16 presuntos integrantes de la pandilla YNS enfrentan cargos federales por narcotráfico y robos en Houston

Dieciséis presuntos integrantes de Young N-word Shooters de Houston, una pandilla violenta que opera en la zona de Greenspoint de Houston, enfrentan cargos federales; la corte revisó videos y publicaciones en redes sociales donde supuestamente muestran armas convertibles en ametralladoras y agreden a rivales.

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HOUSTON, Texas- Dieciséis presuntos integrantes de la pandilla Young N-word Shooters de Houston (YNS, por sus siglas en inglés) enfrentan cargos federales por conspiración para distribuir cocaína, robo y uso de armas de fuego en relación con actividades de narcotráfico.

Un gran jurado federal acusó formalmente a seis de ellos, mientras que los otros 10 enfrentan cargos mediante querellas criminales federales.

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Todos son residentes de Houston y ya comparecieron por primera vez ante la corte federal.

Los acusados son Jocquez Frye, Darrell Sampson, Jacob Barrett, Kristian Winters, Jaquan McClendon, Triwayne Davison, Donfarius Holmes, Haven Duncan, Jason Pittman, Ledanyan Bennett, Alex Davison, Monterio Whitfield, William Nolan-Waddell, Javonte Hoyle, Will Clark y Xzaveon Francis. Sus edades oscilan entre los 18 y los 34 años.

Según los cargos, se les acusa de conspiración para poseer cocaína con intención de distribuirla, intento de posesión con intención de distribuir cocaína, conspiración para interferir con el comercio mediante robos y uso o transporte de un arma de fuego durante un delito de narcotráfico.

Publicaciones en redes fueron claves para los arrestos

Frye, Sampson, Barrett, Winters, McClendon y Triwayne Davison comparecieron el 28 de septiembre ante la jueza magistrada federal Dena Palermo. La corte ordenó que permanezcan bajo custodia mientras continúa el proceso penal.

Durante la audiencia, el tribunal escuchó que YNS opera en la zona de Greenspoint, en Houston, y que supuestamente está vinculada a homicidios, agresiones, allanamientos de vivienda, hurtos de vehículos y tráfico de drogas y armas.

Las autoridades también relacionaron a Frye con el robo a mano armada de un vehículo ocurrido el 4 de enero en la residencia de un exjugador de los Houston Texans.

La corte revisó publicaciones y videos en redes sociales en los que, según las acusaciones, presuntos integrantes de YNS muestran armas equipadas con dispositivos de conversión para ametralladoras, agreden a un rival y intimidan a otras personas frente a sus domicilios.

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El tribunal también escuchó que esas armas r epresentaban un riesgo para transeúntes inocentes y que las presuntas actividades podrían provocar violencia de represalia en Greenspoint.

Presunto plan de robo

De acuerdo con lo presentado en la audiencia, integrantes de YNS habrían planeado robar una vivienda que creían era un depósito de drogas con 42 kilogramos de cocaína.

El 23 de julio, varios de los involucrados se reunieron con un informante confidencial antes de dirigirse al lugar armados y vestidos de negro, con máscaras y guantes, según las alegaciones.

Además, Sampson, Barrett y Winters habrían planeado otro robo a mano armada al momento de su arresto, el 23 de septiembre. Presuntamente, pretendían asaltar a una persona a punta de pistola tras una transacción de cocaína a gran escala.

Otros 10 acusados

Holmes, Duncan, Pittman, Bennett, Alex Davison, Whitfield, Nolan-Waddell, Hoyle, Clark y Francis comparecieron ante la jueza Palermo en audiencias de detención realizadas entre el 29 y el 30 de septiembre.

En esas audiencias, el tribunal escuchó que los 10 habrían conspirado para transportar lo que creían eran 50 kilogramos de cocaína hacia un comprador y luego robarle después de la entrega.

Al momento de sus arrestos, las autoridades aseguraron haber encontrado en su poder armas de fuego, bridas plásticas y guantes.

Si son declarados culpables, los 16 enfrentan hasta cadena perpetua y una multa máxima de 250,000 dólares.

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La investigación fue realizada por el FBI en Houston y el Departamento de Policía de Houston, con apoyo del Departamento de Seguridad Pública de Texas, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos.

Los fiscales federales Sebastian Edwards y Samuel Blackington llevan el caso.

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