HOUSTON, Texas- Mientras la multitud del NRG Stadium rugía y disfrutaba de un partido de los Houston Texans el pasado 14 de diciembre, una situación aterradora, de la que Univision 45 ha conocido en las últimas horas, ocurría en uno de los baños del estadio.
Exempleado con antecedentes penales es acusado de agredir a un menor en el estadio NRG de Houston
La seguridad de los recintos masivos en Houston está bajo lupa tras revelarse que Ushay Marquise Nixon, exempleado de Aramark con un historial documentado de conducta sexual inapropiada, fue contratado para operar en el NRG Stadium durante un juego de los Texans. La familia de la víctima, un menor de 8 años, busca justicia mediante una demanda que alega negligencia grave en la contratación y supervisión del personal.
El caso ya se encuentra en los tribunales de Texas.
Una demanda civil, interpuesta por los padres de un niño de 8 años, apunta directamente a las empresas Aramark Sports and Entertainment y ASM Global por permitir que un hombre con un pasado criminal vinculado a delitos sexuales fuera contratado y colocado en una posición de acceso directo a menores de edad.
El presunto incidente ocurrió en el sanitario
De acuerdo con los documentos judiciales que revisó Univision 45 y el reporte policial, la víctima asistía a su primer partido de los Houston Texans.
Al acudir al baño de hombres, su madre lo esperó en la puerta. Dentro, Ushay Marquise Nixon, de 21 años, un empleado de Aramark identificado ahora como el presunto agresor, habría interceptado al menor, llevándolo a un cubículo bajo llave.
Según el relato de la demanda, Nixon obligó al niño a bajarse la ropa y ponerse de espaldas. El pequeño, tras notar que el hombre se desabrochaba el cinturón, logró empujarlo y escapar del lugar.
La alerta no llegó solo por el testimonio del niño. Un espectador, descrito como un "buen samaritano", abordó a la madre al salir del baño para advertirle que la interacción que había observado entre el empleado y su hijo "no parecía correcta".
Después de que su madre le preguntara si había pasado algo en el baño, el niño respondió: "Un hombre me bajó los pantalones".
Esta intervención, sumada a la identificación directa que hizo el niño poco después, permitió al Departamento de Policía de Houston detuviera a Nixon en el mismo estadio.
Un historial que fue ignorado
El núcleo de la demanda presentada por la firma Blizzard Greenberg no es solo el ataque en sí, sino la facilidad con la que Nixon obtuvo el empleo.
La abogada Anna Greenberg sostiene que el acusado contaba con antecedentes penales previos en el condado de Harris por indecencia con un niño y asalto indecente.
"Es la peor pesadilla de cualquier padre", afirmó Greenberg.
La demanda alega que Aramark y la administración del estadio mostraron un "desprecio total" por la seguridad de las familias al contratar a alguien con un patrón de comportamiento depredador para un recinto de tal magnitud.
Respuesta institucional
Actualmente, Nixon permanece detenido en la cárcel del condado de Harris enfrentando cargos de indecencia con un menor e intento de agresión sexual agravada.
El hombre se presentó en corte el pasado tres de enero donde se oficializaron los cargos en su contra y se le otorgó una fianza de 100 mil dólares a pesar de que el estado pedía 250 mil dólares. Su defensa argumentó diversos trastornos mentales.
Por su parte, la administración del NRG Park emitió un comunicado breve señalando que, debido a la naturaleza activa del caso criminal y el litigio pendiente, no pueden ofrecer detalles específicos, aunque recalcaron que la seguridad es su "máxima prioridad".
Mientras el proceso legal avanza en el Tribunal del Distrito 113, la familia del menor continúa en la búsqueda del testigo que ayudó a la captura del sospechoso, cuya declaración podría ser definitiva para cerrar un caso que ha puesto en entredicho los protocolos de contratación de los gigantes del entretenimiento deportivo en Estados Unidos.




















