Yuma, ARIZONA.- El video dura pocos segundos. Dos menores se enfrentan afuera de un salón de clases mientras otros estudiantes observan. Un maestro interviene y separa a las jóvenes. La escena ocurrió el 10 de noviembre de 2025 en la escuela secundaria Gila Vista, en Yuma, Arizona.
“Solo quiero que paguen”: golpean por error a joven en escuela, termina hospitalizada y con factura de $29,000
Una estudiante de 14 años resultó herida tras un enfrentamiento entre alumnas en una secundaria de Yuma, Arizona. Después del incidente, la familia recibió una factura hospitalaria cercana a los 29,000 dólares.
La estudiante que aparece en el video como víctima es Natasha Ruelas, de 14 años. Su familia asegura que el enfrentamiento no fue un hecho aislado, sino el punto más reciente de un episodio de acoso escolar que, según dicen, comenzó días antes dentro de la misma escuela.
“ Les dije lo que me iba a hacer, lo que me andaba dañando y eso, pero de todo esto me siento muy mal”, dijo Natasha al recordar lo ocurrido.
De acuerdo con su madre, Jackie Ruiz, la menor había sido señalada por un grupo de estudiantes que la acusaban de haber hablado mal de una de sus compañeras. La confrontación terminó en agresión física en un corredor de la escuela.
Sin embargo, después del incidente, una de las estudiantes involucradas le habría dicho a Natasha que el ataque no iba dirigido a ella.
“ Le tenían coraje… ¿por qué cosa? ¿por ser la nueva?”, cuestionó su madre.
La familia sostiene que el conflicto se originó por una confusión sobre la identidad de la estudiante a la que supuestamente querían enfrentar.
El costo del incidente
Tras la pelea, personal de la escuela llamó a la madre para informarle que Natasha necesitaba atención médica. La estudiante fue trasladada a un hospital para ser evaluada.
Días después llegó la factura. “ El hospital son 29,000 dólares. Yo solamente quiero que se hagan cargo del hospital”, contó Jackie Ruiz.
Según su relato, cuando preguntó quién debía cubrir esos gastos, la respuesta fue distinta a lo que esperaba. “ La oficial me dijo: no, no funciona así… me dio a entender que yo lo tenía que cubrir”, dijo.
El monto supera por mucho el costo promedio de atención médica por lesiones escolares menores. Sin embargo, especialistas señalan que las facturas hospitalarias pueden elevarse rápidamente cuando incluyen atención de emergencia, estudios diagnósticos o evaluaciones adicionales.
En el caso de Natasha, la familia asegura que el impacto del incidente no fue únicamente físico. “ No duerme bien. Las uñas… no tiene uñas, se las come”, relató su madre.
La madre de la menor asegura que el conflicto no se limitó a ese día. Según dijo, Natasha recibió mensajes de texto amenazantes antes y después de la pelea, y en algunos momentos otras estudiantes intentaron confrontarla nuevamente.
Ante la situación, la familia decidió que la menor cambiara de escuela. Sin embargo, el acoso, según su relato, continuó a través de mensajes.
Un problema extendido
Los datos disponibles muestran que el bullying sigue siendo un fenómeno frecuente en las escuelas de Arizona. Entre 14.5 % y 22.6 % de los estudiantes de secundaria reportaron haber sido víctimas de acoso escolar, según datos del Departamento de Salud del estado basados en encuestas federales de comportamiento juvenil.
Otras encuestas estatales indican que alrededor de uno de cada cinco estudiantes dice sentirse inseguro en la escuela, una señal de que el problema sigue presente en el entorno educativo.
Los reportes también muestran incidentes de violencia física entre estudiantes. En algunas encuestas escolares, cerca de uno de cada diez alumnos reporta haber presenciado o experimentado agresiones físicas dentro del entorno escolar.
A nivel nacional, el National Center for Education Statistics estima que alrededor del 19 % de los estudiantes entre 12 y 18 años reportan haber sufrido bullying en la escuela.
El acoso también puede trasladarse al entorno digital. Diversos estudios indican que entre el 15 % y el 25 % de los estudiantes reportan haber sufrido algún tipo de cyberbullying en redes sociales o mensajes electrónicos.
Especialistas en salud mental advierten que los efectos del bullying pueden extenderse más allá del momento de la agresión. Investigaciones muestran que los jóvenes que sufren acoso tienen un riesgo significativamente mayor —hasta varias veces más alto— de desarrollar problemas emocionales como ansiedad, depresión o trastornos del sueño.
Por esa razón, además de la atención médica inmediata, los expertos recomiendan evaluaciones psicológicas, planes de seguridad escolar y, en algunos casos, cambios de escuela para evitar nuevos incidentes.
Las decisiones legales
El abogado civil Miguel Custodio, consultado N+ Univision Arizona, explicó que existen varias vías legales. “ Es donde se puede forzar a que la escuela pague los gastos médicos”, dijo.
Sin embargo, agregó que la responsabilidad del distrito escolar depende de un elemento clave. “ También tienen que probar que fue culpa de la escuela o que la escuela sabía de esos problemas”, explicó.
En términos legales, esto se conoce como negligencia escolar. Para demostrarla, una familia debe probar que el centro educativo tenía conocimiento previo del acoso o que no tomó medidas razonables para proteger al estudiante.
Si se establece esa responsabilidad, una demanda civil podría incluir compensaciones por gastos médicos, tratamiento psicológico o daños emocionales. Custodio también señaló que existe otra vía.
“ Se debe presentar una denuncia en contra de los agresores”, dijo, y añadió que los reclamos hacia las escuelas deben hacerse formalmente. “ Todo reclamo a las escuelas debe ser por escrito, no verbal”.
Este punto es clave en Arizona. Cuando una familia planea demandar a una entidad pública, como un distrito escolar, debe presentar primero un aviso formal conocido como Notice of Claim, generalmente dentro de los 180 días posteriores al incidente.
Si ese plazo se vence, la familia puede perder el derecho a presentar la demanda.
Además de las acciones contra el distrito escolar, la ley también permite presentar cargos contra los estudiantes involucrados y, en algunos casos, demandas civiles contra sus padres.
En varios estados, incluido Arizona, las familias pueden enfrentar responsabilidad civil parental cuando sus hijos causan daños a otras personas.
Las compensaciones pueden incluir gastos médicos, tratamiento psicológico o restitución ordenada por un tribunal juvenil. Sin embargo, estos procesos suelen ser independientes de cualquier reclamación contra la escuela.
La respuesta del distrito
Este medio solicitó una entrevista con el distrito escolar responsable de la secundaria Gila Vista. En una declaración escrita respondieron:
“El distrito no puede comentar sobre situaciones específicas que involucren a los estudiantes”.
Las escuelas en Estados Unidos suelen citar las leyes federales de privacidad educativa, conocidas como FERPA, para limitar comentarios sobre incidentes disciplinarios o conflictos entre estudiantes.






