LOS ÁNGELES, California.- California se encuentra en estado de emergencia debido a la llegada de El Niño, que se pronostica como "histórico" por las condiciones que podría producir en el estado.
El Niño en California: ¿Cómo ha sido su impacto en años anteriores?
California ha experimentado algunos de sus inviernos más lluviosos y episodios de mayor erosión costera durante eventos fuertes de El Niño, pero la experiencia histórica demuestra que cada evento puede ser diferente. Estas son las lecciones de 1982-83, 1997-98, 2015-16 y 2023-24.
De acuerdo con el Departamento de Conservación de California, El Niño es la fase cálida del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur, o ENSO, que puede iniciar desde octubre.
Se caracteriza por temperaturas de la superficie del océano superiores al promedio frente a las costas de Ecuador y Perú, en el Pacífico oriental ecuatorial.
Históricamente, las condiciones de El Niño aumentan las probabilidades de que California tenga precipitaciones superiores a lo normal.
El Niño no garantiza que California tendrá un invierno extremadamente lluvioso, pero el actual pronóstico aumenta la posibilidad de impactos asociados con tormentas fuertes.
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1982-83: lluvias intensas, inundaciones y deslaves
El evento de El Niño de 1982-83 es uno de los episodios fuertes que el estado ha utilizado como referencia para entender los posibles efectos de estas condiciones.
Según el Departamento de Conservación de California, tanto el invierno de 1982-83 como el de 1997-98 registraron precipitaciones muy superiores a lo normal en todo el estado.
Estos eventos también estuvieron asociados con impactos generalizados de deslaves.
La Comisión Costera de California señala que el El Niño de 1982-83 llevó fuertes lluvias y grandes oleajes a las zonas costeras durante múltiples tormentas invernales.
El resultado incluyó inundaciones, deslaves, erosión costera y daños a estructuras ubicadas en la costa.
Debido a la magnitud de esos episodios, las tormentas de 1982-83 y 1997-98 han sido consideradas eventos extraordinarios y, según la Comisión Costera, se han utilizado con frecuencia como referencia para el diseño de nuevos desarrollos.
1997-98: otro El Niño con lluvias muy por encima de lo normal
El invierno de 1997-98 presentó características similares en cuanto a las precipitaciones.
El Departamento de Conservación de California señala que este fuerte evento produjo precipitaciones muy superiores a lo normal en todo el estado.
La Comisión Costera de California también incluye este evento entre los episodios de El Niño que llevaron fuertes lluvias y grandes olas a la costa, provocando inundaciones, deslizamientos, erosión y daños a estructuras costeras.
Estos dos inviernos —1982-83 y 1997-98— son importantes porque muestran que un El Niño fuerte puede coincidir con impactos tanto tierra adentro como a lo largo de la costa.
2015-16: un El Niño muy fuerte, pero con un comportamiento diferente
El evento de 2015-16 fue uno de los El Niño más fuertes de los últimos 145 años, según la Comisión Costera de California y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Sin embargo, la distribución de la lluvia fue muy diferente a la observada en 1982-83 y 1997-98.
El Departamento de Conservación de California señala que durante 2015-16, los dos tercios del norte del estado registraron precipitaciones cercanas a lo normal, mientras que el tercio sur tuvo precipitaciones por debajo de lo normal.
La Comisión Costera también describe las precipitaciones estatales de ese invierno como poco excepcionales: ligeramente superiores a lo normal en el norte y algo inferiores en el sur.
Pero eso no significa que el impacto costero haya sido menor.
Grandes olas y erosión de las playas
El Niño de 2015-16 produjo una cantidad excepcional de energía en las olas y un retroceso significativo de la línea costera.
La Comisión Costera de California reportó olas excepcionalmente grandes y una erosión considerable de las playas.
Un estudio del USGS, publicado en 2020, analizó los cambios en las playas de California durante ese evento utilizando datos de oleaje y mediciones de las costas.
El estudio encontró que las playas de California experimentaron un importante retroceso durante ese invierno:
- California central: erosión promedio de 45.7 metros; 96% de las playas analizadas registraron erosión.
- California del norte: erosión promedio de 25.5 metros; 89% de las playas registraron erosión.
- California del sur: erosión promedio de 9.7 metros; 79% de las playas registraron erosión.
El estudio también encontró que la respuesta no fue idéntica en todas las zonas. La erosión fue particularmente evidente en desembocaduras de ríos y en el lado sur de estructuras que interrumpen el transporte natural de arena.
2023-24: mucha lluvia en el sur y deslaves
El evento fuerte de 2023-24 ofrece un ejemplo más reciente de cómo pueden variar los impactos dentro del propio estado.
Según el Departamento de Conservación de California, ese El Niño produjo precipitaciones muy superiores al promedio en las zonas costeras del sur de California y precipitaciones ligeramente superiores a lo normal en las regiones costeras del norte.
Pero en otras partes del estado ocurrió lo contrario.
Las regiones interiores, incluidas Sierra Nevada y los desiertos del sureste, registraron precipitaciones inferiores a lo normal.
Durante el invierno y la primavera de 2023-24 se reportaron deslaves en distintas partes del estado, aunque fueron más extendidos y tuvieron mayores impactos en el sur de California.
Esto demuestra que incluso durante un mismo episodio de El Niño las condiciones pueden variar considerablemente dependiendo de la región.
¿Qué nos enseña la historia?
Los eventos anteriores dejan varias lecciones:
- El Niño no es igual cada vez. 1976-77 fue un El Niño débil acompañado de precipitaciones muy inferiores al promedio, mientras que 1982-83 y 1997-98 estuvieron marcados por lluvias muy superiores a lo normal en todo el estado.
- El sur de California tiene una relación más clara con El Niño. El Departamento de Conservación señala que históricamente las condiciones de El Niño aumentan las probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en el tercio sur del estado.
- La lluvia no es el único riesgo. Los antecedentes también muestran episodios de inundaciones, deslaves, grandes olas, erosión costera y daños a estructuras.
- Un evento fuerte puede tener impactos diferentes según la región. En 2023-24, por ejemplo, las zonas costeras del sur tuvieron precipitaciones muy superiores a lo normal, mientras que Sierra Nevada y los desiertos del sureste registraron precipitaciones por debajo de lo normal.
- La costa puede sufrir incluso cuando las lluvias no son extraordinarias. El evento de 2015-16 produjo una erosión significativa de las playas y una energía de oleaje excepcional, pese a que las precipitaciones estatales fueron poco excepcionales.










