Hay jornadas memorables que rompen de manera definitiva los pronósticos deportivos, pero lo ocurrido este lunes 15 de junio en el arranque del Grupo H del Mundial 2026 superó cualquier lógica previsible.
El día que “Vozinha” frenó a España y encumbró a Cabo Verde en la Copa Mundial
El partido entre España y la debutante selección africana de Cabo Verde escribió un capítulo en la historia de los mundiales y lo hizo de la mano del arquero Josimar José Évora Dias, el hombre que llegó al estadio siendo un desconocido y salió de ahí con más de siete millones de seguidores, siendo una figura mundial
Sobre el césped, la poderosa selección de España, una de las grandes favoritas para alzar el título con sus jugadores valuados en millones de euros, asedió de forma inclemente el arco de la debutante Cabo Verde con un vendaval de veintitrés remates que auguraban una goleada inminente.
Sin embargo, bajo el arco del seleccionado africano estaba una figura insospechada; se llama Josimar José Évora Dias; el nombre lo lleva en honor al lateral brasileño que hizo historia en México 1986. Hoy el arquero de cuarenta años y doce días conocido por el entrañable apodo de ‘Vozinha’. Que puede ser usado del portugués como “Abuelita”; este sobrenombre rinde homenaje a la infancia de un niño que creció al amparo de sus abuelos en Mindelo mientras su madre afrontaba extenuantes jornadas laborales y su padre cumplía con el servicio militar.
Aquel guardameta maduro, que antes de abrazar el profesionalismo se ganaba el sustento matutino reparando cables y sistemas eléctricos en su isla natal, contuvo el aliento de todo un planeta al concretar siete atajadas monumentales que sellaron un histórico e inmaculado empate sin goles, rompiendo marcas históricas y desatando un fenómeno en redes sociales que traspasó los límites del estadio y de Estados Unidos; prácticamente fue tendencia mundial.
El camino de Vozinha hacia ese día de gloria internacional está forjado con la paciencia de quien comprende las vueltas del destino y las burocracias de su tierra. Su propio padre anhelaba bautizarlo como Valdano, en un tributo explícito al legendario delantero argentino del Real Madrid, pero la estricta legislación de las autoridades locales le prohibió dicho registro, obligándolo a adoptar un nombre formal que jamás eclipsaría el alias familiar que hoy da la vuelta al mundo.
Con noventa y un partidos oficiales defendiendo la portería de los "Tiburones Azules" desde su debut en el año 2012, el actual guardameta del GD Chaves de la segunda división de Portugal lideró como capitán un proceso clasificatorio que culminó en un hito sin precedentes para un territorio insular de apenas cuatro mil treinta y tres kilómetros cuadrados y poco más de medio millón de habitantes, convirtiéndose en la nación con menor superficie en disputar una Copa del Mundo.
Aquel sueño generacional cobró una dimensión casi mística al ver a Vozinha erigirse como el jugador del partido frente a la Furia Roja, estableciendo una hazaña estadística que no se presenciaba desde 1966, al quedar solo por detrás del mítico norirlandés Pat Jennings, quien en 1986 realizó diez paradas ante Brasil el día de su cuadragésimo primer cumpleaños.
Durante la transmisión en directo del encuentro, los comentaristas de las televisoras narraban la hazaña que se estaba viviendo en la sede de Atlanta. El resultado fue una explosión viral incontrolable: en cuestión de horas, la cuenta de Instagram del portero, que apenas registraba cincuenta mil seguidores antes del silbatazo inicial, se disparó exponencialmente, superando la barrera de los 1.9 millones en el instante en que el propio jugador asimilaba con incredulidad la noticia en los pasillos del estadio. Hacia el final de la noche, la cuenta llegó a más de siete millones de seguidores.
Mientras la humilde delegación caboverdiana celebra el punto más alto en la historia de su balompié, Vozinha personifica el romance eterno del fútbol con lo inesperado, transformándose en la inesperada deidad de un Mundial que ahora aguarda con expectación el próximo reto de Cabo Verde ante Uruguay el domingo 21 de junio en la sede de Miami, una cita donde la entrañable 'Abuelita' del torneo intentará demostrar que las murallas más firmes se construyen con la experiencia de toda una vida.
Lo que vendrá para la selección africana es completamente incierto y nada está escrito en un Mundial; la historia se va escribiendo una página a la vez. La que Vozinha escribió ayer fue la contraportada del libro 2026.










