SAN ANTONIO; Texas.- Con carne asada, pastel y música, más de cien personas se reunieron bajo un puente vial en San Antonio para celebrar la boda de Delia y Anthony, una pareja que se conoció cuando vivían en situación de calle y ahora se dedican a ayudar a otros que aún viven sin hogar.
Se conocieron cuando vivían en la calle, pero ahora vuelven para casarse bajo el puente en el que se enamoraron
Durante meses, Anthony y Delia vivieron bajo los puentes de San Antonio, enfrentando las adicciones y la falta de vivienda. Hoy regresaron, pero esta vez para celebrar su boda y el comienzo de una nueva etapa.
Vestida de blanco, con velo, un ramo de rosas y botas, en homenaje a su cultura tejana, Delia caminó hacia el altar para encontrarse con Anthony.

“Gracias por llegar a mi vida. Gracias”, le dijo la novia al novio.
Anthony y Delia se conocieron hace algunos meses en un refugio y después vivieron durante cinco meses bajo los puentes y en las calles de San Antonio.
Hoy, ante familiares, amigos e integrantes de la comunidad, la pareja intercambió anillos y prometió acompañarse durante esta nueva etapa.
Integrantes del ministerio cristiano Watershed Church les entregaron una Biblia como símbolo de la fe que, según la pareja, ha sido parte de su proceso de recuperación.
Ambos enfrentaron, durante años, adicciones y abuso de alcohol y drogas.
Ahora aseguran que su meta es mantenerse en recuperación y ayudar a otras personas que atraviesan una situación similar.
“Cuando gane dinero vamos a hacer un ministerio para las personas sin hogar y nosotros ayudar a las personas sin hogar”, dijo Anthony.
La pareja espera compartir su testimonio con personas que viven en las calles y demostrarles que existen caminos para pedir ayuda.
De acuerdo con el conteo anual de 2025 de la Ciudad de San Antonio y el Condado Bexar, mil 136 personas fueron identificadas viviendo sin refugio, incluyendo en calles, parques, vehículos, campamentos y debajo de puentes.
Para quienes buscan ayuda, San Antonio tiene organizaciones que ofrecen servicios como albergue, alimentación, atención médica, tratamiento y apoyo para conseguir vivienda.
Hoy, bajo el mismo puente que alguna vez fue su refugio, Anthony y Delia comenzaron una nueva etapa, una historia que no termina con la boda, sino que continúa con el reto diario de mantenerse en recuperación y reconstrucción de sus vidas.





