Despegó misión de NASA que estudiará asteroides para salvar la Tierra de futuros impactos

El asteroide Bennu fue elegido por su cercanía a la Tierra y su composición. Existe la posibilidad de que asteroides como este pudieran colisionar con el planeta en 200 años.
8 Sep 2016 – 6:28 PM EDT

Cabo Cañaveral, Florida.- La cuenta regresiva terminó. Tras más de una década de planeación, esta noche despegó con éxito una ambiciosa misión espacial que requirió décadas de preparación, durará siete años en ejecución y su éxito dependerá de cinco segundos.

Se trata de OSIRIX-REx, la primera e histórica misión de la NASA que busca traer las primeras muestras de un asteroide a la Tierra y con ellas algunas respuestas a grandes preguntas sin resolver durante millones de años: ¿estamos solos en el universo? ¿de dónde venimos? ¿cuáles son los orígenes de nuestro sistema solar? ¿cuándo y dónde impactarán los asteroides que se dirigen hacia nuestro planeta?

El despegue se produjo sin contratiempos a las 7:05 pm hora del este desde el Centro Espacial Kennedy.

La nave espacial partió rumbo al asteroide elegido por los científicos para extraer una pequeña muestra de entre 2 y 70 onzas y devolverla a la Tierra en el 2023 para analizarla. Su nombre es Bennu, vocablo que se se usó en el Antiguo Egipto para referirse a una ave mitológica: como el ave fénix. Fue bautizado así por un niño de tercero de primaria.

El asteroide fue elegido especialmente por su cercanía a la tierra y su composición, pues es considerado como una “cápsula del tiempo” que guarda secretos que representan tanto los recursos como los peligros desconocidos del espacio“.

Hay asteroides como el de Bennu que tienen la posibilidad de potencialmente impactar a la Tierra en 200 años. Queremos ir allá con suficiente tiempo para aprender de sus propiedades y si eso fuese a ocurrir saber cómo divergir su trayectoria para mitigar un desastre”, explica la colombiana Adriana Ocampo, directora del Programa Nuevas Fronteras bajo el que está la misión OSIRIX-REx, así como la misión Juno a Júpiter.

“Hoy se lanza la misión, pero va a llegar al asteroide Bennu hasta en dos años. Va a llegar allá después de pasar por la Tierra dentro de un año, en septiembre 25 del 2017. Allí va a el campo gravitacional de nuestro planeta para así redirigirse sin usar combustible”, advierte Ocampo.

"Cuando la misión llegue al asteroide Bennu lo va a sobrevolar y en el 2020 va a extraer la muestra que queremos y preveemos que retorne en el 2023", añade la científica a Univision Noticias, visiblemente emocionada.

¿Ciencia ficción?

Si bien sacar un cohete de la atmósfera ya es un esfuerzo extraordinario, llevar un aparato hasta un asteroide elegido, coordinar y orbitar a su alrededor (sin estrellarlo) para tomar una muestra de él y luego regresarla a los laboratorios en la Tierra es una misión que antes parecía imposible. Pero para lograrlo se desarrolló durante tantos años este proyecto, en el que participan miles de científicos analizando todos los escenarios posibles y tiene una inversión de 950 millones de dólares.

"Estamos haciendo de la ciencia ficción ciencia de hechos, ciencia real", aseguraron durante la conferencia de prensa tras el lanzamiento los principales científicos a cargo de la misión.

La misión fue lanzada en un cohete Atlas V 411, pero el periodo que toma para salir de la atmósfera es aproximadamente de 34 días, pues cada día solo hay una ventana de dos horas para direccionar la nave hacia donde se quiere por la rotación de la tierra, tal como lo explica Gerónimo Villanueva, científico de la NASA encargado de la interpretación de datos de la sonda que medirá la superficie del asteroide para saber dónde se hará la extracción de la muestra.

OSIRIS- REx orbitará el sol por un año, luego usará el campo gravitacional de la Tierra para llegar a Bennu. En agosto del 2018 se aproximará al asteroide y dos meses después se acercará a su superficie para estudiarla y detectar el mejor lugar para tomar la muestra. Después de poco más de un año, la nave se aproximará y literalmente rozará la superficie de Bennu con un brazo de tres metros con el que extraerá en tan solo 5 segundos la muestra que volverá a la Tierra.

“Lo que hará es mandar un chorro de gas nitrógeno que hará que podamos atrapar partes de la superficie para traerlo en la cápsula de regreso. Habrá suficiente nitrógeno para hacer tres intentos de coleccionar el material", explica Villanueva.

El impacto científico de analizar estas muestras "nos da una apertura como especie a saber no solo de dónde venimos, sino incluso para saber cómo preservar mejor nuestra especie", concluyé desde Cabo Cañaveral la científica Ocampo.

"Esta misión podría cambiar la física para siempre. Tal vez encontremos compuestos que nunca imaginamos. Haremos descubrimientos en esta misión que nadie ha anticipado. Eso es emocionante", dijo Bill Nye, el CEO de la Sociedad planetaria.


El despegue.

En solo dos minutos el cohete desapareció en el cielo dejando una estela de humo mientras los espectadores aplaudían y registraban el momento. Desde el edificio de ensamblaje de cohetes de la NASA (VAB por sus siglas en inglés) así se vio el despegue de la misión que lleva por nombre OSIRIX-REx, el acrónimo (en inglés) que representa los objetivos de este viaje espacial: estudiar los orígenes, interpretación espectral, identificación de recursos, seguridad y exploración de la capa de la superficie del asteroide.

8:05 pm.Tras un lanzamiento sin ningún contratiempo, el que los directores del lanzamiento calificaron de "magnífico e impecable desempeño" hubo momentos de ansiedad a la espera de conocer los resultados de la primera fase del lanzamiento: la separación del cohete en la etapa centauro, la más crítica en la que se conoce si el aparato entró en la orbita correcta y puede desplegar sus dos paneles solares.

De nuevo aplauden desde Cabo Cañaveral hasta las oficinas centrales de la NASA en Washington. Abrazos y la esperanza de que será un exitoso viaje, pues apenas comienzan a contar las horas y minutos de una misión que tomará siete años para concluir. La cuenta ahora es hacia adelante. El reloj ahora marca +1:52 el tiempo que lleva en curso.


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