AUSTIN, TEXAS — Tras 22 años y 7 meses encarcelada por un crimen que nunca cometió, Carmen Mejía, de 54 años, finalmente recuperó su libertad este lunes en la corte de Distrito del condado de Travis.
“Yo decía, Dios me va a sacar”: exoneran a mujer tras 22 años en la cárcel por un crimen que no cometió
Carmen Mejía fue declarada “realmente inocente” por la Corte de Apelaciones Penales de Texas. Tras 22 años y 7 meses en prisión, la mujer de 54 años recupera su libertad, aunque enfrenta posibles problemas migratorios con ICE.
La Corte de Apelaciones Penales de Texas determinó que Mejía es “realmente inocente” del homicidio de un bebé de 10 meses ocurrido en 2003.

“Yo creo en los Ángeles y yo decía: "Dios me va a sacar de aquí un día’", dijo Mejía en la corte con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada. Recordando que ese era el pensamiento al que se aferraba todos los días, sin abandonar su fé.
Carmen cuidaba al bebé cuando ocurrió la tragedia
El 28 de julio de 2003, Mejía se encontraba en su casa con sus cuatro hijos y cuidando a un bebé de 10 meses.
Mientras Mejía amamantaba a su hijo más pequeño, su hija mayor intentaba bañar al bebé, en una casa de alquiler con un calentador de agua que no tenía dispositivos de seguridad, por lo que alcanzó temperaturas de casi 148 °F.
El bebé sufrió quemaduras de tercer grado y falleció horas después en el hospital.
El error judicial se debió a testimonios médicos inválidos y a evidencia perdida, incluyendo grabaciones de las declaraciones de sus hijos, que respaldaban la versión de Mejía sobre un accidente.
La fiscalía presentó expertos que afirmaron falsamente que las lesiones solo podían ser intencionales. Como resultado, Mejía fue condenada a cadena perpetua, separada de sus cuatro hijos y privada de libertad sin antecedentes penales previos.
Nuevos elementos demuestran su inocencia
El caso fue revisado en 2021 por el Innocence Project y la Conviction Integrity Unit del Travis County DA.
Expertos en quemaduras y seguridad doméstica demostraron que las lesiones eran consistentes con un accidente, y la forense original cambió su dictamen de homicidio a accidente en 2025.
Durante la audiencia, el juez P. David Wahlberg firmó la exoneración con lágrimas en los ojos, reconociendo la injusticia sufrida por Mejía, aunque advirtió que ICE podría detenerla en las próximas 48 horas debido a su estatus migratorio temporal como ciudadana hondureña residente en EE. UU. por 30 años.
Los abogados de la defensa, Vanessa Potkin, Tim Gumkowski y Shabel Castro, destacaron la fortaleza y la luz de Mejía, y su capacidad de mantener alegría y amor incondicional a pesar de los años de separación de su familia.





















