EAGLE PASS, Texas.-La polémica por la instalación de boyas flotantes en el Río Grande llegó a los tribunales, luego de que un grupo de residentes presentara una demanda contra la ciudad de Eagle Pass, al asegurar que el proyecto federal fue aprobado sin la debida transparencia ni la participación de la comunidad.
Ciudadanos interponen demanda contra Eagle Pass por “muro flotante” en el Río Grande
Residentes y activistas presentaron una demanda contra la ciudad de Eagle Pass por la instalación de boyas en el Río Grande, alegando falta de transparencia en el proceso que autorizó el proyecto federal conocido como “muro flotante”.
El “muro flotante” comenzó a instalarse en zonas del río cercanas a Laredo y Eagle Pass desde mayo del 2026, lo que ha generado preocupación entre residentes, ambientalistas y autoridades locales, por el posible impacto ecológico y social.

Acusan falta de transparencia
De acuerdo con los demandantes, encabezados por el Maverick Accountability Project, el proceso que permitió la instalación de las boyas no habría sido suficientemente transparente ni abierto a la participación ciudadana.
“Hay falta de transparencia, particularmente en las juntas que han pasado durante los últimos tres meses”, señaló Luis Alfonso Ruiz, representante del grupo.
Los residentes aseguran que las discusiones sobre la instalación de las estructuras en el Río Grande se realizaron sin una adecuada notificación pública y sin la participación de la comunidad.
Los residentes también cuestionan el uso del parque Shelby, donde actualmente permanecen almacenadas cientos de boyas que formarían parte del proyecto fronterizo.
"Hay casi mil boyas estacionadas en parque Shelby y ese es un parque de nosotros, un parque abierto", afirmó Ruiz.
¿Qué contempla el ‘muro flotante’?
Las boyas forman parte de una estrategia de seguridad fronteriza impulsada por autoridades federales y la Patrulla Fronteriza, con el objetivo de desalentar cruces irregulares por el Río Grande.
Según información de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), las estructuras cilíndricas tienen entre 12 y 15 pies de altura (3.66 a 4.57 metros) y están diseñadas para dificultar el paso de personas por el río.
Autoridades federales han señalado que el sistema permitirá a los agentes contar con más tiempo de respuesta ante posibles cruces ilegales.
Preocupación ambiental y por el acceso al agua
La instalación del llamado “muro flotante” también ha generado inquietudes entre residentes y autoridades locales debido a su cercanía con zonas de abastecimiento de agua de Laredo.
Entre las principales preocupaciones se encuentran posibles afectaciones al flujo del río, acumulación de residuos y el impacto en ecosistemas cercanos.
El caso ahora se traslada a los tribunales, donde los demandantes buscan determinar si la ciudad de Eagle Pass cumplió con las leyes estatales de transparencia y participación pública en la aprobación del proyecto.
















