La sinagoga de Michigan atacada esta semana había aumentado su seguridad desde hace meses

La sinagoga Temple Israel había contratado a un teniente de policía con amplia experiencia como director de seguridad y había realizado simulacros de respuesta ante tiradores activos.

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La sinagoga de Michigan que sufrió un ataque esta semana, cuando un hombre armado irrumpió con su automóvil en el edificio, llevaba meses reforzando su dispositivo de seguridad mediante la contratación de un teniente de policía con amplia experiencia como director de seguridad y la realización de simulacros de tirador activo.

Se atribuye a ese refuerzo de la seguridad —que se puso en marcha en respuesta al aumento del antisemitismo y a otros ataques contra lugares de culto— el haber salvado vidas en un suceso que terminó con la muerte exclusiva del agresor.

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Un guardia de seguridad privado armado respondió al atacante después de que este abriera fuego a través del parabrisas en un pasillo dentro del edificio. Cuando el auto irrumpió, había 140 estudiantes dentro de un centro de educación infantil. Todos salieron ilesos.

El motor del auto se incendió y el agresor, Ayman Mohammad Ghazali, un ciudadano estadounidense nacido en el Líbano, acabó suicidándose con su propia arma, según Jennifer Runyan, la agente especial a cargo de la oficina local del FBI en Detroit.

"Si no hubieran hecho su trabajo casi a la perfección, hoy estaríamos hablando de una inmensa tragedia con niños fallecidos", dijo la senadora estadounidense Elissa Slotkin sobre la seguridad del edificio.

La gobernadora de Míchigan, Gretchen Whitmer, añadió: "Estos héroes se pusieron en peligro para enfrentarse al sospechoso".

Uno de los rabinos del Templo Israel dijo que "fue un milagro" que ninguno de sus miembros resultara herido.

"Desafortunadamente, toda la comunidad judía, sin importar en qué parte del mundo estemos, tenemos que prepararnos para situaciones como esta, declaró a CNN la rabina del Templo Israel, Jennifer Kaluzny.

Realidad cambiante para comunidades religiosas

La iniciativa para reforzar la seguridad en el Templo Israel, en las afueras de Detroit, se produjo en un momento en que muchos lugares de culto han emprendido medidas similares, con líderes trabajando para fortalecer las instalaciones tras los ataques mortales. Las sinagogas de todo el mundo han aumentado las medidas de protección después de que Estados Unidos e Israel iniciaran una guerra con Irán el 28 de febrero.

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El pasado mes de junio, la sinagoga contrató a un exteniente de policía, Danny Phillips, para dirigir a sus guardias de seguridad armados internos como jefe de seguridad, y el templo afirmó que estaba tomando una medida proactiva "en respuesta a las realidades cambiantes a las que se enfrentan las comunidades judías".

Phillips prestó servicio en las fuerzas del orden durante casi tres décadas, incluidos más de 20 años como instructor avanzado de armas de fuego de su departamento, según el sitio web de una universidad donde imparte un curso en la academia de policía sobre cómo responder ante agresores activos.

Y en enero, el personal y el clero del Templo Israel participaron en un entrenamiento de prevención y preparación ante tiradores activos dirigido por un funcionario del FBI, según las cuentas de redes sociales de la sinagoga.

El sheriff del condado de Oakland, Mike Bouchard, dijo el jueves que se había puesto en contacto con el jefe de seguridad del templo apenas dos días antes del ataque. Atribuyó a la minuciosa preparación previa al ataque el hecho de que no hubiera víctimas.

Ron Amann, miembro del equipo de seguridad de la Iglesia Comunitaria CrossPointe en Wayne, Michigan, aún se está recuperando después de que un hombre le disparara en la pierna al intentar atacar la iglesia cristiana el pasado mes de junio. El tirador fue abatido por otro miembro del equipo antes de que pudiera entrar al servicio dominical.

Amann, quien estaba armado, dijo que le pasó a su nieto a su esposa cuando escuchó a una mujer gritar: "Hay un hombre con un arma".

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"Cuando te inscribes en el equipo de seguridad, tienes que estar dispuesto a plantar cara y luchar, sin rodeos, en lugar de salir corriendo en dirección contraria", dijo Amann, de 64 años, quien tiene una barra de metal en la parte inferior de la pierna derecha.

"Mi estado de alerta está a un nivel más alto que nunca", dijo. "Los sucesos en la sinagoga no dejan de traerlo de vuelta a primer plano. Sin duda, todo eso me entristece".

La iglesia CrossPointe está a 30 millas de la sinagoga. Pero el pastor Bobby Kelly dijo que él y su personal se refugiaron en el lugar el jueves cuando se enteraron del ataque. La policía incluso patrulló alrededor de la iglesia.

"Cuando te enteras de que algo está pasando", dijo Kelly, "no sabes dónde va a pasar a continuación".