QUEENS, Nueva York. –– Un programa que brinda ayuda para proveer alimentos a neoyorquinos necesitados ha sido cancelado por el gobierno federal.
Gobierno federal recorta fondos a programa que alimenta a miles de familias neoyorquinas
Un programa que brinda alimentos a miles de familias necesitadas en Nueva York cada semana ha sido cancelado por el gobierno federal. Decenas de manifestantes se presentaron este miércoles en Queens para protestar la decisión.
Esta decisión impacta fuertemente a organizaciones como La Jornada, que alimenta a miles de familias en Queens y el Bronx cada semana.
“Por el amor que tenemos vamos a salir a las calles a pedir que nos den comida porque ya estamos cansados de tener que rogar por comida. Imagínate su hijo rogando por comida, no eso está mal”, dijo Pedro Rodríguez, fundador de La Jornada. Su organización ha brindado más de 120 mil despensas durante la pandemia.
“El gobierno federal tiene suficiente comida para alimentar probablemente el mundo 10 veces en este momento actual. ¿Porque está jugando con la comida con la comida de los niños?”, agregó Rodríguez.
La protesta surge después de que el martes el programa de asistencia alimentaria por coronavirus fuera cancelado por el Departamento de Agricultura para los condados de Queens y el Bronx, dejando a miles de familias sin alimentos según se dijo.
“Alexandria Ocasio-Cortez, quien es nuestra representante, por favor que se ponga a pelear por esta comunidad”, dijo Carlos Hernández, un residente de Queens.
Mientras se realizaba esta manifestación, Noticias Univision 41 llegó a un centro de distribución de alimentos donde había más de 1,000 personas esperando recibir comida.
“Vamos a pasar hambre sobretodo pasamos mucha hambre personas que ya no trabajamos que solo vivimos del Seguro Social”, dijo Marcos Franco, residente de Queens.
Jessica Chacha, una coordinadora de La Jornada, asegura que en las últimas cuatro semanas han recibido el doble de personas que usualmente reciben.
“En nuestra comunidad surgió lo peor y ahora no tenemos comida”, dijo Martha Sánchez, una voluntaria en La Jornada.














