Glendale, CALIFORNIA.- La mañana en que agentes federales tocaron la puerta de su casa en Glendale, California, la familia de Julio César Peña, de 48 años, ya sabía que su salud era frágil. Lo que no imaginaban era que la detención iniciaría una cadena de acontecimientos que terminaría meses después con su muerte.
“No pudieron revivirlo”: liberado por ICE tras estar intubado en hospital, murió días después en casa
La familia de Julio César Peña dice que su salud ya era frágil cuando fue detenido por agentes de inmigración en Glendale. Meses después, tras permanecer hospitalizado, ICE lo liberó mientras estaba intubado, según su abogada. Días después de regresar a casa, murió.
Peña fue detenido el 8 de diciembre en el patio delantero de su vivienda por agentes de inmigración. Tenía una enfermedad renal en etapa terminal y antecedentes médicos graves. Dos meses y medio después, el 25 de febrero, murió en su casa tras haber sido liberado por autoridades migratorias mientras permanecía intubado e inconsciente en un hospital.
Su esposa, Lidia Romero, relata el proceso que vivieron desde la detención hasta el final. “Es muy difícil para mí porque no es lo mismo sin él aquí en la casa”, dice a dos semanas de la muerte.
La detención en Glendale
La familia recuerda que el arresto ocurrió frente a su vivienda mientras agentes federales lo rodeaban en el patio delantero. En un video grabado durante la detención se escuchan voces que gritan a los agentes:
“Hey, él no está haciendo nada. Hey, déjenlo en paz. Él está enfermo”.
Para entonces Peña padecía insuficiencia renal avanzada. Su historial médico incluía un ataque cardíaco previo y un derrame cerebral.
Romero asegura que la familia informó a los agentes sobre esas condiciones médicas. “Les dimos esa información y también les dijimos que tenía que tomarse ciertas medicinas, pero lo ignoraron”, afirma.
Tras el arresto fue trasladado al Adelanto ICE Processing Center, un centro de detención migratoria ubicado en el condado de San Bernardino.
En Adelanto, según el relato de su familia y de su abogada, el estado de salud de Peña empeoró. “Él estaba muy débil, no estaba en condiciones para estar detenido”, dice Romero.
Durante su estancia en el centro sufrió otro derrame cerebral y tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital.
De acuerdo con su familia, mientras permanecía hospitalizado seguía bajo custodia migratoria. Romero asegura que permanecía esposado a la cama.
“Hasta el mismo doctor que le dio el “release” dijo que él no estaba en condiciones para estar detenido”, relata.
Finalmente, las autoridades migratorias tomaron la decisión de liberarlo. Pero cuando eso ocurrió, Peña estaba intubado y no tenía conciencia.
Liberado en el hospital
La abogada de inmigración Viridiana Chabolla, del Immigrant Law Center, explica que la liberación ocurrió después de varias semanas de hospitalización.
“Estuvo en el hospital casi un mes sin comunicación con nosotros”, señala. “Cuando finalmente lo soltaron, ICE salió del hospital y lo dejó bajo el cuidado de su esposa. En ese momento el señor Peña estaba inconsciente e intubado”.
Según la abogada, permaneció en ese estado durante aproximadamente una semana después de haber sido liberado.
Su esposa recuerda el momento en que recibió la llamada de las autoridades.
“La gente de ICE me habló por la mañana diciendo: ‘lo vamos a soltar para que lo puedas llevar a tu casa’. Cuando llegamos ya estaba entubado”, cuenta.
Cuando se le pregunta si su esposo sabía que había recuperado la libertad, responde: “No. Hasta que despertó”.
Cuando finalmente recuperó la conciencia, Peña fue llevado a su casa para continuar su recuperación. Su esposa permaneció a su lado día y noche.
La familia esperaba que el entorno familiar pudiera ayudar a su recuperación. Sin embargo, su salud continuó deteriorándose.
Días después de regresar a casa, sufrió un colapso. Romero recuerda el momento en que llegaron los paramédicos.
“Sí vinieron los paramédicos con la ambulancia. Le dieron los primeros auxilios, pero no lo pudieron revivir”.
Peña murió el 25 de febrero en su vivienda.
Acusaciones de negligencia médica
Tras su muerte, la familia y su equipo legal sostienen que hubo fallas en la atención médica mientras permanecía bajo custodia migratoria.
Chabolla afirma que el deterioro de su salud comenzó durante su detención.
“Su salud se fue deteriorando cada vez más”, dice. “Cuando finalmente recuperó la conciencia y pudo irse a casa con su familia, su caso migratorio seguía activo”.
La familia sostiene que la falta de tratamiento adecuado contribuyó al desenlace. También señalan que, pese a su estado de salud, Peña permaneció detenido durante semanas antes de ser liberado.
Hasta ahora, las autoridades federales de inmigración no han respondido públicamente a las preguntas enviadas sobre el caso.
Muertes bajo custodia migratoria
Datos reportados por la agencia federal de inmigración y recopilados por Reuters indican que al menos 30 personas murieron en centros de detención del ICE durante 2025, la cifra más alta registrada en más de dos décadas.
Algunos recuentos independientes sitúan el número en 31 o incluso hasta 32 fallecimientos, dependiendo de cómo se contabilicen los casos ocurridos en hospitales mientras los detenidos seguían bajo custodia migratoria.
En comparación, en 2024 se registraron 11 muertes, mientras que en 2022 se reportaron tres, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
El aumento coincide con un crecimiento significativo en la población detenida. Para finales de 2025, más de 68.000 personas estaban bajo custodia migratoria en Estados Unidos, según datos de la propia agencia.
En 2026, hasta comienzos de marzo, ICE había reportado al menos 11 muertes de personas bajo su custodia, de acuerdo con cifras citadas por Reuters.
California alberga algunos de los centros de detención migratoria más grandes del país. Entre ellos se encuentran el Adelanto ICE Processing Center, el Otay Mesa Detention Center en San Diego y el Mesa Verde Detention Facility en Bakersfield.
La mayoría de estas instalaciones operan bajo contratos federales con empresas privadas, un modelo que ha sido cuestionado por organizaciones de derechos civiles durante años debido a preocupaciones sobre condiciones de detención y acceso a atención médica.
Expertos en derechos migratorios señalan, además, que muchas de las muertes registradas en centros de detención están relacionadas con condiciones médicas preexistentes o con retrasos en la atención médica.
Entre los problemas reportados con mayor frecuencia se encuentran diabetes, enfermedades cardíacas, infecciones no tratadas, suicidios y complicaciones derivadas de enfermedades crónicas.
En el caso de Peña, su familia asegura que su insuficiencia renal en etapa terminal ya era conocida antes de la detención.
También señalan que su situación familiar incluía vínculos directos con Estados Unidos: su esposa es ciudadana estadounidense y uno de sus hijos forma parte del Cuerpo de Marines.
Sin embargo, estos factores por sí solos no impiden automáticamente la detención migratoria, ya que las autoridades pueden mantener a una persona bajo custodia mientras enfrenta un proceso de deportación.
Opciones legales en casos médicos
El sistema migratorio permite solicitar liberaciones por razones médicas o humanitarias cuando un detenido enfrenta enfermedades graves.
Ese mecanismo se conoce como medical release o humanitarian parole. Las solicitudes pueden presentarlas abogados, familiares u organizaciones cuando el detenido necesita tratamiento fuera del centro de detención.
También existe la posibilidad de solicitar audiencias ante jueces migratorios para pedir libertad bajo fianza, dependiendo del historial del detenido y del riesgo de fuga.
Las familias también pueden presentar quejas ante oficinas federales que investigan abusos o negligencia médica en centros de detención.
Entre ellas se encuentran la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Seguridad Nacional y la Oficina del Ombudsman de Detención Migratoria.
En casos de muerte o lesiones graves, los familiares pueden presentar demandas civiles por negligencia médica o violación de derechos civiles contra agencias federales, empresas privadas que operan centros de detención o personal médico.
Mientras continúan las preguntas sobre lo ocurrido durante su detención y hospitalización, la familia de Peña prepara los servicios funerarios. Romero dice que el duelo continúa dentro de la casa donde vivían.
“Le pido mucho a Dios que me ayude a ser fuerte”, concluye. Los servicios funerarios están previstos para finales de mes en el área de Glendale, California, donde la familia también ha solicitado apoyo de la comunidad para cubrir los gastos.







