Latinos musulmanes en Illinois: historias de fe que encierra la primera mezquita latina del estado

Entre oraciones en árabe y español, comida latina y tradiciones familiares, miembros de la primera mezquita creada para la comunidad latina musulmana en Illinois comparten su fe sin perder su identidad cultural.

Video "Tamales permitidos por Dios": latinos adoptan el islam sin perder sus tradiciones

CHICAGO, Illinois - “Somos latinos… musulmanes”, se escucha en la mezquita donde hombres y mujeres se congregan para orar. Sin dejar atrás sus raíces, una creciente comunidad latina en Illinois encontró en el islam otra forma de vivir su fe.

A 10 millas de Chicago, en Berwyn, entre restaurantes, música y tradiciones latinas nació 'Ojalá', la primera mezquita para la comunidad latina musulmana de Illinois.

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Ahí, l as oraciones se escuchan tanto en árabe como en español. Y más allá de la religión, el lugar se convirtió en un espacio de comunidad, identidad y pertenencia.

Una fe que transformó sus vidas

Para muchas de las personas que hoy forman parte de esta comunidad, convertirse al islam no fue una decisión sencilla.

Ya son 30 años de ser musulmana y hay personas o familias que no aceptan eso”, contó conmovida, Karina Ajqui.

Las historias son diferentes, pero tienen algo en común: todos crecieron dentro de culturas latinas profundamente tradicionales y, en algún momento de sus vidas, decidieron cambiar de fe.

Vilma López, por ejemplo, recuerda que antes de convertirse al islam incluso pensó en ser monja.

“Había un señor afuera. Le pregunté: ‘Oiga, yo quiero saber un poquito más del islam’. ¿Qué pasa? ‘¿Quieres ser musulmana?’ Y yo: ‘No, no quiero ser musulmana’”, recordó entre risas.

Sin embargo, poco tiempo después terminó enamorándose de la religión.

También se ora en español

Dentro de 'Ojalá', la experiencia busca ser cercana para la comunidad latina.

Las reuniones incluyen mensajes en español y oraciones tradicionales islámicas. Los asistentes se acomodan en dirección a La Meca mientras comienza el llamado a la oración del viernes, el día más importante de reunión semanal para los musulmanes.

Alma, una de las fundadoras, explicó que el espacio nació de una necesidad muy específica.

Ese trabajo empezó porque había una necesidad muy grande de estas mujeres que habíamos encontrado el islam y estábamos tratando no solo de ver cómo vamos a vivir nuestra vida como latinas musulmanas, sino también cómo criar a nuestros hijos con esta identidad. No queremos que se pierda esa parte de que somos latinos”, dijo.

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Mujeres latinas y conversión al islam

Alma asegura que muchas de las conversiones al islam dentro de la comunidad latina han sido impulsadas por mujeres.

“Son tantas mujeres que han venido a esta fe y no vienen desde la ignorancia o por una persona. Vienen porque han estudiado, han entendido y están escogiendo el islam como la fe que quieren seguir”, explicó.

Para ellas, aseguran, no se trata de escoger entre sus raíces y su religión. Se trata de vivir ambas con orgullo.

Tamales permitidos por Dios

Aunque algunas formas de vestir cambiaron tras convertirse al islam, sus tradiciones culturales siguen intactas.

Leonardo lo resume de forma sencilla: “Todavía tengo mis botas. Tengo mi sombrero ahí… todo eso es mexicano”.

Y esa mezcla entre identidad latina y religión también se refleja en la comida.

Mari, una mexicana integrante de la comunidad, creó 'Halalitos', un negocio inspirado en tamales preparados bajo las reglas halal, término que significa “permitido” dentro del islam.

Halalitos nació de poder comer tamales que no tuvieran cerdo permitido. Halal significa permitido por Dios”, explicó.

Hoy vende sus tamales con un objetivo muy especial: ahorrar para viajar con su familia a La Meca, una de las peregrinaciones más sagradas del islam.

Del miedo a la aceptación

Para muchas familias, el proceso también implicó romper estereotipos y temores.

Miguel, padre de Alma, confesó que inicialmente sintió miedo cuando su hija decidió convertirse al islam.

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Recordó que una película le generó temor sobre cómo sería la vida de su hija dentro de esa religión.

“Poco a poquito vimos que no era así”, contó emocionado. Con el tiempo, él también terminó convirtiéndose al islam.

La comunidad insiste en una idea: ser musulmán no significa dejar de ser latino. “No porque seamos musulmanes, somos árabes. Somos mexicanos”, dijo Miguel Campos.

Y quizá esa es justamente la conclusión que más se repite entre quienes forman parte de 'Ojalá': encontraron en el islam una manera de sentirse mejor y ser mejores personas, sin perder el idioma, las costumbres, la comida ni las tradiciones con las que crecieron.

“Mi religión no es mejor que ninguna. Dios es solo uno”, concluyó Karina.

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