TAMPA, Florida.- El sheriff del Condado Pinellas, Bob Gualtieri, defendió el uso de cámaras Flock y otros sistemas de lectura automatizada de placas, conocidos como ALPR, después de que Florida ordenara retirar estos dispositivos de los derechos de vía de las carreteras estatales por preocupaciones relacionadas con la privacidad, el uso indebido de datos y la vigilancia.
Sheriff de Pinellas respalda cámaras Flock pese a orden de Florida para retirarlas
El Sheriff Bob Gualtieri dice que las cámaras ayudan a localizar vehículos robados y personas desaparecidas.
Gualtieri dijo el miércoles que la Oficina del Sheriff del Condado Pinellas utiliza tecnología de reconocimiento automatizado de placas desde 2006 y sostuvo que se trata de una herramienta importante para investigar delitos, localizar vehículos robados y encontrar personas desaparecidas.
“Vivimos en una era tecnológica, lo que significa que no podemos combatir el crimen en la Edad de Piedra”, afirmó Gualtieri durante una conferencia de prensa, en una de sus defensas más contundentes de la tecnología.
La orden del Departamento de Transporte de Florida (FDOT), emitida el 31 de agosto, revocó los permisos existentes para sistemas ALPR instalados dentro de los derechos de vía de las carreteras estatales y suspendió la autorización de nuevos dispositivos. Las agencias tienen 30 días para retirar las cámaras afectadas.
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¿Cuántas cámaras serán retiradas en Pinellas?
La medida estatal afectará una parte de la red utilizada por la Oficina del Sheriff, pero no significa que Pinellas vaya a abandonar la tecnología.
El departamento cuenta con 73 lectores fijos y, de acuerdo con Gualtieri, 23 de ellos están instalados bajo permisos del FDOT, por lo que tendrán que ser retirados de los derechos de vía estatales.
Sin embargo, el sheriff también utiliza lectores móviles y tecnología ALPR incorporada en los sistemas de cámaras de los 560 vehículos patrulla de la agencia. Esos sistemas no quedan eliminados por la orden del FDOT.
La Policía de St. Petersburg también tendrá que retirar seis de sus 50 cámaras Flock instaladas en el área, pero la agencia tampoco planea abandonar el uso de lectores automatizados de placas en otros lugares.
La diferencia es importante: la orden estatal limita dónde pueden instalarse estas cámaras, pero no prohíbe que las agencias utilicen ALPR en todos los demás espacios donde tengan autoridad para hacerlo.
Gualtieri rechaza que sean cámaras de vigilancia continuaUna parte central de la defensa del sheriff es que las cámaras ALPR no funcionan como un sistema convencional de videovigilancia.
Gualtieri explicó que los dispositivos se activan cuando detectan movimiento y toman fotografías de los vehículos y sus placas. Los registros incluyen información como la placa, características del vehículo, ubicación y hora.
Según el sheriff, las cámaras no mantienen una transmisión de video permanente y tampoco identifican automáticamente a la persona que conduce el automóvil.
“No hay fotografía continua, no hay grabación continua, no hay vigilancia continua”, sostuvo.
Los sistemas utilizados por Pinellas incluyen tecnología de Flock Safety, Axon y Motorola, por lo que el debate no se limita a una sola empresa.
¿Para qué utiliza la policía estos datos?
Gualtieri aseguró que los lectores han ayudado a localizar personas desaparecidas y víctimas de trata, recuperar vehículos robados y relacionar automóviles con investigaciones de delitos violentos, secuestros y otros casos.
Como ejemplo, mencionó un robo a mano armada ocurrido recientemente cerca de U.S. 19 y Ulmerton Road. Según su explicación, los investigadores utilizaron información de lectores de placas para identificar el vehículo en el que escaparon los sospechosos.
Posteriormente, agentes localizaron el automóvil en Daytona Beach y encontraron armas, incluido un rifle AR-15, además de pertenencias relacionadas con la víctima.
El sheriff también vinculó el uso de ALPR con la reducción del crimen en el área bajo su jurisdicción. Aseguró que los delitos graves han disminuido más de 64% durante la última década y que los robos de vehículos pasaron de 529 en 2015 a 230 en 2025.
Sin embargo, esos datos no demuestran por sí mismos que las cámaras hayan causado la reducción del crimen. Se trata de cifras presentadas por la propia Oficina del Sheriff como parte de su argumento a favor de la tecnología.
La privacidad está en el centro de la polémicaLa decisión de Florida se produjo después de que aumentaran las críticas contra los sistemas ALPR y las preocupaciones sobre la cantidad de información que pueden recopilar, cuánto tiempo permanece almacenada y quién puede acceder a ella.
El FDOT justificó su decisión por el crecimiento acelerado de estas redes, además de reportes de uso indebido, preocupaciones sobre privacidad y posibles esquemas de vigilancia.
Incluso el gobernador Ron DeSantis, quien ha defendido tradicionalmente el uso de herramientas tecnológicas por parte de las policías, expresó recientemente su preocupación de que la expansión de estos sistemas pueda convertir a Florida en un “estado de vigilancia”.
Gualtieri reconoce que existen riesgos de abuso, pero considera que la respuesta debe ser establecer controles más estrictos y no eliminar la tecnología.
El sheriff dijo estar a favor de políticas escritas, capacitación de los agentes, números de caso obligatorios para realizar búsquedas, auditorías periódicas y sanciones severas cuando un funcionario utilice indebidamente la información.











