El Departamento de Justicia de Estados Unidos inició el proceso para revocar la ciudadanía estadounidense a 40 personas naturalizadas, mediante demandas presentadas ante distintos tribunales federales entre el 21 de agosto y el 2 de octubre de 2026. De acuerdo con la dependencia, se trata del mayor número de expedientes de revocación de ciudadanía presentados en un solo periodo durante la administración de Donald Trump.
El gobierno de Trump inicia un proceso para quitar la ciudadanía a 40 naturalizados acusados de delitos graves
Los casos involucran a personas acusadas o condenadas por delitos graves, entre ellos actuar como agentes de gobiernos extranjeros, homicidio voluntario y delitos sexuales agravados contra menores o personas con discapacidad.
Los casos involucran a personas acusadas o condenadas por delitos graves, entre ellos actuar como agentes de gobiernos extranjeros, homicidio voluntario y delitos sexuales agravados contra menores o personas con discapacidad. El Departamento de Justicia sostiene que los involucrados habrían ocultado información relevante o proporcionado declaraciones falsas durante sus procesos de naturalización.
La Ley de Inmigración y Nacionalidad permite revocar la ciudadanía de una persona naturalizada cuando se demuestra que esta fue obtenida ilegalmente o mediante el ocultamiento deliberado de información relevante o declaraciones falsas. La revocación requiere un procedimiento judicial y no implica que la ciudadanía pueda ser retirada automáticamente por una acusación o condena penal.
El fiscal general Todd Blanche calificó la medida como el mayor esfuerzo de revocación de ciudadanía en la historia moderna, mientras que el fiscal general adjunto Brett A. Shumate afirmó que el Departamento de Justicia continuará utilizando este mecanismo contra personas que, según sus expedientes, hayan obtenido la ciudadanía mediante engaño.









