Wilmington, CAROLINA DEL NORTE.- En la sala de su casa, Elizabeth Sierra recuerda las últimas palabras que, según testigos, pronunció su hijo antes de correr hacia su vehículo en un estacionamiento del centro de la ciudad.
“Él no se quería morir”: familia dice que joven de 21 años no estaba armado cuando la policía le disparó
“Él no se quería morir”, dice la madre de Edilberto Espinoza Sierra, el joven de 21 años que murió tras un tiroteo con la policía en Wilmington, Carolina del Norte. Su familia afirma que no estaba armado y que solo intentaba irse a casa.
“Hay una chica que es testigo. Él le dijo: ‘Ayúdame, ayúdame, no me quiero morir’. Y ella le dijo: ‘No te puedo ayudar, vete para tu carro’”, relata la madre.
Horas después, en la madrugada del 9 de marzo, Edilberto Espinoza Sierra, de 21 años, murió tras un tiroteo con agentes del Departamento de Policía de Wilmington en un estacionamiento de varios niveles ubicado en Market Street, en el centro de la ciudad.
Las autoridades sostienen que el vehículo que conducía avanzó hacia los oficiales. Su familia afirma que el joven no estaba armado y que solo intentaba irse a casa después de haber sido golpeado en una pelea.
Mientras la Oficina Estatal de Investigaciones de Carolina del Norte (SBI) revisa el caso, la familia insiste en que aún tiene preguntas sobre lo ocurrido esa madrugada.
La pelea antes del tiroteo
Según el relato de su madre, Espinoza Sierra había salido con amigos de una discoteca cercana cuando ocurrió un altercado en el mismo estacionamiento.
“Unos chicos me lo golpearon”, dice Sierra. “Mi hijo ya venía golpeado de la cabeza”.
La mujer afirma que el grupo con el que estaba su hijo fue atacado por la espalda mientras se dirigían a su vehículo. “Él pedía que lo ayudaran”, recuerda.
Imágenes obtenidas por N+ Univision 40 muestran parte de los momentos previos al encuentro con la policía. En el video, grabado en el cuarto nivel del estacionamiento, se observa un enfrentamiento entre varias personas y a Espinoza Sierra en el suelo durante parte del altercado.
De acuerdo con la madre, en medio de la pelea un amigo de su hijo disparó un arma. “Y él les dice a ellos ‘corran’… él disparó el arma, Rafa disparó el arma”, afirma.
El joven al que se refiere fue identificado por las autoridades como Rafael Martínez, de 22 años, quien fue arrestado posteriormente y acusado de agresión con arma mortal con intención de matar y causar lesiones graves tras presuntamente disparar contra otro hombre durante el incidente.
Martínez permanece detenido en el Centro de Detención del Condado de New Hanover con una fianza fijada en 300 mil dólares y enfrenta además una orden de detención migratoria.
La madre sostiene que ese disparo ocurrió en defensa propia. “Sí, pero fue en defensa propia”, dice.
La llegada de la policía
De acuerdo con el Departamento de Policía de Wilmington, los agentes acudieron al estacionamiento alrededor de las 3:15 de la madrugada del 9 de marzo después de recibir reportes de disparos.
Cuando llegaron, encontraron a un hombre herido de bala. La víctima fue trasladada al Centro Médico Regional Novant Health New Hanover con lesiones graves, aunque las autoridades indicaron posteriormente que se esperaba su recuperación.
Mientras investigaban el primer tiroteo, varios testigos señalaron a posibles sospechosos que se encontraban en vehículos dentro del estacionamiento.
Los oficiales se acercaron primero a un automóvil y detuvieron a varios hombres sin incidentes. Después se dirigieron a un segundo vehículo, conducido por Espinoza Sierra.
Según la versión policial, el joven no obedeció las órdenes de salir del automóvil.
Las autoridades sostienen que el vehículo aceleró, chocó contra otro automóvil y avanzó hacia varios agentes. En ese momento, varios oficiales dispararon sus armas.
Espinoza Sierra murió en el lugar.
Un video grabado por un testigo y difundido por medios locales muestra parte de los segundos previos al tiroteo.
En las imágenes se escucha a los oficiales ordenar al conductor que se detenga mientras el vehículo se mueve dentro del estacionamiento. Segundos después se escuchan varios disparos.
Testigos dijeron a medios locales que escucharon primero un disparo mientras caminaban cerca del estacionamiento y luego observaron a agentes corriendo hacia el edificio antes de que se produjera la balacera.
Para la familia del joven, ese contexto es clave para entender lo que ocurrió.
“Solo quería venir a casa”
Elizabeth Sierra sostiene que su hijo no llevaba un arma y que no participó en el tiroteo inicial que investigaba la policía. “Mi hijo solo quería venir a mi casa”, afirma.
La mujer dice que en el video del estacionamiento se observa al joven correr hacia su vehículo. “Ahí se ve en el video. Mi hijo solo quería venir a mi casa”, insiste.
También cuestiona la forma en que actuaron los agentes durante el operativo. “Él no andaba pistola, él no disparó”, dice. “¿Y ellos por qué no le dispararon a las llantas? ¿Por qué, dime por qué? Si no es una amenaza para ti, ¿por qué le dispararon a matármelo?”.
Especialistas en procedimientos policiales señalan que en Estados Unidos la mayoría de los protocolos desaconsejan disparar a los neumáticos de un vehículo en movimiento porque las balas pueden desviarse o generar riesgos para otras personas.
La madre también cuestiona cómo se enteró de la muerte de su hijo. “Así que el policía nunca me avisó. No me dieron ni su carro ni sus pertenencias”, afirma. “Aquí nadie me tocó la puerta diciéndome ‘lo siento, tu hijo está muerto’”.
Según la familia, fueron los propios parientes quienes rastrearon la ubicación del teléfono del joven hasta el estacionamiento y acudieron al lugar, donde un agente confirmó lo ocurrido.
Qué dice la ley en estos casos
En Carolina del Norte, el uso de fuerza mortal por parte de la policía está regulado por el estatuto estatal G.S. 15A-401 y por el estándar de “objetividad razonable” establecido por la Corte Suprema de Estados Unidos.
Bajo ese criterio, un oficial puede usar fuerza letal si considera que enfrenta una amenaza inmediata de muerte o lesiones graves.
En situaciones donde un vehículo se dirige hacia agentes o hacia otras personas, las autoridades suelen considerar el automóvil como un arma potencialmente letal.
El análisis legal en estos casos suele centrarse en lo que los oficiales percibieron en el momento del incidente y si un agente razonable habría interpretado la situación como una amenaza.
El caso está siendo investigado por la Oficina Estatal de Investigaciones de Carolina del Norte (SBI), la agencia que revisa los tiroteos en los que participan oficiales en el estado.
Como ocurre de forma habitual en estos casos, los agentes involucrados fueron colocados en licencia administrativa pagada mientras se desarrolla la investigación.
Las autoridades indicaron que las cámaras corporales de los oficiales están siendo analizadas y que el proceso podría tomar varios meses.
Casos similares en Estados Unidos
El caso de Espinoza Sierra se suma a otros incidentes en los que la policía ha disparado contra vehículos durante operativos.
Datos del proyecto Mapping Police Violence indican que alrededor de 1,150 personas murieron en 2025 en incidentes donde la policía utilizó fuerza letal en Estados Unidos. Aproximadamente el 19% de las víctimas eran hispanas.
En Carolina del Norte, registros de la Oficina Estatal de Investigaciones documentaron 38 muertes por disparos policiales en 2025. El caso ocurrido en Wilmington es uno de los primeros incidentes mortales reportados en el estado durante 2026.
Casos similares también se han registrado en otros estados. En marzo de 2025, Rubén Ray Martínez murió en Texas después de que un agente afirmara que su vehículo avanzó hacia él, aunque videos divulgados posteriormente generaron cuestionamientos sobre esa versión.
En Carolina del Norte, el caso de Erik López Hernández, de 21 años, en el condado de Mecklenburg, también involucró disparos policiales después de que las autoridades señalaran que enfrentaban una amenaza relacionada con un vehículo.
Mientras continúa la investigación estatal, la familia de Espinoza Sierra insiste en que necesita respuestas sobre lo ocurrido en el estacionamiento aquella madrugada. “Él no se quería morir”, repite su madre.
Hasta ahora, las autoridades no han respondido a preguntas enviadas por N+ Univision 40 sobre los detalles del operativo ni sobre el momento en que los agentes decidieron abrir fuego.
La SBI indicó que el informe final será enviado a la fiscalía del distrito una vez concluya la investigación para determinar si el uso de fuerza por parte de los oficiales se ajustó a la ley estatal.











