ATLANTA, Georgia.- El plasma convaleciente, al que se le otorgó autorización de emergencia para ser utilizado como tratamiento para el coronavirus y promocionado por el presidente Donald Trump como un gran avance, aún no ha demostrado ser efectivo y necesita un estudio más riguroso, dijeron expertos en Atlanta.
“No es la terapia maravillosa de la que el presidente nos habló”: reacciones tras la aprobación del uso del plasma
El doctor Carlos del Río, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Emory, dijo que es muy pronto para saber los beneficios del uso del plasma tras la aprobación de emergencia para ser utilizado para el tratamiento contra el coronavirus.
La acción de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aumentará el acceso de los pacientes con COVID-19 a la terapia con plasma, que implica recolectar e inyectar anticuerpos de personas que se han recuperado de la enfermedad.
El plasma de convalecencia se ha utilizado en hospitales del área metropolitana de Atlanta y en todo el país como parte de un programa de investigación dirigido por la Clínica Mayo y patrocinado por el gobierno federal.
"Los datos que tenemos a la fecha muestran que este tratamiento quizás tenga algún beneficio pero el beneficio aún no está comprobado”, dijo a Noticias 34 Atlanta, el doctor Carlos Del Río especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Emory.
Del Río aseguró que “requerimos más datos, requerimos más información y definitivamente no es la terapia maravillosa de la cual el presidente nos hablo”.
La doctora Amy Hajari Case, directora médica de Investigación de Cuidados Intensivos/Pulmonares en Piedmont Healthcare, estuvo de acuerdo. Si bien la terapia de convalecencia se ha mostrado prometedora, la evidencia hasta ahora no ha sido concluyente sobre si funciona, cuándo debe administrarse y qué dosis se necesita dijo.
Del Rio dijo que es preocupante cuando el presidente promueve terapias con COVID-19, como la hidroxicloroquina, con escasa evidencia de eficacia y posibles efectos secundarios dañinos. La FDA otorgó a la hidroxicloroquina una autorización de emergencia antes de suspenderla meses después, luego de que varios ensayos demostraron que el medicamento no funcionaba contra el COVID-19 y aumentaba el riesgo de problemas cardíacos, renales y hepáticos, según AP.
En una carta que describe la autorización de emergencia, la científica en jefe de la FDA, Denise Hinton, señaló que “el plasma convaleciente de COVID-19 no debe considerarse un nuevo estándar de atención para el tratamiento de pacientes con COVID-19. En los próximos meses se obtendrán datos adicionales de otros análisis y ensayos clínicos en curso y bien controlados".
Pero a algunos les preocupaba que una autorización de emergencia pudiera eliminar algunas medidas de seguridad y protección importantes y enviar un mensaje equivocado a los médicos y pacientes.
La Organización Mundial de la Salud advirtió el lunes que el uso de plasma sanguíneo de sobrevivientes de COVID-19 para tratar a otros pacientes todavía se considera una terapia experimental. Aún así, algunos pacientes están solicitando el tratamiento en lugar de aceptar participar en estudios clínicos.

































