AUSTIN; Texas.- El caso de un perrito que lleva año y medio en un refugio de Austin Animal Service ha generado controversia entre la comunidad luego de que su dueño fuera notificado por la ciudad de que se le aplicaría la eutanasia, a pesar de que él y otros vecinos han luchado para tratar de liberarlo.
Major, el perrito que causa polémica y expone los procesos de eutanasia en refugios de Austin
Todo comenzó el 31 de marzo del 2025, cuando Major fue atropellado por un camión, cuyo conductor lo abandonó herido y sangrando a mitad del camino. Un peatón se acercó a ayudar al perro, pero la mascota reaccionó agresivamente y mordió al peatón.
Pero el caso de Major, un perro de la raza belgian malinois, no es sencillo y su complejidad ha llevado el tema hasta el concejo de la ciudad de Austin.

Todo comenzó el 31 de marzo del 2025, cuando Major fue atropellado por un camión, cuyo conductor lo abandonó herido y sangrando a mitad del camino.
Un peatón se acercó a ayudar al perro, pero la mascota reaccionó agresivamente y mordió al peatón.
Debido a que Major atacó a dicha persona, fue trasladado a un refugio del Austin Animal Service, donde ha pasado 17 meses encerrado, solo y sin salir a caminar, al ser considerado como un perro agresivo.
Defienden instino de Major, al resultar herido, pero el Servicio Animal emite orden de eutanasia
Su dueño, identificado como Shane Lilly, ha intentado liberar al perro, explicando que la mordida del animal fue una reacción instintiva debido a que estaba herido y sentía dolor.
Sin embargo, sus esfuerzos no surtieron efecto y Austin Animal Service emitió una orden de eutanasia para el perro.
Lilly fue notificado de la eutanasia y se le solicitó que acudiera al refugio para despedirse de su mascota, por lo que el caso tomo notoriedad entre la comunidad, amantes de animales y organizaciones en pro de los derechos de los animales.
Lilly además demostró que la persona mordida no presentó cargos ni quejas contra Major porque sabía que el animal estaba herido y que el presunto ataque habría sido una reacción al dolor.
No fue sino hasta el 11 de septiembre que un juez federal emitió una orden que impedía al Servicio Animal de Austin sacrificar a Major hasta que se resuelva una demanda federal de Lilly que apelaría a la ley Americans with Disabilities Act, alegando que Major es un perro de servicio entrenado.
Hasta ahora el proceso de la eutanasia de Major ha sido suspendido, al menos hasta el 29 de septiembre, que se llevará a cabo una nueva audiencia para resolver el caso.
Ciudadanos de Austin exigen aclarar procesos de eutanasia de la ciudad
La polémica en torno a Major ha alcanzado al City Hall, en Austin, ya que varios activistas y vecinos se congregaron para exigir respuestas al Servicio Animal y a la Ciudad.
“Estoy escribiendo para solicitar formalmente aclaración y transparencia con respecto a las políticas y procedimientos actuales, pero Austin Animal Services, en particular, en los que respecta a los perros alojados en el ala 600 tras un incidente de mordedura”, dijo Rosa García, ciudadana de Austin.
Otro ciudadano, Matt Caballero, alegó que muchos animales están siendo separados de sus familias debido a esta regla que no aplica en todos los casos de eutanasia.
“No estoy aquí para reabrir el debate sobre los hechos de este caso, sino que estoy aquí porque este caso expone importantes deficiencias en el sistema que supervisa esta comisión. Deficiencias que producirán el mismo resultado una y otra vez para el próximo perro y el siguiente dueño, a menos que algo cambie”, dijo Caballero en su participación.
A raíz de la polémica del sistema de servicio animal y el descontento de la ciudadanía, se ha abierto una página para recaudar firmas para cambiar la ley e intentar evitar el sacrificio de Major.
Actualmente más de 30 mil firmas se han reunido para defender la vida de la mascota.





