, inhalan una mayor concentración de las sustancias, que tienden a acumularse cerca del suelo.
Tres exfuncionarios del Departamento de Seguridad Nacional dijeron a ProPublica que la cantidad de menores afectados evidencia posibles fallas en los protocolos sobre el uso de la fuerza.
John Roth, exinspector general del DHS, calificó los hallazgos como una "señal de alerta máxima" y pidió revisar la capacitación que reciben los agentes para el uso de estos agentes químicos.
*El contenido de esta historia ha sido basado en el reportaje El uso de gas lacrimógeno y gas pimienta ha afectado a decenas de niños durante la campaña de deportaciones de Trump







