Un inmigrante guatemalteco terminó hospitalizado con una fractura de nariz, dientes rotos y múltiples golpes en el rostro y el cuerpo tras ser detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Atlanta, Georgia. Su familia denuncia que los oficiales utilizaron una pistola eléctrica y fuerza excesiva durante el arresto.
Un joven guatemalteco termina con severas fracturas y dientes rotos tras violento arresto de ICE en Atlanta
Marco Antonio Roblero Pérez, de 25 años, fue ingresado a un hospital, donde permaneció bajo custodia de un agente de inmigración. De acuerdo con sus familiares, lo encontraron ensangrentado cuando pudieron verlo más de dos horas después del incidente
Marco Antonio Roblero Pérez, de 25 años, fue ingresado a un hospital, donde permaneció bajo custodia de un agente de inmigración. De acuerdo con sus familiares, lo encontraron ensangrentado cuando pudieron verlo más de dos horas después del incidente.
Jackie Escalante, prima del migrante, relató el estado en el que encontró a Marco Antonio: " Empezó a llorar, a decir que le dolía mucho su cara, que le habían sacado sus dientes, que le costaba respirar", relató.
Según el testimonio de la familia, todo ocurrió cuando Marco Antonio y tres compañeros se detuvieron en una gasolinera para comprar bebidas mientras se dirigían a trabajar. Al percatarse de la presencia de agentes migratorios, Marco salió de la tienda y subió al vehículo en el que viajaban, pero las patrullas de ICE los interceptaron.
La familia sostiene que, después de quedar rodeados, los hombres descendieron del vehículo e intentaron escapar corriendo. Fue entonces cuando, según su versión, los agentes dispararon pistolas eléctricas contra ellos.
Los familiares afirman que Marco Antonio cayó de frente contra el pavimento, lo que le habría provocado las lesiones en el rostro y dejó un rastro de sangre en el lugar. Posteriormente fue atendido por paramédicos y trasladado a un hospital.
Familia denuncia que ICE sacó del hospital a Marco Antonio antes de recuperarse
La familia también acusa que, pese a las lesiones que presentaba, Marco Antonio fue dado de alta y trasladado a un centro de detención migratoria menos de 24 horas después de su arresto.
Jennifer Pérez, otra de sus primas, manifestó su preocupación por el estado de salud y el paradero del guatemalteco: "Dijo que ya estaba en una detención de ICE. No sabía dónde estaba, pero estaba a tres horas de aquí... hemos intentado buscarlo, pero no hemos encontrado nada", comentó.
De los otros tres trabajadores que viajaban con Marco Antonio, dos también fueron arrestados por ICE, mientras que el tercero logró escapar.
El caso ocurrió en medio de un operativo masivo del ICE en Atlanta y sus alrededores, una serie de acciones que en los últimos días ha generado preocupación e incertidumbre entre la comunidad inmigrante de esa zona.






