Madelyn Liseth Figueroa Córdova aún recuerda la desesperación que sintió aquel día en que una parada de tránsito cambió por completo los últimos días que le quedaban junto a su hija.
"No te vayas, no me dejes sola"; el drama de la madre que no pudo despedirse de su hija terminal tras haber sido detenida
Mientras su única hija, Dailyn Figueroa, de 7 años, permanecía hospitalizada por un agresivo neuroblastoma, la madre hondureña fue detenida por una infracción de tránsito en la ciudad de Jonesboro, al sur de Georgia
Mientras su única hija, Dailyn Figueroa, de 7 años, permanecía hospitalizada por un agresivo neuroblastoma —un tipo de cáncer que puede afectar distintas partes del cuerpo—, la madre hondureña fue detenida por una infracción de tránsito en la ciudad de Jonesboro, al sur de Georgia.
"Yo venía llorando y venía manejando y ya iba a llegar a mi casa, y en eso me paró la policía", relató la madre a N+ Univision.
La mujer aseguró que intentó explicar la gravedad de la situación que enfrentaba su hija y pidió ayuda a los agentes. "Yo le dije que, por favor, que me ayudara porque yo tenía a mi hija enferma bien grave", recordó.
Tras el arresto, Madelyn fue puesta bajo retención migratoria. Aunque días después logró ser liberada gracias a una petición realizada por el hospital donde permanecía internada la menor, sostiene que la separación tuvo consecuencias devastadoras para la salud emocional y física de su hija.
Durante los días en que permaneció detenida, intentó mantener contacto con la niña y transmitirle ánimo a distancia: " Aguanta mi amor, le decía yo, yo ya voy a salir, yo quiero verte, sé fuerte, le decía yo", contó entre lágrimas.
Sin embargo, el reencuentro solo fue por unos días. Dailyn falleció el pasado 7 de mayo, dejando a su madre sumida en el duelo y convencida de que los arrestos y las retenciones migratorias pueden provocar daños irreparables en las familias que atraviesan situaciones de emergencia médica. "No te me vayas, no me dejes sola", le dijo a su hija antes de que falleciera.
Dailyn llegó a Estados Unidos buscando tratamiento médico y soñaba con ser doctora
La historia de Dailyn y su madre comenzó en 2023, cuando ambas se entregaron en la frontera de Estados Unidos con la esperanza de encontrar atención médica para la menor. El objetivo era claro: intentar salvar la vida de la niña.
Ahora, además de enfrentar la pérdida de su hija, Madelyn debe lidiar con una situación migratoria incierta. Tiene pendiente comparecer ante una corte por la infracción de tránsito que derivó en su detención y admite que teme volver a ser arrestada. "Sí me da miedo porque es algo muy difícil", confesó.
A pesar de todo, regresar a Honduras no figura entre sus opciones. La mujer explica que durante los años que se dedicó al cuidado de Dailyn no tuvo la posibilidad de construir estabilidad económica ni planear un futuro alternativo.
"Durante el tiempo que yo he estado acá, he estado cuidando de mi hija, no he podido decir voy a hacer esto, voy a hacer algo, no", señaló.
Las necesidades económicas tampoco han desaparecido tras la muerte de la menor. Madelyn enfrenta cuentas pendientes mientras intenta reconstruir su vida en medio del duelo.
Entre los recuerdos que conserva de Dailyn está el sueño que la pequeña expresaba con frecuencia: quería convertirse en doctora. Su último deseo de cumpleaños fue que ningún niño tuviera que atravesar los problemas de salud que ella enfrentó durante gran parte de su corta vida.


