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Piden la renuncia del superintendente educativo de Moreno Valley tras la muerte de Diego Rivera

Testigos aseguran que el ataque mortal contra el estudiante no fue aislado y que ya se habían reportado los abusos a los que era sometido, pero quienes debieron protegerlo le fallaron. Además activistas aseveran que varios casos de bullying se han reportado en múltiples ocasiones ante las autoridades del distrito escolar pero no se ha hecho nada.
26 Sep 2019 – 4:02 PM EDT

Tras la muerte de un estudiante de la escuela intermedia Landmark, la comunidad se reunió para honrar su memoria, y al mismo tiempo para tomar medidas más efectivas con el fin de evitar nuevas tragedias por bullying e incluso pedir la renuncia del superintendente del Distrito Escolar de Riverside.

“Yo me siento como que fallé”, dijo la activista Sandra Murphy, quien asegura sentir que debió ayudar más a Diego cuando estaba vivo.

Murphy asegura que el problema de acoso escolar en Moreno Valley es crítico y aseguró que el trágico final de Diego pudo haberse evitado porque las autoridades ya estaban advertidos de los abusos a los que el menor estaba siendo sometido.

Tras publicarse el video del brutal ataque contra el menor dentro del edificio de Landmark Middle School, los padres exigieron respuestas sobre cómo los funcionarios escolares manejaban el acoso escolar en el recinto y sobre si conocían sobre los abusos contra Diego.


Según una versión no confirmada, una persona cercana a la víctima aseguró que el mortal ataque no fue un incidente aislado.

Sin embargo, de acuerdo con la activista el caso de Diego no es el único, ya que asegura tener tres años participando en las reuniones de la Junta Escolar Unificada de Moreno Valley y las denuncias de este tipo son continuas.

Durante la vigilia de este miércoles en la escuela Ladmark la presencia del superintendente educativo de Moreno Valley, Martinrex Kedziora no fue bien recibida, al punto que debió resguardarse dentro de edificio de la escuela para evadir a un masivo grupo que pedía su renuncia.

En un comunicado de Kedziora, publicado en la página de internet del distrito escolar, el funcionario expresó su preocupación por los ataques contra Diego e invitó a padres y estudiantes a reportar cualquier incidente similar.


En el mismo mensaje, el superintendente invitaba a una reunión este jueves, en donde la comunidad educativa discutirá posibles soluciones para los casos de violencia estudiantil. Para el momento de la invitación, Diego aún se encontraba luchando por su vida, sin embargo murió antes de saber que su ataque sería el inicio de un movimiento contra el acoso escolar liderado por sus propios compañeros y no por las autoridades que lo debieron defender.

Según reportes, en marzo, en la misma escuela secundaria donde Diego fue atacado, hubo otro incidente violento que involucró a unos 50 estudiantes. Incluso los alguaciles del condado debieron disparar bolas de pimienta a los estudiantes para frenar la confrontación estudiantil.

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