Cómo el Sindicato de Carpinteros construye futuros

El Sindicato de Carpinteros de Nueva York oferce oportunidades para construir una carrera estable, a partir de trabajos con buenos salarios y beneficios que ayudan a las familias a mejorar sus vidas.

La unión es mi todo. Mucha gente no está al tanto de cómo es que el Sindicato de Carpinteros puede cambiar la vida de alguien. Cambió la mía y, sin él no tendría las cosas que ahora tengo y tampoco estaría donde estoy.

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Ser miembro del Sindicato de Carpinteros y trabajar en uno de sus sitios, significa que estoy segura y tengo beneficios de calidad y oportunidades para lograr el éxito y construir una carrera estable.

El sindicato transforma un trabajo en una carrera, proveyendo las herramientas necesarias para abrirse camino y conseguir algo mejor para ti y tu familia.

Nací en el Bronx y aquí he vivido toda mi vida. Mi abuela era enfermera sindical y renunció para criarnos a mis seis primos y a mi. Ahora que miro atrás ¡sé que no siempre le fue fácil!

Aun así mi abuela siempre me decía que yo podía hacer cualquier cosa, ella creía en mí y me enseñó a trabajar duro y siempre retribuir. Mi abuela es mi heroína.

A los 18 años logré conseguir mi diploma equivalente a la escuela secundaria, y me involucré con el Sindicato de Carpinteros después de ver en el metro un anuncio acerca de un “empleo no tradicional para mujeres”, o NEW.

Solicité un espacio y completé un programa de entrenamiento de seis semanas durante las noches. Trabajé duro y sentí que en verdad estaba encaminada a construir algo bueno para mí. Y tuve razón.

A la semana de graduarme fui seleccionada como aprendiz de carpintería general por el Consejo de Carpinteros del Distrito de la Ciudad de Nueva York, que representa a los sindicatos locales de carpinteros, carpinteros de concreto, constructores de muelles y madereros, ebanistas y trabajadores de la carpintería de revestimientos de pisos en Nueva York.

Desde mi primer día en el trabajo supe que no había nada que preferiría más que ser que una carpintera sindicalizada. Elegí la carpintería por la ética de trabajo que vi de mis mentores. Me recordó cada lección que mi abuela me enseñó: trabajar duro y retribuir, eso es lo primordial al ser miembro de un sindicato.

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Me he abierto camino y ahora soy representante comercial en el Concejo del Distrito. Como los carpinteros y contratistas sindicales nos valoran como trabajadores y a nuestras familias, obtenemos todos los beneficios, por ejemplo excelente atención médica, tiempo libre con paga, plan de jubilación, capacitación continua y verdaderas oportunidades profesionales.

Eso nos da la oportunidad de mantener a nuestras familias, ir de vacaciones y ahorrar dinero. Beneficios completos como estos cada vez son más difíciles de encontrar, pero muy necesarios para salir adelante y construir una carrera y una vida estables.

Cuando me uní al sindicato por primera vez mi abuela estaba buscando un lugar para vivir y, gracias a la buena paga y los beneficios, pude comprarle una vivienda cooperativa y ahora vivimos en el mismo edificio y en el mismo barrio donde crecí. Ayudar a mi abuela es lo mejor que he hecho en mi vida. Antes del sindicato jamás hubiese podido soñar con algo así.

Ahora paso mucho tiempo en la comunidad y yendo a escuelas secundarias y ferias profesionales para contarles a los estudiantes acerca de las capacitaciones y oportunidades que podrían tener como carpinteros sindicales.

Para mí es primordial retribuir apoyando a mi familia, enseñando y asesorando a nuevos miembros que ingresan al programa así como yo lo fui y, tal y como mi abuela me enseñó”.