El congresista demócrata por Texas Greg Casar se ha mostrado muy preocupado por el estado en el que ha encontrado a Wilber Garcés, el venezolano de 28 años baleado por un agente de ICE en Austin (Texas).
"Necesita un doctor, no una orden de deportación", congresista visita al venezolano baleado por ICE en el centro de detención
El congresista por Texas Greg Casar ha visitado el centro de detención de ICE de Pearsall (Texas) para comprobar de primera mano el estado del venezolano que el domingo recibió un disparo de ICE y ha sido tajante: "necesita una cirugía urgente".
Desveló que por primera vez, Wilber tuvo acceso a que le viera un especialista para que le hiciera un chequeo médico y le dijo que es necesario que se someta a una cirugía para sacarle la bala que aún permanece en su cuerpo.
"Es una cirugía que sabemos que tiene unos riesgos pero es necesaria. ICE tiene que garantizarle el acceso a esa cirugía y tomarse su salud muy en serio", criticaba Casar.
De hecho, recordó que dos días antes del suceso de Wilber se registró otra muerte de un interno de un centro de detención de ICE en Luisiana, muerte de la que de agencia de migración aún no ha ofrecido detalles.
Casar contó que Wilber le había confesado que tenía un dolor agudo desde el momento del balazo y que no ha podido dormir. "Me dijo que por fin había recibido una inyección con un antidolorífico justo una hora antes de que yo llegase", señaló el congresista.
"Vi su herida, tiene mucha sangre acumulada. Hablé con el médico del centro y me dijo que se la limpian de 2 a 3 veces al día. Y también me preocupó que vi más hematomas en su espalda y el cuello que, al parecer, son por la trayectoria de la bala", explicó Greg Casar.
"Si le ven, pensarían: 'este hombre necesita un doctor, no una orden de deportación'. Debería estar en el hospital y es algo fácil de entender para cualquiera que tenga una bala incrustada en su cuerpo", criticaba el congresista demócrata pidiendo que se le facilite el acceso a un hospital para que puedan darle la atención médica que necesita.
"Libérenlo y denle atención médica urgente", proclamó Casar ante los medios, haciendo hincapié en que necesita ir a un hospital y ser tratado por un especialista.
El congresista aseguró que pedirán a ICE una rendición de cuentas para que se responsabilice de lo ocurrido.
Y dijo que iba a ver a la esposa de Wilber y que le iba a comunicar que, a pesar del intenso dolor y de las circunstancias "su espíritu permanece fuerte".
El 20 de septiembre, Wilber Rafael Garcés Pérez recibió un disparo por la espalda durante un operativo en Austin, Texas, en el que estuvo involucrado un agente de ICE.
En las siguientes 48 horas , el joven venezolano de 28 años pasó del hospital al centro de detención de Pearsall y, después, nuevamente al hospital. Y, según ha relatado el congresista en las primeras horas ni sabía que tenía una bala alojada.
Su abogada denunció además que cuando Wilber pidió hablar con la prensa, los funcionarios del centro le castigaron sin acceso a la tableta y sin poder comunicarse con sus familiares.






