El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el miércoles que está poniendo en marcha un nuevo programa de detección de la "deficiencia de testosterona" entre los militares, al que calificó de necesario para permitirles rendir al "máximo nivel".
Pete Hegseth anuncia una nueva política que realizará pruebas a los soldados para detectar niveles bajos de testosterona
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirma que está poniendo en marcha un nuevo programa de detección de la "deficiencia de testosterona" entre los militares a fin de que puedan rendir al "máximo de sus capacidades".
Los exámenes se realizarán anualmente como parte de los exámenes médicos obligatorios para los miembros del servicio mayores de 30 años, dijo. Los soldados menores de 30 años pueden someterse a las pruebas de manera voluntaria. En un video publicado en redes sociales, Hegseth señaló que recibir la terapia de reemplazo de testosterona sería voluntario.
En el video, Hegseth se refiere simplemente a los militares, aunque parece que está hablando únicamente de realizar pruebas a los hombres en uniforme para detectar irregularidades hormonales.
Esta medida se produce en un momento en que otros funcionarios de la administración de Trump han comenzado a abogar por que los hombres tengan un acceso más fácil a las terapias de reemplazo de testosterona; sin embargo, el mensaje de Hegseth y otros mezcla datos científicos conocidos sobre la hormona con afirmaciones más amplias y menos fundamentadas.
Cuando se le preguntó sobre qué condiciones pretendía abordar Hegseth con la nueva política, el Pentágono se remitió a los comentarios de Hegseth en el video, en los que mencionaba mantener a los soldados "fuertes, resistentes y capaces", y que los rigores del campo de batalla moderno exigen "la máxima preparación psicológica y mental".
Controversias anteriores en cuerpos militares
En los últimos años, las tropas de operaciones especiales —y específicamente los Navy SEALs— han sido objeto de escrutinio por su uso de testosterona y sustancias similares para mejorar el rendimiento.
La muerte de un recluta de los SEAL durante un entrenamiento en 2022 llevó al descubrimiento de sustancias en su poder, incluida la testosterona, y reveló un consumo de drogas mucho más generalizado entre este programa de élite de lo que se había reconocido anteriormente.
Un año después de la muerte del recluta, la Marina anunció que iniciaría un programa de pruebas de detección de drogas para identificar "cualquier sustancia hormonal, relacionada química o farmacológicamente con la testosterona, que promueva el crecimiento muscular".
Hegseth afirmó que su nueva iniciativa "no tiene que ver con la mejora artificial".
El Pentágono no respondió a las preguntas sobre qué investigaciones o estudios académicos respaldaban esta medida. Tampoco aclaró si las mujeres en el ejército podrían ser evaluadas para recibir terapia a base de estrógenos al entrar en la perimenopausia.
Los niveles de testosterona en los hombres disminuyen naturalmente con la edad y desde hace tiempo se han relacionado con problemas como la disfunción eréctil, la baja libido, los cambios de humor y el aumento de peso. Sin embargo, los expertos han debatido durante años cómo diagnosticar esos problemas y si deben tratarse mediante la reposición de la hormona.
El uso de testosterona en discusión
El anuncio de Hegseth se produce en un momento en que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y otros funcionarios de la administración Trump están tomando medidas para facilitar que los médicos receten testosterona. El mes pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) propuso flexibilizar los límites de prescripción de geles, pastillas, parches e inyecciones de testosterona.
La etiqueta actual de la FDA especifica que los medicamentos son solo para hombres con hipogonadismo, una afección médica que provoca niveles drásticamente bajos de testosterona.
Sin embargo, muchos influencers y defensores del movimiento de Kennedy "Make America Healthy Again" promocionan la testosterona como una forma de lucir más joven, desarrollar masa muscular y mantener la agudeza mental —aunque la mayoría de los expertos médicos no aceptan esos usos.
No obstante, estudios recientes han respaldado los beneficios de la testosterona para ciertas afecciones, al tiempo que han disipado las preocupaciones sobre su seguridad —en particular, las relacionadas con el corazón.
El año pasado, la FDA eliminó de los medicamentos una advertencia en recuadro sobre los posibles riesgos de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.
Por otra parte, una serie de estudios realizados por los Institutos Nacionales de Salud en hombres mayores reveló que tomar testosterona mejoraba la disfunción eréctil, la libido y otros indicadores sexuales, y tenía un efecto leve en el estado de ánimo. Sin embargo, hubo poca o ninguna mejoría en otros indicadores como la fatiga, la memoria o el bienestar general.
Otros estudios han mostrado posibles mejoras en el desarrollo muscular, la fuerza y la densidad ósea.
Sin embargo, las directrices médicas actuales generalmente desaconsejan la realización de pruebas generalizadas de los niveles de testosterona. Por lo general, se recomienda a los médicos que analicen la terapia con testosterona con hombres que presenten síntomas preocupantes y niveles bajos documentados de la hormona en dos análisis de sangre distintos.
Las pruebas de testosterona son un reto porque los niveles de la hormona fluctúan a lo largo del día. Las lecturas precisas de testosterona suelen medirse por la mañana después de ayunar.
La representante Chrissy Houlahan, demócrata de Pensilvania y veterana de la Fuerza Aérea, afirmó que "el anuncio demuestra que el secretario Hegseth sigue las directrices de los rincones más recónditos de la 'manosfera'".
La congresista, miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, dijo que esperaba que las pruebas de testosterona "estén disponibles tanto para hombres como para mujeres y que las mujeres en servicio tengan acceso a los mismos recursos que les permitan a ellas también ser las guerreras de élite" del mundo.
Hegseth ha dicho anteriormente que no cree que las mujeres deban desempeñar funciones de combate y que esos puestos deben basarse en el "estándar masculino más alto". Ha bloqueado algunos ascensos militares para mujeres o ha despedido a mujeres en puestos de liderazgo desde que asumió el mando del Pentágono.
Ha realizado otros cambios relacionados con el tratamiento médico de las tropas.
En abril, anunció la derogación de la obligación de vacunarse contra la gripe, vigente desde hace mucho tiempo en las Fuerzas Armadas, alegando "autonomía médica" y libertad religiosa. En junio, un brote de gripe en el campamento de entrenamiento de la Fuerza Aérea de EEUU afectó a al menos casi 300 personas.








