Mamá osa y sus tres hijos son protagonistas de un rescate de película en Los Ángeles

Cerca de 10 horas y el trabajo de más de 40 funcionarios tomó el rescate de la mamá osa y sus tres hijos, que quedaron atrapados en una cisterna de hormigón en la ciudad de La Verne.

Imagen Departamento de bomberos de LA

LOS ÁNGELES, California - Al culpable de que una mamá osa y sus tres crías quedaran atrapados en una cisterna profunda de hormigón, a 35 millas del centro de Los Ángeles, nadie puede señalarlo con certeza.

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A quiénes sí se puede mencionar y reconocer es al equipo de más de 40 profesionales que dedicó cerca de 10 horas del sábado, 29 de agosto, para rescatar, a esta mamá osa y sus hijos en peligro de muerte.

Fue una familia residente en la ciudad de Glendora de las primeras en notarlos. Estaban caminando por el Marshall Canyon Trail, muy cerca del Claremont Wilderness Park, cuando escucharon "aullidos".

En entrevista con Los Ángeles Times relataron que poco después de las 8:00 de la mañana llegaron hasta la cisterna, de donde salían esos llamados de auxilio. Subieron a revisar y vieron que se trataba de varios osos negros.

Mamá osa, parada en sus dos patas traseras, intentaba mantenerse fuera del agua, mientras sus crías la rodeaban, probablemente sin entender cómo podrían salir de esa trampa.

La familia de Glendora alertó a las autoridades. Y no fueron los únicos.

Un rescate largo para mamá osa y sus hijos

El Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles documentó el operativo de rescate al que se sumaron los miembros de la Unidad de Búsqueda y Rescate Urbano, así como del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California.

Ya para el mediodía comenzaron las obras en la zona, siendo la prioridad vaciar la cisterna, aún en época de sequía. Era la única forma de garantizar que los animales, extenuados de tanto luchar, no se ahogaran.

La segunda parte del operativo constó de romper para ampliar la apertura de la cisterna, de manera que mamá osa y sus hijos pudieran salir.

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Uno de los oseznos salió de la cisterna sin ayuda de las autoridades. ¿Sería por él que los demás cayeron ahí? No se sabe.

El pequeño oso negro se quedó por los alrededores esperando por su mamá y sus otros dos hermanos.

Los funcionarios encargados de las labores de rescate colocaron una escalera que le permitiera a mamá osa y a sus hijos salir de la profunda cisterna de hormigón. Tomó tiempo, pero finalmente los animales entendieron.

Primero salieron los pequeños y finalmente, a eso de las 10:00 de la noche, mamá osa subió las escaleras, miró al grupo de rescatistas y rápidamente se marchó, entre la maleza, para el reencuentro con sus tres crías.

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