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Elecciones

Puerto Rico vota por convertirse en un estado de EEUU: ¿Qué viene hacia adelante?

Explicamos qué significa el que el 97 por ciento de los puertorriqueños que votaron en el plebiscito de este domingo haya apoyado la fórmula de la 'estadidad' en una elección con la segunda participación más baja de su historia y que no había sido validada por el Congreso estadounidense.
12 Jun 2017 – 1:58 PM EDT

El 97 por ciento de los puertorriqueños que acudieron a las urnas en el plebiscito de este domingo apoyó la fórmula de la 'estadidad' avalada por el Partido Nuevo Progresista del gobernador Ricardo Rosselló. Sin embargo, la consulta y su resultado tienen sus matices: se trató de una votación con el segundo índice de participación más bajo de la historia de la isla y no había sido validada por el Congreso estadounidense.

Te explicamos qué viene hacia adelante y las diferentes interpretaciones que el oficialismo y la oposición han dado a plebiscito sobre el estatus que celebró el territorio estadounidense.

¿Es válido el plebiscito?

Los puertorriqueños fueron llamados a votar en un plebiscito para "establecer la descolonización inmediata de Puerto Rico". Es la quinta consulta electoral de esta índole que realiza la isla, cuyo estatus territorial es el Estado Libre Asociado de Estados Unidos. Los votantes podían elegir entre la estadidad, la libre asociación o independencia y mantener el estatus actual.

La consulta electoral, sin embargo, no había recibido el beneplácito del Congreso estadounidense ni del gobierno del presidente Donald Trump, por lo que su resultado no es vinculante.

De hecho, las opciones del plebiscito debieron ser modificadas a pedido del Departamento de Justicia liderado por Jeff Sessions, para que se incluyera la alternativa del Estado Libre Asociado en la votación. Ese departamento determinó, además, que el lenguaje de la papeleta electoral era ambiguo, por lo que decidió no brindar los 2.5 millones de dólares solicitados por el gobierno de Puerto Rico para financiar parte de la votación.

¿Qué hará ahora el gobernador de PR?

Tras conocerse los resultados de la contienda, Rosselló aseguró que los presentará en Washington. Esto es visto como un gesto de presión para que el Congreso y Gobierno de Estados Unidos aborden el tema del estatus de Puerto Rico, algo que no figura en la agenda política del país.

“A partir de hoy el Gobierno federal no podrá ignorar el reclamo mayoritario de los ciudadanos americanos residentes en Puerto Rico. Resultaría en una gran contradicción exigir democracia en otras partes del mundo, sin responder al legítimo derecho a la autodeterminación política que hoy se produjo en Puerto Rico”, dijo el gobernador en la tarde del domingo.

Sin embargo, el bajo índice de participación siembra dudas respecto a si será tomado en cuenta por las autoridades estadounidenses.

"Con el resultado de la consulta de hoy, con la estadidad obteniendo el 97% de los votos (cerca de 500,000), en un proceso en que el participó apenas el 23% de los electores inscritos en un país con un larga tradición de alta participación en eventos electorales, ¿se puede ir a Washington a argumentar que los puertorriqueños queremos la anexión?", se preguntó Benjamín Torres Gotay, editor del diario El Nuevo Día.


Los resultados y sus matices:

Si bien quienes votaron lo hicieron abrumadoramente por convertir a Puerto Rico en el estado número 51 de Estados Unidos, el índice de participación fue el segundo más bajo en la historia de la isla.

El 97.12 por ciento, o 502,616 electores, apoyó la estadidad. El 1.5 por ciento, o 7,779, eligió la independencia o libre asociación; mientras que el restante 1.32 por ciento, o 6,821, avaló el Estado Libre Asociado actual, según los resultados con el 99.4 por ciento de los colegios reportados a la Comisión Estatal de Elecciones.

Esto significa que de 2.3 millones de electores inscritos en los colegios reportados tan solo el 23 por ciento fue a votar. Apenas superó por 1 por ciento el índice de participación del referéndum sobre el sistema cameral realizado en 2005. En esa votación, sin embargo, votaron más personas.

La baja cantidad de electores dista de los índices de participación históricamente altos, cercanos al 80 por ciento, registrados en las elecciones generales de la isla.

Por otro lado, si bien la estadidad ganó en términos porcentuales, esa alternativa recibió menos votos que en los tres plebiscitos similares previos: los de 1993 y 1998 liderados por el padre del actual gobernador, Pedro Rosselló, y el de 2012 por el exgobernador Luis Fortuño.

En el de 2012, por ejemplo, la estadidad ganó con 834,191 sufragios.

¿Y qué dice la oposición?

La baja participación fue achacada al boicot que impulsaron los opositores, el Partido Popular Democrático y Partido Independentista Puertorriqueño.

"El boicot fue una expresión política contundente. Esto no fue abstención. La abstención se da cuando no te importa una elección. El boicot fue precisamente porque nos importa Puerto Rico y fue una forma de repudiar esta elección”, dijo el exgobernador del Partido Popular Aníbal Acevedo Vilá citado por El Nuevo Día.

“Los que conocen el tema de Puerto Rico en Washington saben que nosotros estamos dividos. El 97 por ciento es lo que tú sacas cuando hay regímenes de un solo partido. Eso es lo que sacaba Saddam Hussein cuando hacía elecciones en Irak”, agregó sobre lo que según él fue un plebiscito plagado de defectos.

Para algunos de los que prefirieron no votar, el dinero invertido en la realización del proceso electoral puedo haber sido destinado a otros programas gubernamentales en medio de la aguda crisis económica que tiene a Puerto Rico sumido en una recesión de más de una década y con una deuda cercana a los 70,000 millones de dólares a cuestas.

Ve también:

En fotos: La crisis económica de Puerto Rico

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