SAN ANTONIO, Texas.— En medio del dolor y el duelo, una madre hispana tuvo que salir a las calles de San Antonio a vender botellas de agua para poder pagar el funeral de su hija de 17 años, quien perdió la vida tras ser atropellada en una presunta carrera clandestina.
Hispana vende agua para pagar funeral de su hija que murió arrollada en calles de San Antonio
Sandra Maldonado vende botellas de agua en las calles de San Antonio para reunir fondos y cubrir el funeral de su hija de 17 años, Moncerrat Martínez, quien murió atropellada durante una presunta carrera clandestina en SW Military Drive.
Moncerrat Martínez, de 17 años, murió la noche del 28 de junio, alrededor de las 10:34 p.m., en la cuadra 1100 de SW Military Drive, al sureste de San Antonio.

De acuerdo con el reporte preliminar de la Policía de San Antonio, el conductor de un Dodge Charger blanco, identificado como Vynzell Edward McGarity, de 19 años, presuntamente participaba en carreras callejeras cuando perdió el control del vehículo y atropelló a la adolescente, quien esperaba para cruzar la calle.
McGarity fue posteriormente arrestado y enfrenta cargos relacionados con la muerte de la menor.
Sale a vender aguas para pagar funeral
Apenas dos días después de la muerte de su hija, Sandra Maldonado salió a buscar el apoyo de la comunidad, pues además sufrir el dolor de la pérdida, también enfrenta la presión económica para cubrir los gastos del funeral.
“No tengo los recursos para poder sepultar a mi niña. Yo no tengo familia aquí. No tengo mamá, no tengo papá. Mis dos hermanos acaban de fallecer hace 2 semanas. Nomás me queda mi único hermano que me está ayudando a hacer esto”, dijo con la voz quebrada.
Algunas personas mostraron solidaridad al detenerse y comprarle agua, aunque la ayuda ha sido limitada.
Maldonado relató entre lágrimas los últimos momentos de su hija y aseguró que solo estaba esperando para cruzar la calle cuando fue atropellada por jóvenes que jugaban carreras clandestinas.
“Ella esperó para cruzar y el muchacho perdió el control y se la llevó, por ir jugando ellos carreras en una calle que es de 30 (mph) a lo mucho”.
Finalmente, pidió a las autoridades justicia para su hija y que el responsable enfrente las consecuencias más severas posibles, aunque asegura que la pérdida es irreparable.
“Nadie me va a regresar a mi niña. Ella solo tenía 17 años”, dijo.




























