Mujer de Georgia demanda a Flock Safety por seguimiento de vehículos

Una mujer acusa a Flock Safety de crear una red capaz de registrar los desplazamientos de conductores que no cometieron delitos.

Video ¿Para qué sirven las cámaras 'Flock' y por qué algunas autoridades rechazan su uso? Te explicamos

ATLANTA, Georgia.- Una mujer de Georgia presentó una demanda federal contra Flock Safety, una de las principales empresas de cámaras de lectura automática de matrículas en Estados Unidos, mientras aumenta el debate sobre el alcance de estas herramientas de vigilancia y la manera en que las autoridades pueden utilizar los datos que recopilan.

Grace Schulte, residente de Dahlonega, Georgia, presentó la demanda el 25 de agosto ante un tribunal federal del estado. La acción busca obtener el estatus de demanda colectiva y acusa a Flock Group Inc., la compañía detrás de Flock Safety, de operar una extensa infraestructura de vigilancia que permite recopilar información sobre los desplazamientos de personas que no están acusadas de ningún delito.

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Flock opera más de 120,000 cámaras de lectura automática de matrículas, conocidas como ALPR, en Estados Unidos. La compañía señala que su tecnología es utilizada por miles de comunidades para ayudar a las autoridades a localizar vehículos robados, personas buscadas y automóviles relacionados con investigaciones criminales. Pero sus críticos sostienen que la acumulación de esos registros puede crear un historial detallado de los movimientos de personas que simplemente conducen por calles y carreteras.

La controversia ya trascendió los tribunales. Florida anunció esta semana que revocará los permisos para instalar lectores de matrículas en las carreteras estatales y dejará de emitir nuevas autorizaciones. Texas también suspendió fondos estatales destinados a cámaras Flock.

¿Qué información pueden recopilar las cámaras Flock?

La demanda de Schulte sostiene que las cámaras pueden registrar la matrícula, la ubicación, la fecha y hora en que fue detectado un vehículo y distintas características del automóvil. Las imágenes también pueden mostrar a las personas que se encuentran dentro o alrededor del vehículo.

El argumento de la demandante es que una lectura individual puede parecer poco significativa, pero millones de registros acumulados pueden utilizarse para reconstruir los desplazamientos de un vehículo. De acuerdo con la demanda, las personas pueden ser captadas mientras conducen al trabajo, llevan a sus hijos a la escuela, van a una tienda o realizan otras actividades cotidianas sin saber que esos desplazamientos están siendo registrados.

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La demanda cita una red de más de 120,000 cámaras y aproximadamente 20,000 millones de lecturas de vehículos al mes. Esa última cifra debe entenderse como el volumen de lecturas del sistema, no como el número de personas vigiladas, ya que un mismo vehículo puede ser registrado repetidamente.

Schulte busca representar a personas de todo Estados Unidos cuyos datos hayan sido recopilados por Flock desde el 1 de enero de 2024. Sin embargo, el caso todavía no ha sido certificado como una demanda colectiva. Esa decisión corresponderá al tribunal.

Uno de los argumentos de la demanda se refiere también a la posibilidad de errores. Los abogados de Schulte utilizan las tasas de precisión que Flock ha reportado para hacer un cálculo sobre el volumen potencial de registros incorrectos. La demanda sostiene que, incluso con tasas de precisión elevadas, una red que procesa miles de millones de lecturas mensuales puede producir una cantidad considerable de errores.

Ese cálculo no significa que Flock genere efectivamente cientos de millones de registros erróneos cada mes. Se trata de una estimación presentada por los demandantes a partir de determinados supuestos y, por lo tanto, debe distinguirse de una auditoría independiente.

La preocupación por el uso indebido de estos sistemas tampoco se limita a la demanda. En distintos lugares del país se han documentado investigaciones contra agentes de policía acusados de utilizar lectores automáticos de matrículas para fines personales o no autorizados.

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En Georgia, por ejemplo, seis empleados de la Oficina del Sheriff del Condado Richmond fueron arrestados en relación con el presunto uso indebido del sistema. La investigación también reveló que anteriormente no era necesaria la aprobación de un supervisor antes de que un agente realizara determinadas búsquedas. La oficina modificó posteriormente sus procedimientos.

El caso de Georgia se suma a otros episodios que han alimentado las críticas contra Flock. Una investigación del Washington Post identificó decenas de casos en los que agentes de la ley fueron acusados o investigados por utilizar sistemas de lectores automáticos para vigilar a personas por motivos personales, incluidos casos relacionados con parejas o exparejas.

Flock, por su parte, ha anunciado cambios en sus políticas. La compañía ha reducido el periodo de almacenamiento predeterminado de los datos y ha anunciado nuevas herramientas para detectar patrones inusuales de búsqueda y mejorar las auditorías sobre el uso de sus sistemas.

La empresa también sostiene que sus cámaras cumplen una función de seguridad pública. Según datos difundidos por Flock y recogidos por Associated Press, la compañía afirma que su tecnología ha ayudado a resolver aproximadamente un millón de delitos y a localizar a unas 10,000 personas desaparecidas. El sistema está instalado en unas 6,000 comunidades.

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