CABO CAÑAVERAL, Florida.- Blue Origin aseguró este martes que la explosión ocurrida la semana pasada durante una prueba de encendido de motores de su cohete New Glenn no dañó los tanques de combustible ni otros componentes esenciales de la plataforma de lanzamiento, una evaluación que la empresa considera positiva para la continuidad de sus operaciones espaciales.
Explosión de cohete New Glenn no dañó sistemas críticos, afirma Blue Origin
Explosión de cohete New Glenn no dañó sistemas clave y Blue Origin prevé volver a volar en 2026
El accidente ocurrió en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, donde el cohete New Glenn, que mide cerca de 320 pies de altura, equivalente a un edificio de más de 30 pisos, explotó durante una prueba en tierra. La detonación destruyó una torre pararrayos y el transportador-erector utilizado para trasladar y colocar el vehículo en posición vertical antes de los lanzamientos.
Sin embargo, el director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, informó que los tanques de metano, hidrógeno y oxígeno permanecieron intactos. También indicó que el tanque de agua no sufrió daños y que la torre de soporte principal continúa en pie y podrá ser reparada en el lugar.
Según la empresa, un propulsor y otras piezas del cohete que se encontraban almacenadas cerca tampoco resultaron afectadas por la explosión.
“Volaremos de nuevo antes de que termine este año”, escribió Limp en una actualización publicada en la red social X.
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El cohete New Glenn es clave para las futuras misiones lunares de la NASA
La evaluación de daños adquiere especial relevancia debido al papel que desempeña New Glenn dentro del programa Artemis de la NASA, diseñado para llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar.
Apenas dos días antes de la explosión, la agencia espacial otorgó a Blue Origin un contrato valorado en cientos de millones de dólares para lanzar dos vehículos exploradores que serán utilizados en futuras misiones lunares tripuladas.
Además, el cohete New Glenn está destinado a poner en órbita el módulo de alunizaje Blue Moon, desarrollado por Blue Origin para transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie de la Luna.
La NASA mantiene como objetivo realizar el primer alunizaje tripulado del programa Artemis a partir de 2028, lo que marcaría el regreso de astronautas a la Luna por primera vez desde la misión Apolo 17 en 1972.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, afirmó que la agencia hará todo lo posible para que la plataforma vuelva a operar lo antes posible, al tiempo que mantiene el desarrollo del módulo de alunizaje como una de sus principales prioridades.
New Glenn, nombrado en honor al astronauta John Glenn, primer estadounidense en orbitar la Tierra, es la familia de cohetes reutilizables de Blue Origin y ha realizado tres vuelos hasta la fecha. La nave forma parte de la estrategia de la NASA junto con Starship, de SpaceX, para transportar astronautas a la superficie lunar durante las próximas misiones Artemis.















