La historia de Tania Head: la mujer que fingió ser superviviente del 9/11 y llegó a presidir la asociación de víctimas

Tania Head inventó su nombre y su historia, pero se convirtió en la cara visible de las víctimas, en ese entonces invisibilizadas. Un nuevo documental repasa su farsa y aporta detalles inéditos sobre su ficción.

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Hay historias reales que superan cualquier ficción, y este es un buen ejemplo. Cómo una mujer se hizo pasar por víctima de los atentados del 11 de septiembre y llegó a presidir la asociación; pero también logró visibilizarlas, conseguir fondos y conmover a todo aquel que escuchaba su relato, inventado.

Su nombre, Tania Head, también fue una invención. Su identidad real era Alìcia Esteve Head. Fingió ser una superviviente de la tragedia, que llegó a figurar entre las 19 personas que salieron con vida de la Torre Sur.

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Su historia comienza en los foros de internet donde los supervivientes se organizaban y conectaban, para darse apoyo mutuo. Tania Head logró unificar a las víctimas en una única asociación y visibilizar el dolor de quienes no murieron, que padecían algo que se acuñó como el survivor's guilty o la culpa de quienes sobrevivieron.

En un primer momento, protagonizaron el drama quienes habían perdido a un ser querido en el brutal atentado y también los equipos de rescate. Pero los supervivientes se enfrentaban a comentarios del tipo: "de qué te quejas, si tú si has salido con vida", lo que según el relato de los supervivientes les generaba un gran malestar y sensación de no ser comprendidos y de resultar ser 'víctimas de segunda'.

Tania llegó a presidir la principal asociación de víctimas y a promover visitas guiadas en el lugar de la catástrofe. Sus tours tenían largas listas de espera, porque su historia resultaba realmente conmovedora.

Durante años relató cómo fue rescatada por el 'hombre de la bandana roja', Remy Crowther, de 24 años, un agente de bolsa y bombero voluntario reconocido por haber ayudado a evacuar a varias personas, guiándolas por la única escalera de ambas torres que no fue destruida.

Contó cómo se desvaneció y, cuando el hombre la condujo a las escaleras, describió con todo lujo de detalles el olor a cuerpos quemados y el paisaje dantesco de fallecidos y destrucción.

Aseguró que tuvo la fuerza de bajar las escaleras porque no dejaba de pensar en un precioso vestido blanco que iba a usar en su próxima boda con su prometido Dave, quien dijo que trabajaba en la otra torre.

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Su vivencia (ficticia) fue la crónica que escucharon en su visita el entonces alcalde de la ciudad Michael Bloomberg, el exalcalde Rudolph Giuliani y el exgobernador George Pataki en su visita inaugural del 9/11 Tribute Museum (entonces llamado Tribute WTC Visitor Center) el 6 de septiembre de 2006, con Tania Head como guía.

Su insistencia logró que el Congreso aprobase fondos para las víctimas, conmovió al terapeuta que la trató durante cuatro años y encandiló a miles de personas, entre ellas el cineasta español Kike Maíllo, que revela aspectos hasta ahora desconocidos de su historia en 'La Superviviente' (2026).

El documental repasa el auge y caída del mito de Tania Head, que fue desenmascarada por una investigación del New York Times en septiembre de 2007. Los periodistas descubrieron que no figuraba en la empresa para la que decía trabajar en las torres y otra investigación del diario español La Vanguardia reveló su verdadera identidad: era una mujer de Barcelona (España) llamada Alìcia Esteve, que nisiquiera estuvo en Nueva York en el momento de los hechos.

Pregunta. ¿Por qué decidieron indagar en esta historia?

Respuesta. Es una historia fascinante que conmovió a mi compañero guionista, Markos Goikolea. Empezamos a obsesionarnos con ella y a elaborar un guión para una mini serie, estuvimos tres años investigando.

Queríamos contar su historia pero desde un lugar no tan morboso como quedarnos en el calificativo de 'la impostora' o 'farsante' y desentrañar ese ingrediente universal que veíamos en su relato de su parte más humana. Queríamos responder a varias preguntas: quién era ella, por qué hizo lo que hizo y por qué una comunidad entera decidió creerla.

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P. Y, ¿encontraron respuesta al 'por qué hizo lo que hizo'?

R. Ese es el objetivo mismo del documental, pero no va de dar una respuesta sino de generar un debate. Sentíamos que todo lo que se publicó anteriormente de Tania Head era más moralista: blanco o negro, la mala y los buenos... Y queríamos trabajar en los grises y huir de esos juicios unívocos.

Lo que intentamos con nuestro trabajo es presentar datos e hipótesis que ahonden en varios factores que hacen tan atractivo al personaje. Y nos dimos con tres grandes conclusiones:

Una es el deseo de protagonismo y de pertenencia a algo, a través, precisamente, de ser protagonista. Ella arrastra una historia familiar en la que también hay un fraude pero en este caso con el que su padre parece que se lucró ilícitamente y puede que quede algo de patológico en todo eso, que fue lo que pudo haberle movido a inventarse esa otra vida en la que es heroína y protagonista.

Cortesía 'La superviviente'
Cortesía 'La superviviente'
Imagen Cortesía 'La superviviente'


En un segundo lugar hay que reconocerle a Tania un talento extraordinario. Tiene un don de facilidad de comunicación, visión y demostró ser una buena líder, porque detrás de todo lo que sucedió había una buena líder y protagonista. Hasta diría que una buena actriz por interpretar así esa historia de vida inventada. Esto fue fruto de debate y, de hecho, en el documental decidimos que interpretase su papel una actriz, pero basado en sus declaraciones originales.

Y en tercer lugar ella tuvo visión y ofreció lo que se necesitaba en ese momento. El corazón de Estados Unidos necesitaba ese tipo de historias: una mujer herida, viuda, que sigue adelante con su trauma. Encarnó la historia que la sociedad de entonces necesitaba creer.

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P. Muestran también sus aportaciones y logros en ese sentido a las víctimas.

R. Lo que hizo fue revolucionario porque en el momento en que ella aparece nadie hablaba de los supervivientes, y se sintieron doblemente traumatizados en aquel entonces porque notaron que no estaban teniendo un lugar.

Tenemos que ponernos en la piel de un superviviente con todo lo que pudo pasar cuando después alguien le dijera que podía estar contento porque no estaba muerto. Se sintieron muy culpables e incomprendidos. Después de algo tan catastrófico ni eran invitados a los homenajes.

Ella capitanea la creación de esos grupos, va a Washington y pide ayudas para indemnizarlos porque en un primer momento los fondos solo eran para fallecidos y para los bomberos y rescatistas que luego pudieron quedar afectados. Y en esa jerarquía del dolor, ellos no contaban.

Conversación del director con Tom Kanavan, uno de los supervivientes de la tragedia
Conversación del director con Tom Kanavan, uno de los supervivientes de la tragedia


P. ¿Por qué cree que convenció hasta a su terapeuta?

R. Tania venía con la mejor de las historias, digna de un guión de película. Era superviviente, herida y viuda y eso hizo que encarnase una historia incuestionable.

Uno de los hallazgos que mostramos en el documental es que por primera vez habla el terapeuta que la trató aquellos años, Sam Kedem. No ha sido fácil porque nadie quería hablarnos de ella y mucho menos él, no sale nada bien parado por contar que durante cuatro años ella le cuenta reiteradamente una mentira que él cree.

Cortesía 'La superviviente'
Cortesía 'La superviviente'
Imagen Cortesía 'La superviviente'


Pensemos que Sam Kedem fue una especie de policía que tenía que detectar y desenmascaró unas 100 historias falsas de gente que quería beneficiarse de las ayudas. En en documental cuenta que no sólo consiguió colarse como una historia a la que dio verosimilitud, con los constantes llantos y emociones que no detectó como fraude.

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Pero es que además vemos cómo ha quedado todavía hoy conmovido y preocupado por, digamos, su perspectiva de víctima, que le hace pensar ante su misteriosa desaparición de la vida pública que Tania haya podido optar por quitarse la vida. Él insistía todo el rato en que su relato es claramente el de un trauma real, posiblemente anterior al 11 de septiembre.


P. Otro aspecto poco conocido es el de los talleres que promovió, como el de escritura.

R. Esto fue una de las grandes sorpresas de la investigación. Descubrimos que Tania contacta con un popular facilitador de talleres de escritura para trabajar el trauma. Queda claro por los testimonios que recogimos que la narración les ayudó a sanar y descubrimos que otras víctimas se han dedicado después profesionalmente a la escritura.

Se hicieron también obras de teatro basadas en los escritos de los supervivientes, pero entendimos que esos talleres pudieron ser claves para Tania a la hora de recabar detalles reales que le ayudasen a construir su historia inventada. Tania aprovechaba esas sesiones para alimentar su personaje y para entender cómo funcionaba el dolor de las víctimas y cómo se comporta alguien con estrés postraumático.

Cortesía 'La superviviente'
Cortesía 'La superviviente'
Imagen DOUG KANTER/AFP via Getty Images


P. ¿Lograron hablar con ella?

R. Sí, tuvimos varias conversaciones aunque decidimos no mostrarlo en el documental. Lo que vimos es que fue una situación muy dura para ella y quedó muy marcada por todo aquello.

En Nueva York fue muy reconocida y cuando se destapó la mentira sufrió insultos, hasta le escupieron en el metro. Lo que sabemos de su vida actual es que está llevando una vida muy cerrada con su madre y que todo lo que ocurrió le está perjudicando porque lleva acumuladas al menos 12 pérdidas de trabajos.

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De hecho, en el documental tomamos la decisión de camuflar su apellido real cuando lo mencionaban y omitimos las imágenes de archivo reales donde se la pudiera reconocer. Es un cortafuegos que establecimos porque queríamos hablar del caso pero no fastidiarle más la vida a alguien. Y fue un dilema muy grande, salvaguardar su estatus.

P. ¿Por qué eligieron ese título, 'La superviviente', y no 'La impostora/farsante'?

R. Fue también una decisión respecto a esos grises que te contaba que queríamos retratar y creo que le va muy bien a Tania y a su historia. Superviviente es alguien que hace lo que puede con su necesidad de protagonismo.

Vimos que es alguien que decidió reinventarse y sobrevivió así a su vida anterior.

P. Usted ya retrató en una película anterior a un famoso impostor, le interesan estas historias.

R. Es que son grandes personajes que representan esta interesante gama de grises, historias que no son blanco o negro. A mí me fascinó el hecho de que tengamos a alguien profundamente inmoral, que fue capaz de mentir a la cara a gente que sufrió a esos niveles pero que además les consiguió ayudas y no solo no se lucró con ello sino que se gastó grandes cantidades de dinero en la causa.

Los supervivientes reales a los que entrevistamos cuentan que cuando ella desapareció, la asociación se fue poco a poco disolviendo. Y coincidían, a pesar de que muchos se sentían estafados, que su energía y motivación fue clave para las víctimas.

P. Recientemente Trump ha dado versiones contradictorias sobre el 9/11 y sobre que tuvo que ser rescatado. ¿Hay algo de Tania Head en esto?

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R. Totalmente, hay una especie de 'síndrome 9/11', pareciera que todos quieren ser Tania Head, que todos quieren ser víctimas, en Trump también se puede observar, que uno quiere asociarse con lo que la gente pone atención y empatiza. Estos días seguro que vemos muchos testimonios de "yo estuve ahí", y pasa en muchos sucesos, no sé, la muerte de Diana de Gales "yo lo vi"... etc.

Lo que muestra es que hay un ansia de protagonismo que nos puede llevar a inventarnos sucesos porque nos hace más importantes a los ojos de los demás aunque sea una mentira absurda. Y nos está pasando que desde que sacamos el documental mucha gente nos ha escrito diciendo que ha estado con ella, que tienen más información.. etc. y son testimonios falsos. Ahora el fenómeno es apuntarse el tanto, aunque sea mentira.