DELANO, California.- Desde hace seis años, Ingrid Marroquín no celebra el Día de las Madres, pues el recuerdo de un hijo asesinado la llena de nostalgia y dolor.
El Día de la Madres con el recuerdo de un hijo asesinado en un tiroteo en California
Ingrid Marroquín perdió a su hijo en un tiroteo y desde entonces no celebra el Día de las Madres. Con nostalgia y dolor, así es como ha resignificado esta celebración.
El 5 de mayo de 2020, Marroquín perdió a su hijo Ernesto Serrato Marroquín, de 21 años, en un tiroteo en Delano, California.
Desde entonces, no celebra el Día de las Madres. Sin embargo, cada año realiza una pequeña conmemoración en honor a su hijo, en donde se reúne con familia y amigos.
“Él falleció un 5 de mayo del 2020, y mi cumpleaños es el Día de las Madres, el 10 de mayo, y yo ya no me siento completa para celebrar (…) por eso me gusta hacer esta celebración’, comparte la hispana a N+Univision 21.
Este año la celebración en honor a su hijo, a quien de cariño llama Mikey, la hizo con la temática del mar, por ser un destino que ambos disfrutaban.
“No me gusta celebrar el Día de las Madres y en esta semana nos vamos a la playa, para sentir el aire, la belleza, es como un beso del cielo de Mikey, por eso hacemos esta celebración”, cuenta.
Según la hispana, Mikey quería ser actor y antes de perder la vida trabajaba en los campos para pagar su carrera.
Ahora, dice, su luz brilla en el “firmamento” y ha tenido que resignificar estos recuerdos.
“No alcanzó a ser una estrella de película, de shows, pero es una estrella en el cielo, que para nosotros vale más esa estrella que todo en el mundo”, relata.
Frente a su dolor y adversidad, Ingrid señala que cada año seguirá celebrando la vida de Mikey y envía un mensaje.
“A las madres que tienen sus hijos, siempre no se les olvide darles un abrazo grande, decirles te quiero. Yo gracias a Dios tengo a mi mamá, pero como digo no tengo a mi hijo, tengo a sus hermanos y a su hermana pero no es igual celebrar el Día de las Madres cuando le falta un pedacito de uno, de su corazón. Pero todavía tenemos nuestros hijos, nuestras familias, tenemos que seguir adelante aunque uno adentro está roto”, comparte.