Fresno, CALIFORNIA.- En el Valle Central de California, una madre espera que su hijo de 20 años pueda volver a casa. El joven se encuentra en entrenamiento para el Ejército de Estados Unidos y, según ella, en las últimas llamadas telefónicas le ha dicho que quiere abandonar el servicio.
“Ya no quiere seguir allá”: madre relata el arrepentimiento de su hijo en entrenamiento del Ejército
Una madre de California dice que su hijo de 20 años, actualmente en entrenamiento del Ejército de Estados Unidos, le ha dicho que se arrepiente de haberse enlistado. Expertos explican cómo funciona el proceso y qué consecuencias puede tener para los reclutas.
“Yo creo que físicamente está bien, yo pienso. Pero mentalmente, como que no. Ahorita en este tiempo y el tiempo que está allá no lo está”, dijo la mujer, quien pidió no revelar su identidad.
La madre explicó la situación del joven, que se enlistó en 2025 en el Ejército con la intención de avanzar profesionalmente. Lo que comenzó como una decisión ligada a oportunidades educativas y laborales terminó generando preocupación en su hogar.
“Lo único que queremos es que mi hijo regrese a casa porque realmente allá él no puede hacer nada por él mismo”, dijo la madre.
Según su relato, el joven ingresó inicialmente al programa 09M del Ejército de Estados Unidos, conocido oficialmente como Future Soldier Preparatory Course. Ese programa está dirigido a reclutas que necesitan mejorar su preparación académica o su puntaje en el examen ASVAB antes de poder integrarse plenamente al servicio activo.
El curso funciona como una etapa preparatoria. Los participantes reciben clases de matemáticas, lectura y preparación física para alcanzar los requisitos de alistamiento. Tras completar esa fase, el joven continuó su entrenamiento para una especialidad vinculada a operaciones de vehículos blindados dentro de las unidades de combate mecanizado.
Ahora, cuando se acerca el final de su proceso de formación y se prepara para ser asignado a otra base militar, la madre asegura que el joven ha expresado arrepentimiento.
“Nos dice que se quiere salir, que ya no quiere seguir allá. Nos dice cosas que nos preocupan mucho. Nos repite una y otra vez que no era lo que él quería, que no era el trabajo, que no era lo que él pensaba”, contó.
Casos de deserción y reclutas hispanos
El caso refleja una situación que, aunque no es mayoritaria dentro de las fuerzas armadas, sí aparece en los registros militares. Según un análisis de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO), al menos 3,257 casos de deserción fueron registrados en las fuerzas armadas entre 2015 y 2024, aunque el propio informe advierte que la cifra representa un mínimo, debido a inconsistencias en los sistemas de registro militar.
La mayoría de las ausencias registradas en el sistema militar no se clasifican como deserción sino como AWOL (Absent Without Leave), un término utilizado para describir ausencias sin permiso.
Aun así, el número de casos es reducido si se compara con el tamaño total de la fuerza militar estadounidense. Actualmente más de 1.3 millones de personas sirven en activo en las fuerzas armadas de Estados Unidos.
El Ejército también enfrenta un escenario particular en materia de reclutamiento. Después de varios años sin alcanzar sus metas, el servicio anunció que en el año fiscal 2025 logró cumplir su objetivo de aproximadamente 61,000 nuevos reclutas.
Dentro de ese grupo, los latinos representan una proporción creciente. Datos del Army Recruiting Command indican que más de una cuarta parte de los nuevos alistamientos corresponden a personas que se identifican como hispanas o latinas.
Tensión por la guerra con Irán
Para el veterano Lorenzo Ríos, director ejecutivo del Distrito Conmemorativo de Veteranos en Clovis, California, las preocupaciones de las familias son comprensibles, especialmente en momentos de tensión internacional.
“Primero quiero que sepan que los miembros que están en el Ejército están en el ejército más poderoso del mundo con todo el equipo que necesitan para tener éxito”, dijo Ríos.
El veterano explicó que él mismo participó en misiones en Irak y Afganistán y que regresó con los soldados que integraban su unidad.
“Pasé tiempo en Irak y en Afganistán y regresé con todos mis hombres que fueron al combate conmigo, y gracias a Dios regresamos”, señaló.
Ríos sostiene que, aunque el entrenamiento militar puede ser exigente, las fuerzas armadas cuentan con recursos para apoyar a los soldados.
“Nuestra gente es resiliente. Nuestra comunidad es fuerte. La situación no es más difícil de lo que nosotros tenemos el poder de sobrevivir”, dijo.
¿Cuál es el proceso para abandonar el Ejército?
Mientras tanto, especialistas en derecho militar señalan que abandonar el Ejército no es un proceso automático. Los contratos de alistamiento son acuerdos legales y cualquier intento de salida debe seguir procedimientos establecidos.
El abogado James M. Branum, quien colabora con la organización GI Rights y asesora a militares que buscan orientación legal, explicó que existen varias vías para solicitar una baja anticipada.
“Tienes que demostrar que calificas para una baja que podría estar basada en problemas físicos, mentales, en dificultades familiares o en un cambio de conciencia sobre la naturaleza de la guerra misma”, dijo Branum.
El abogado añadió que el proceso suele ser complejo y requiere documentación y evaluación por parte de las autoridades militares.
También señaló que muchos reclutas toman la decisión de alistarse con información incompleta sobre el funcionamiento del servicio militar.
“Es importante orientarse antes de enlistarse, porque algunas promesas que se hacen durante el reclutamiento no siempre forman parte del contrato oficial”, explicó.
Si un soldado decide abandonar la base sin autorización, puede enfrentar consecuencias legales bajo el Código Uniforme de Justicia Militar. Una ausencia de más de 30 días puede ser considerada deserción y derivar en sanciones disciplinarias, que pueden incluir arresto o corte marcial.
Por esa razón, organizaciones civiles recomiendan buscar asesoría antes de tomar decisiones. Una de ellas es GI Rights Hotline, una línea nacional que ofrece orientación gratuita a miembros del servicio y a sus familias. El número es 1-877-447-4487 y ofrece atención en español.
Mientras tanto, en el Valle Central, la familia del joven continúa esperando noticias sobre su situación. La madre dice que, más allá de los aspectos legales o administrativos, lo que más le preocupa es el estado emocional de su hijo.
“Para mí en este momento me da más preocupación por lo que está pasando y por cómo está todo”, dijo. “Pero más que nada por escuchar cómo él me lo dice y cómo él se siente”.







