El coronavirus ha logrado afectar a todas las personas en Estados Unidos, pero no de la misma forma. Don Averlado Vergel y su esposa Consuelo llevaban más de dos décadas trabajando como vendedores ambulantes en Chicago. Entre sus ventas diarias se encontraban productos como elotes, raspados, fruta y chicharrones. La pareja explica que aunque las ganancias no eran abundantes, sí sacaban lo suficiente para cubrir sus gastos básicos.
Hispanos reinventan su negocio de venta de elotes a causa del coronavirus e incursionan en Facebook
Don Averlado Vergel y su esposa Consuelo llevaban más de dos décadas trabajando como vendedores ambulantes en Chicago. Sin embargo, tras la llegada del coronavirus y la necesidad de hacer dinero sin salir de la casa, incursionaron en las redes sociales y la respuesta de sus clientes ha sido asombrosa.
Sin embargo, con la llegada del coronavirus, por primera vez en 15 años, las ventas bajaron drásticamente. Por eso, en un esfuerzo por salir adelante y no terminar desalojados, a cudió a su hija para que le ayudara a promocionar su negocio a través de las redes sociales.
"Con todo lo que sucedía tenían miedo", dijo Yenni Vergel, la hija mayor de la pareja, a BlockClub. "Hay muchas personas que no se cuidan a sí mismas, que no usan sus máscaras".
Junto a Vergel, la pareja hispana creó todo un nuevo modelo de negocio, que desconocían pero ahora es lo que les permite pagar los gastos diarios. A través de Facebook, Lalo Elotes ha podido ofrecer domicilio a sus clientes de toda la vida, quienes están felices, según cuenta, de tener una manera de obtener sus refrigerios favoritos sin salir de casa.
Para sorpresa de los tres, a los pocos días la página alcanzó los 500 seguidores. "He estado comprando a Lalo desde que estaba en la escuela primaria, tal vez desde que tenía 10 años, y [él] nunca decepciona", dijo Cynthia Alvarez, residente del vecindario de 25 años, a BlockClubChicago. "Las personas como esta son importantes para nuestra comunidad".
El covid-19 ha unido más que nunca a la familia Vergel. Mientras Yenni toma pedidos por Facebook Messenger o por teléfono, sus padres preparan la comida y su padre maneja las entregas con una máscara y guantes: "Es por una buena causa, para mis padres", dijo Yenni al medio local. "No me gusta verlos preocupados porque no tienen dinero para alquilar o comprar comida".
Los artículos más populares han sido los elotes y la fruta, que se venden por un dólar cada uno, y, especialmente, la sandía, que Yenni dice que su padre tiene un talento especial para la adquisición.









