TAMPA, Florida.- Durante años, las grandes áreas metropolitanas de Florida fueron el principal destino para quienes buscaban mudarse al estado. Sin embargo, el acelerado aumento en los precios de las viviendas y las rentas está modificando ese patrón: ahora, muchos de los nuevos residentes optan por condados donde el costo de vida sigue siendo relativamente más bajo.
El alto costo de la vivienda cambia el mapa de la inmigración en Florida
Condados como Polk, Pasco y Marion ganan residentes mientras las grandes ciudades pierden atractivo por sus altos costos.
Un análisis del Shimberg Center for Housing Studies de la Universidad de Florida señala que el mercado inmobiliario atraviesa una transformación marcada por el crecimiento poblacional y la falta de vivienda asequible. Aunque Florida continúa atrayendo habitantes de otros estados, el encarecimiento del mercado residencial está cambiando el mapa de la migración interna y externa.
Entre 2019 y 2023, Florida sumó más de un millón de nuevos hogares, impulsados principalmente por personas provenientes de estados como Nueva York, Illinois y California. De ese crecimiento, alrededor de 195,000 correspondieron a hogares que viven en alquiler.
Al mismo tiempo, el estado enfrenta un déficit de 660,282 viviendas de alquiler asequibles para familias con ingresos inferiores al 60% del ingreso medio del área, una brecha que dificulta encontrar opciones accesibles para trabajadores y hogares de bajos ingresos.
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El informe explica que el ritmo de construcción no ha sido suficiente para satisfacer la demanda generada por el crecimiento poblacional.
Entre 2019 y 2023 se construyeron más de 240,000 viviendas multifamiliares, pero la renta mediana pasó de $1,238 a $1,719 mensuales, un aumento cercano a los $500. Durante ese mismo periodo, el precio mediano de una vivienda unifamiliar alcanzó los $401,000 en la primera mitad de 2025.
Como consecuencia, los investigadores observan que los nuevos residentes ya no se concentran únicamente en las áreas metropolitanas tradicionales. Los elevados costos de vivir en mercados como Miami o Tampa han reducido parte de su atractivo, mientras que condados de tamaño medio, entre ellos Polk, Pasco y Marion, continúan captando población gracias a que ofrecen viviendas relativamente más accesibles.
El fenómeno refleja un cambio importante respecto a los primeros años posteriores a la pandemia, cuando las principales ciudades del estado absorbían gran parte del crecimiento demográfico.
El impacto también se siente entre quienes ya viven en Florida. El Shimberg Center estima que 904,635 hogares de bajos ingresos destinan más del 40% de sus ingresos al pago de la vivienda, una carga considerada severa por especialistas en política habitacional.
Los investigadores advierten que la migración sigue siendo uno de los motores del crecimiento económico de Florida, al impulsar la construcción, el consumo y la creación de empleos. Sin embargo, también incrementa la presión sobre un mercado de vivienda que ya presenta una oferta insuficiente de opciones asequibles.
Los datos del Shimberg Center muestran que el aumento en los costos de vivienda ya está influyendo en los patrones de crecimiento de Florida, con un mayor aumento poblacional en algunos condados donde los precios de compra y renta son más accesibles.










