NUEVA YORK.- En algún momento, todos hemos sido esa persona que le pide a la pareja que no use tanto el celular en momentos compartidos. No se trata de control, sino de estar presentes, pero, al mismo tiempo, también hemos sido culpables de distraernos y entrar a redes sociales justo cuando deberíamos estar conectando con quien tenemos al lado.
Tiempo en el celular vs. tiempo en pareja: cómo encontrar el equilibrio
Entre reels, mensajes de texto, memes y más, pequeñas distracciones repetidas pueden convertirse en grandes desconexiones emocionales con el paso del tiempo en la pareja.

La terapeuta de pareja Argie Allen-Wilson, explica que este hábito genera lo que ella llama “micro-desconexiones”, que son pequeños momentos en los que la atención se desvía de la relación y que, con el tiempo, se acumulan.
“La conexión emocional se construye con presencia, contacto visual y atención compartida. Cuando el teléfono interrumpe constantemente esas señales, la pareja puede sentirse no vista o emocionalmente sola, incluso estando sentada una al lado de la otra”, explica a UNIVISION.
Si estás platicando de algo importante con tu pareja, o simplemente compartiendóle algo, pero esa persona se distrajo o no te pone completa atención mientras ve un meme, o contesta un mensaje de texto, provoca una sensación de ser ignorado que no tiene tanto que ver con el dispositivo en sí, sino con la percepción de prioridad.
"Nuestro sistema nervioso interpreta la atención dividida como una ausencia emocional. Cuando alguien mira repetidamente la pantalla en lugar de a su pareja, pueden activarse sentimientos de rechazo, invisibilidad o de no ser lo suficientemente importante”, comenta.
La distracción constante también deteriora la calidad de la comunicación y la intimidad, ya que las conversaciones se vuelven más cortas, menos conectadas emocionalmente y más superficiales.
Por otro lado, en momentos de conflicto, la presencia del teléfono puede empeorar la situación con discusiones que se postergan, malentendidos que se alargan y una sensación de desinterés que dificulta la reconciliación. “La reparación necesita enfoque, y la distracción lo hace mucho más difícil”.
¿Cómo saber si el celular se vuelve un problema en la pareja?
- Actitud defensiva cuando se menciona el tema del celular.
- Revisar el teléfono durante conversaciones importantes.
- Disminución de la intimidad emocional o física.
- Discusiones frecuentes relacionadas con la atención.
- Que uno de los dos se sienta constantemente solo o desconectado.
Para evitar que el teléfono interfiera sin que esto se sienta como un intento de control, la experta recomienda establecer acuerdos mutuos. “Prácticas simples como comidas sin celular, momentos intencionales para conversar, cargar los teléfonos fuera del dormitorio o acordar expectativas sobre la presencia pueden marcar una gran diferencia”.
Y si uno de los dos siente que el uso del celular es un problema, pero el otro no lo percibe así, la conversación debe centrarse en el impacto y no en la culpa. “En lugar de decir ‘siempre estás en el teléfono’, es más saludable decir ‘cuando estoy hablando y tu atención está en el celular, me siento desconectado’. Esto invita a la empatía en lugar de generar defensividad”, concluye.
Esta nota se realizó en colaboración con TMX.
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