Valery Gabriela Romero Armero, de 14 años, no recuerda lo que sucedió ese día, pero durante una crisis de salud mental se hizo daño a sí misma. Tenía más de dos meses detenida junto a su familia en el centro de ICE en Dilley, donde fue diagnosticada con depresión y ansiedad debido al encierro.
Texas supera el promedio nacional de detención migratoria y aumenta el riesgo de trauma psicológico
Datos muestran que los inmigrantes permanecen más tiempo detenidos en los centros de ICE Texas que el promedio nacional, mientras testimonios y estudios revelan un deterioro progresivo en su salud mental.
“Me contaron que yo me auto-lesioné, que me pegaba contra el piso… y ahí fue que me di cuenta que no estoy bien aquí”, relató la menor.
El sentimiento de Valery lo comparten miles de migrantes. Nadie sabe exactamente cuánto tiempo va a estar en un centro de detención. Días, semanas, meses. Afuera la vida pasa rápido, pero adentro pareciera que el tiempo se detiene.
En otro centro de detención en Texas, en Camp East Montana hubo más de 130 llamadas al 911 en sus primeros cinco meses de operación, incluyendo emergencias médicas y episodios de comportamiento suicida. Esto equivale a casi una llamada diaria durante ese periodo, de acuerdo con un reportaje de AP.
Y en Texas, ese tiempo se alarga más que en otros lugares , pues este estado no solo concentra el mayor número de detenciones de inmigrantes del país, sino que también algunos de los periodos de estancia más prolongados.
Según datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) analizados para esta investigación y actualizados hasta abril del 2026, el promedio de permanencia de 25 centros de migración en Texas fue de 36 días, por encima del promedio nacional de 28 días. En varios casos, la estancia llega a los 50 y 70 días.
La base de datos de ICE incluye 25 registros de instalaciones y complejos de detención de Texas, aunque algunos corresponden a distintas unidades dentro de un mismo centro como es el caso de las instalaciones ubicadas en Dilley y Karnes.
Esos datos, que podrían parecer administrativos, son en realidad una señal de alerta, pues un estudio publicado en JAMA Network Open que analizó a 200 inmigrantes liberados, muestra que mientras más tiempo pasa una persona detenida, mayor es el deterioro de su salud mental.
El estudio arrojó que el 59% de los detenidos por más de 6 meses mostraban síntomas de Trastorno de Estrés Postraumático y el 37% presentaban síntomas de enfermedad mental significativa. El deterioro mental era mucho menor en quienes estuvieron detenidos menos tiempo.
Niños y adolescentes detenidos: los traumas y riesgos
Con tan solo 8 años, María Isabela solo pedía “Ser libre”, decía que se “Sentía secuestrada” en el Centro de ICE de Dilley. Ella estuvo más de un mes detenida junto a su familia. No ha sido la única menor que ha expresado sentimientos de tristeza y malestar dentro del centro de detención.
En febrero del 2026, menores bajo custodia expresaron con dibujos su sentir y estos fueron expuestos por ProPublica y por N + Univision. Días después, las familias denunciaron que estos dibujos les fueron arrebatados a sus hijos.
Un estudio de Harvard T.H. Chan School of Public Health documentó que niños detenidos en centros familiares en Texas presentaron daños físicos, psicológicos y mostraron signos claros de trauma.
Además, señala que permanecieron en promedio 43 días encerrados, superando el límite máximo recomendado de 20 días que establece el Acuerdo Flores, un convenio judicial que existe desde hace casi tres décadas y establece que un menor de edad bajo custodia migratoria no debería permanecer detenido por más de ese tiempo.
En cambio, la Academia Americana de Pediatría señala que cualquier periodo de detención puede causar traumas y riesgos en la salud mental de los menores.
Menos inspecciones y medidas para cuidar la salud mental de los detenidos
En abril del 2022, ICE anunciaba nuevas políticas para reforzar la protección de los detenidos con trastornos mentales.
Lo hacían mediante una directriz titulada: “Identificación, comunicación y planificación segura de personas detenidas con trastornos o afecciones mentales graves”. Esta se centraba en identificar, dar tratamiento y seguimiento de los detenidos vulnerables con antecedentes de problemas mentales.
Sin embargo, en junio del 2025, con la nueva administración del presidente Trump esta medida ha pasado a segundo plano o casi descartada.
En el sitio web oficial de ICE dedicado a informar sobre estas directrices, ahora aparece el mensaje: “Contenido Archivado. Con el fin de mantener ICE.gov actualizado, el archivo contiene contenido de administraciones anteriores o que está desactualizado. Esta información se encuentra archivada y no refleja las prácticas actuales”.
A esto se le suma que los informes de inspección de los Centros de ICE han disminuido un 36.35% en comparación con el 2025, según un análisis de datos de Project On Government Oversight y el Investigative Reporting Workshop de la American University.
Y esto ¿Cómo impacta a los detenidos? Precisamente este tipo de inspecciones evalúan si los centros de detención de ICE cumplen con las condiciones básicas de salud y seguridad para los presos.
Los reportes documentan si los detenidos reciben atención médica adecuada, hay prevención efectiva del suicidio, dan alimentos de calidad y las celdas son habitables.
Anteriormente, si un centro incumplía o no pasaba más de dos inspecciones al año, dejaba de recibir financiamiento federal.



