El flamante avión presidencial Air Force One reconvertido tras la donación del gobierno de Catar no fue usado por el presidente Donald Trump en su viaje de regreso a EEUU desde la cumbre de la OTAN en Turquía, ante recomendaciones del Servicio Secreto de usar la aeronave presidencial antigua, según reportes de medios estadounidenses como The New York Times, CBS News y CNN.
¿Existen dudas sobre la seguridad del nuevo Air Force One donado por Catar?
El viaje de regreso del presidente Donald Trump a EEUU desde la cumbre de la OTAN en Turquía se hizo en el antiguo avión presidencial y no en el nuevo Air Force One donado por Catar, tras recomendación del Servicio Secreto en medio de preocupaciones sobre la seguridad de la nueva aeronave, según reportes de medios estadounidenses.
El New York Times informó que el cambio se realizó a petición del Servicio Secreto de "como medida de seguridad". El diario, citando fuentes anónimas, señaló que el nuevo avión carece de algunas de las capacidades del anterior, pero que el cambio no se realizó debido a una amenaza específica.
Se pidió a los periodistas que mantuvieran cerradas las persianas de la cabina de prensa durante el despegue, sin dar ninguna explicación.
Trump dijo en su red social Truth Social que iba a enviar el nuevo avión a la base aérea de Mildenhall, al norte de Londres, para que los miembros de las fuerzas armadas tuvieran la "oportunidad de recorrer la aeronave".
De esta forma, el nuevo avión se dirigió a Inglaterra, donde el presidente y toda la comitiva cambiaron de aeronave.
"Todos están muy emocionados, y pensamos que ellos deberían ser los primeros. Por los viejos tiempos, traeremos el antiguo Air Force One desde Turquía", agregó Trump justificando la medida.
En una conferencia de prensa, Trump eludió las preguntas sobre seguridad, pero aludió a supuestos intentos de asesinato previos por parte de Irán, afirmando además que es el "número 1" en la lista de personas supuestamente amenazadas por Irán.
"Hablo mucho de eso porque la vida de un presidente es muy peligrosa", dijo.
La familia real de Catar donó el avión 747-8 el año pasado, después de que Trump se quejara del estado de los dos aviones antiguos que han servido como avión presidencial de EEUU desde 1990.
El nuevo avión fue rápidamente adaptado y equipado con medidas de seguridad antes de realizar su primer vuelo con Trump el 1 de julio.
Presenta una nueva combinación de colores en rojo, blanco y azul marino, lo que supone un cambio respecto a la anterior librea en blanco y azul claro.
Se espera que dos nuevos Boeing Air Force One sean entregados más adelante en esta década, tras una serie de retrasos.
Los críticos han planteado una serie de inquietudes éticas, constitucionales y de seguridad respecto a la donación de una aeronave valorada en cientos de millones de dólares por parte de una potencia extranjera como Catar.








