Meta, Microsoft, Block, Snapchat, Amazon, Oracle. Estas son algunas de las grandes tecnológicas que en los últimos meses han anunciado despidos u ofertas de retiro voluntario a sus trabajadores, en medio de la tendencia de las corporaciones de reducir sus plantillas mientras enfrentan los crecientes gastos en infraestructura y personal para el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
Avanzan los despidos en las grandes corporaciones mientras se enfocan en la inteligencia artificial
Meta, compañía matriz de Facebook, y Microsoft, son las últimas grandes corporaciones que anunciaron reducciones de plantilla mientras otros gigantes tecnológicos y empresariales siguen sacudiendo sus nóminas y ponen su foco en el desarrollo de la inteligencia artificial para sus modelos de negocio.
Este jueves Meta, la empresa matriz de Facebook, anunció que recortaba el 10% de su plantilla, unos 8,000 empleados, justificando la medida con el fin de mejorar la eficiencia y permitir nuevas inversiones en algunas áreas de su negocio, según informó en primicia Bloomberg, que también señaló que la empresa dejará sin cubrir unos 6,000 puestos de trabajo.
Una medida similar fue hecha pública también esta misma jornada por Microsoft, que lanzó un plan de retiro voluntario para sus trabajadores, el primero de su historia, y que apunta a alcanzar a miles de sus empleados.
Aunque supone una alternativa a los despidos repentinos que están afectando a trabajadores tecnológicos de empresas como Meta y Oracle, es probable que el ahorro esté vinculado a una agitación similar en el sector que está exigiendo un gasto enorme en costes relacionados con la inteligencia artificial.
Meta ya ha advertido a los inversionistas que sus gastos en 2026 crecerán significativamente —hasta un rango de entre 162,000 y 169,000 millones de dólares— impulsados por los costos de infraestructura y la remuneración de los empleados, particularmente para los expertos en inteligencia artificial que ha estado contratando con salarios astronómicos.
El analista de Wedbush, Dan Ives, acogió con satisfacción los recortes de Meta en una nota a los inversionistas el jueves.
Dijo que lo ve como parte de una estrategia de usar herramientas de IA para "automatizar tareas que antes requerían grandes equipos, lo que permite a la empresa optimizar las operaciones y reducir costos mientras mantiene la productividad, lo que impulsa una mayor necesidad de una estructura operativa más ágil".
Microsoft, con sede en Redmond, Washington, ha gastado miles de millones de dólares en operar una red global en constante expansión de centros de datos que alimentan servicios de computación en la nube, sistemas de IA y su propio conjunto de herramientas de productividad, incluido el asistente de IA Copilot.
La IA, ¿un nuevo paradigma sin humanos?
En el californiano Silicon Valley, centro neurálgico de la industria tecnológica estadounidense, enfrentan la ambición de contratar más empleados que ayuden a desarrollar la inteligencia artificial, pero aún intentan sortear la interrogante de cuántos empleos se perderán por esta revolución tecnológica a la que todas las corporaciones intentan subirse.
En HumanX, una conferencia de cuatro días que reunió a unos 6.500 inversionistas, emprendedores y ejecutivos del sector tecnológico a principios de abril, un anuncio sin rodeos marcaba el tono: "Dejen de contratar humanos".
En el escenario principal, May Habib, directora ejecutiva de una plataforma de IA llamada Writer, comentó al público que los directivos de las empresas de la lista Fortune 500 están sufriendo un "ataque de pánico colectivo" ante este tema.
La ansiedad está más que justificada. Cada vez son más las empresas que mencionan directamente a la IA al anunciar recortes de personal.
Los ejemplos de alto perfil están en aumento: Salesforce despidió a 4,000 trabajadores de atención al cliente, alegando que la IA ahora se encarga del 50% de su trabajo.
El director ejecutivo de Block, Jack Dorsey, anunció planes para reducir la plantilla de la empresa casi a la mitad, citando "herramientas de inteligencia" que han cambiado fundamentalmente la forma en que operan las empresas.
No todas las afirmaciones han quedado sin respuesta: algunos economistas dicen que las empresas están señalando a la IA para justificar despidos que en realidad se deben a una contratación excesiva en el pasado o a recortes de costos antes de inversiones masivas en infraestructura.
Sam Altman, de OpenAI, ha hablado de "AI-washing", y la mayoría de los ponentes del evento de San Francisco rechazaron de manera similar la invocación de la IA como un falso pretexto para los recortes de empleo, incluso mientras predecían abiertamente que la disrupción estaba a la vuelta de la esquina.
La IA va a "transformar cada empresa, cada trabajo, cada forma en que trabajamos", dijo Matt Garman, director ejecutivo del gigante de la computación en la nube Amazon Web Services.
La directora financiera de Block, Amrita Ahuja, dijo en marzo que se percibe una aceleración entre las empresas que se están inclinando por recortes puestos de trabajo frente a mejoras de productividad que calificó de "inevitables", durante su participación en la Cumbre del Consejo de Directores Financieros del WSJ.
Impacto en el presente
La inteligencia artificial ha automatizado las tareas básicas que antes servían como formación en el puesto de trabajo. La contratación de candidatos con menos de un año de experiencia se redujo en un 50% entre 2019 y 2024 en las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos, según un estudio del fondo de inversión SignalFire.
"Deberíamos prepararnos para la pérdida de empleos en el sector del trabajo intelectual en diversas categorías", advirtió el exvicepresidente Al Gore en HumanX.
La consultora laboral y de negocios Challenger, Gray & Christmas calcula que en 2025 "las empresas mencionaron la IA en 54, 836 planes de despidos anunciados, lo que representa el 5% del total de recortes durante el año".
Para el año 2026 cuentan 52,000 despidos en el sector tecnológico, un alza de 40% respecto a 2025, y prevén más recortes en tecnología para este año.
""Las empresas están reasignando sus presupuestos hacia inversiones en IA a costa de puestos de trabajo. La sustitución efectiva de puestos se observa en las empresas tecnológicas, donde la IA puede reemplazar las funciones de programación. Otros sectores están poniendo a prueba los límites de esta nueva tecnología y, aunque no puede sustituir los puestos de trabajo por completo, sí está provocando la pérdida de empleos", afirmó Challenger en un reporte de inicios de abril.
"Una cosa está clara: la IA está transformando el trabajo y la fuerza laboral. Los trabajadores deberán adoptar un enfoque más estratégico a la hora de dirigir a los agentes impulsados por IA que se encargan de tareas cada vez más complejas. Los trabajadores humanos necesitarán sólidas habilidades de toma de decisiones y de criterio en la era de la IA", añadió.
Como única voz genuinamente disidente en la conferencia HumanX, Gore pidió un plan de acción concreto para identificar los empleos en riesgo y preparar a los trabajadores para la transición profesional, con el fin de no repetir los errores de la era de la globalización.
"El error no fue la globalización. El error fue no prepararse para las consecuencias de la globalización", afirmó, estableciendo un paralelismo con la desindustrialización que siguió a la ola de deslocalizaciones de la década de 2000.
"Quizás no queramos hablar de ello", añadió, "porque podría frenar el entusiasmo por la tecnología".








