FRANKFORT, IL.- El martes 1 de septiembre, a las cuatro de la tarde, una vecina de Frankfort entró a una casa del 22761 de Brook Stone Court y encontró a un niño de 2 años colgado en el sótano.
Madre acusada de asesinato de su hijo de 2 años dijo que él era el “anticristo”
Una madre de Frankfort enfrenta tres cargos de asesinato por la muerte de su hijo de 2 años. La fiscalía sostiene que lo llamó “diablo” y “anticristo” ante la policía. Conoce los detalles del caso.
Se llamaba Barrett Walsh. Tenía una ligadura en el cuello y los pies no tocaban el suelo.
Lo bajó, llamó al 911 y empezó a reanimarlo. El cuerpo estaba frío y no había pulso.
Esa misma tarde Barrett fue declarado muerto. Tenía 2 años: había nacido el 26 de marzo de 2024.
Su madre, Corie A. Walsh, enfrenta desde el viernes tres cargos de asesinato en primer grado.
En la casa, según la fiscalía del condado de Will, les dijo a los policías que lo había hecho porque el niño era el “diablo” y el “anticristo”, según la petición de detención previa al juicio de la fiscalía.
Lo que vieron en el sótano y en el baño
Los agentes llegaron a las 16:04 y la vecina de 17 años intentaba devolverle el aliento al pequeño.
Después llegaron al piso de arriba, a un baño de la recámara principal.
Ahí estaba Walsh: vestida, tendida en una tina y con el agua teñida de sangre debido a cortes en las muñecas y los muslos.
La vecina le apretaba una toalla en el muslo izquierdo.
Previamente le había quitado un cuchillo de la mano y lo había tirado al fregadero.
El cuchillo quedó como prueba.Walsh le preguntó por qué se lo había quitado.
Dijo que estaba intentando matarse y señaló el sótano. “Bear”, como le decía al niño, estaba abajo.
Pero cuando habló con los oficiales les dio otra explicación. “Hizo esto a su bebé porque era el ‘diablo’ y el ‘anticristo’”, consigna el escrito que el viernes presentó la fiscalía.
Ya en el hospital volvió a hablar y describió cómo había muerto Barrett.
La fiscalía afirma que ese relato coincidió con los hallazgos en la casa.La autopsia practicada el 2 de septiembre apuntó de forma preliminar a la asfixia: la ligadura le había comprimido el cuello.
Tres hijos más y el padre fuera de la casa
En la vivienda había un bebé, a quien no le pasó nada. Otros dos niños, ya en edad escolar, llegaron a casa casi al mismo tiempo en que se descubrió la escena y tampoco resultaron heridos.
El esposo de Walsh, quien vive en la casa, estaba fuera del estado y volvió en avión por la noche tras enterarse de la tragedia.
La fiscalía dijo que Walsh no solo representaba un riesgo para ellos, ya que habló de lastimar a los otros hijos, sino también para su esposo, ya que habló de lastimarlo cuando regresara.
Lo que pasó antes del asesinato
Testigos contaron a la policía que Walsh había seguido de cerca el juicio de Lindsay Clancy, la madre de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos.
El 1 de septiembre ese jurado todavía deliberaba. Walsh, según el escrito, estuvo hablando del caso en un chat de amigas hasta las 12:30, tres horas y media antes de que la vecina abriera la puerta.
El teléfono de Walsh apareció en el mismo baño, junto a ella, y se encuentra bajo análisis.
Lo que pide ahora la fiscalía
El documento con folio 2026CF001614 y presentado el tribunal del condado Will, pide que Walsh no salga libre mientras espera juicio.
Si hay condena, por la edad del niño, la pena iría de 60 a 100 años de prisión.
La peticición fue hecha por el fiscal James W. Glasgow y la fiscal auxiliar Tricia H. McKenna.
Tras el asesinato, Walsh fue llevada al el Hospital Silver Cross y su orden de arresto fue emitida el 3 de septiembre, cuando aún la trataban ahí.
La solicitud de la fiscalía se presentó el viernes 4 de septiembre y la investigación del caso está a cargo de la Policía de Frankfort y el grupo de delitos mayores de Will-Grundy.
La jefa de Policía, Leanne Chelepis, pidió a la comunidad que respete la privacidad de la familia.
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