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Inmigración

La nominación de John Kelly para el Departamento de Seguridad Interna preocupa a las comunidades fronterizas

Activistas y líderes comunitarios temen que Kelly genere más militarización en la frontera y afirman que 'los generales pertenecen al campo de batalla y no a las comunidades'.
9 Dic 2016 – 4:30 PM EST

TUCSON, Arizona - Organizaciones fronterizas expresaron su preocupación por la nominación del general jubilado del USMC John Kelly para dirigir el Departamento de Seguridad Interna (DHS), el cargo con más responsabilidades en el control de la frontera y las deportaciones.

Kelly, de 66 años, tendría la responsabilidad de la parte más controvertida de la agenda de Trump: el control de la inmigración indocumentada y la construcción del muro fronterizo. Según sus conocidos lo que se mete en la cabeza no hay quién se lo saque.


Estas cartas de presentación no son del agrado de los activistas que consideran este nombramiento como un “verdadero peligro” para las comunidades fronterizas, los inmigrantes indocumentados y para el país.

“Las comunidades fronterizas son diversas, vibrantes, económicamente resistentes y están entre las más seguras de la nación. No son zonas de guerra en las que la aplicación militar tiene precedentes sobre los derechos consagrados en la Constitución” dijo Christian Ramírez, director de la Coalición de Comunidades Fronterizas de la Frontera Sur (SBCC).

Ramírez considera que un militar en el liderazgo de un departamento civil que supervisa a la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ‘’es una profunda y preocupante indicación de la creciente militarización en la región fronteriza”.

El activista de San Diego, afirmó que CBP es la agencia policíaca más grande del país y es reconocida por operar con el mínimo de transparencia, rendición de cuentas y supervisión.

Así mismo, pidió a los políticos electos que protejan la constitución del país y que consideren sus preocupaciones a largo plazo con el impacto que pueda tener en la comunidad el nombramiento de líderes militares en el control de instituciones civiles.

“El aumento de la militarización de nuestra nación ampliará aún más la brecha de desconfianza entre los residentes y la aplicación de la ley, socavando la seguridad pública y los mejores valores de nuestra democracia”, sostuvo Ramírez. “Los generales pertenecen al campo de batalla, no a nuestras comunidades”.


Para las organizaciones que protegen los derechos de los inmigrantes indocumentados esta nominación puede generarar más separación de familias, deportaciones y muertes en la frontera.

“Es realmente problemático que Donald Trump este tan desconectado de la vida diaria de las personas que viven y trabajan en la frontera. Seguir los pasos a la militarización de la frontera deshace el trabajo que hemos adelantado en los últimos años con las agencias (fronterizas)”, dijo Juanita Molina, directora ejecutiva de Border Action Network en Arizona.

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