Elecciones 2018

"Nunca he tenido una carrera fácil", dice Lupe Valdez, la demócrata que quiere sacar a Greg Abbott de la gobernación de Texas

A la exsheriff Valdez no la desvelan las previsiones de analistas sobre lo que puede alcanzar en su carrera política. En una entrevista con Univision Noticias, contó que sigue recorriendo el estado convencida de que va a romper el abstencionismo y estimular a los texanos, en especial a los latinos, de que salgan a votar y lo hagan por ella.

HOUSTON, Texas. - A pocos días de que los demócratas de Texas decidan quién será su candidato para enfrentar al actual gobernador, Greg Abbott, quien busca ser reelegido, la aspirante hispana Lupe Valdez sigue recorriendo el estado con una meta clara: cautivar a los electores apáticos para que voten por ella.

El reto no es fácil, lo reconoce, pero ella, que fue la máxima autoridad policial del segundo condado más grande del estado durante 13 años, está segura de que nadie puede frenar su impulso. “No le digan a esta latina que no puede liderar”, ha repetido en varias ocasiones.

En una visita a la ciudad de Houston el lunes, la exsheriff del condado Dallas dio una entrevista a Univision Noticias en la que se mostró sencilla en su apariencia y modesta en su hablar. Con atuendo muy jovial, vistiendo jeans y zapatos de goma, Valdez entró sonriente pidiendo a todos los que la saludaban que salieran a votar, por ella, obviamente.

Valdez, que contra todos los pronósticos fue electa en 2004 como sheriff en un territorio que solía ser republicano y que fue reelecta tres veces más para el cargo, aún no ha mostrado la garra que se necesita en una contienda tan competitiva como lo es la gobernación de Texas, según analistas políticos.

Tras obtener la votación más alta en las primarias demócratas, la aspirante de 70 años de edad llegó como favorita a la recta final de la contienda por la nominación a la candidatura de la gobernación, que se resolverá el próximo 22 de mayo. Sin embargo, su opositor Andrew White ha ido ganando terreno, dicen expertos, por las debilidades que ella ha mostrado en su discurso y para poner sustancia en sus planteamientos.

Ante esas críticas, ha dicho que no habla el lenguaje de los medios y que le preocupa más llegarles a los texanos del común y escuchar lo que ellos tienen que decir, porque al final son ellos los que deciden en mayo y en noviembre.

Aunque no parece dar mucha importancia a esos comentarios, reconoce que se sigue puliendo como candidata “Estoy mejorando cada día, al llegar a ser la candidata, Dios primero, vamos a seguir aprendiendo cómo hacerlo mejor. Uno nunca para de aprender y la Lupe que estás viendo ahorita no va a ser la misma que verán en unos días”, dijo Valdez a Univision Noticias.

Para los analistas, los obstáculos que enfrenta Valdez en la búsqueda de la gobernación van más allá de sus flaquezas como oradora. Las posturas de su campaña en temas de inmigración, seguridad fronteriza y, sobre todo, el aborto, hacen más complicado su empinado recorrido.

“Siempre mis carreras han sido cuesta arriba. Cuando iba a la escuela hasta el otro lado del pueblo (en San Antonio) en un camión (autobús público), siendo una niña, cuando tuve que tener dos o tres trabajos para poder ir a la universidad o cuando estaba en trabajos donde la mayoría eran hombres… nunca he tenido una carrera fácil”, dijo enfática al tiempo que bromeó con que “así se ha vuelto una experta en carreras difíciles”.

La historia personal de Valdez, de sus luchas y sus logros, es poderosa y hasta ahora ha tenido resonancia entre los electores demócratas, pero los analistas creen que no le alcanza para llegar, posiblemente, a enfrentar a un Greg Abbott que tiene uno de los índices de aceptación más altos que haya tenido un gobernador texano (59%), según una firma que analiza datos de opinión pública. Además, las finanzas de la campaña de Abbott son muy robustas, con más de 43 millones de dólares, frente a unos cuantos miles de dólares que ha logrado recolectar la demócrata.

“El estado no está listo para elegir (como gobernadora) a alguien como Lupe Valdez”, dijo Tony Payan, profesor de política en la Universidad Rice. El académico considera que Texas sigue siendo un estado muy conservador y ella no va a lograrlo (derrotar a Abbott, si es la candidata para enfrentarlo) por el hecho de que es " pro-choice”, es decir, cree que las mujeres tienen el derecho a decidir si practicarse un aborto. Además, es latina, se ha declarado abiertamente gay y tiene una postura favorable hacia la inmigración indocumentada. Todos estos son aspectos que la ponen a contracorriente ante una mayoría conservadora de electores en este estado.

A Valdez esa apreciación no la desalienta y no quiere que la etiqueten. “Si creyéramos todo lo que dicen las personas que analizan, tuviéramos a una mujer como presidente de Estados Unidos, porque eso era lo que todos los analistas decían”, dijo.

Además, asegura que la única etiqueta que quiere que le pongan es la de “peleonera de la gente común”, porque va a pelear por toda la gente de Texas, pero sobre todo por los que menos tienen.

“Abbott desde ya (sin ser la candidata elegida aún) está haciendo todo lo que puede (para desacreditarla), porque nunca ha tenido a una persona tan fuerte como yo compitiendo contra él”, dijo con convicción Valdez.

La aspirante asegura que su candidatura se está fortaleciendo cada día más y eso inquieta al gobernador, quien va a atacarla diciendo, por ejemplo, que ella está favor de una frontera abierta. “Aunque lo diga miles de veces, no es verdad… Él puede decir todo lo que quiera, pero yo he hecho cumplir la ley por más de 40 años”, agregó al tiempo que recalcó que la aplicación de la ley va de la mano con la compasión, haciendo referencia a que la mayoría de los inmigrantes que llegan a este país vienen a trabajar: “No es como dice él que vienen a arruinar nuestros barrios”.

Texas no es republicano

Lupe Valdez asegura que está recorriendo el territorio de Texas, áreas rurales y urbanas, para tratar de convencer a las personas que no ejercen su derecho al voto a que lo hagan.

“Este no es un estado republicano, sino un estado que no vota. Si las personas registradas para votar lo hicieran ahorita mismo, ganábamos. Si los latinos votaran, ganaríamos y estaríamos en una situación mejor y nos tendrían respeto", comentó.


El profesor Payan coincide con la aspirante. Dice que Texas es un estado tradicionalmente republicano porque hay segmentos grandes de la población que son apáticos del sistema político, en parte porque el propio sistema no los integra, sino que está diseñado “para disuadir el voto, para la supresión del voto con tanto requisito para los electores”.

El asunto del abstencionismo es real, según Payan. Pero cree que, aunque ella logre entusiasmar a un gran número de votantes a que vaya a las urnas, esos votos no le van a alcanzar para ganar. "Los conservadores son más entusiastas a la hora de salir a votar y eso se vio en las primarias. Pese a que hubo un incremento en la votación demócrata, los republicanos fueron muchos más".

“Quizás en las grandes urbes Valdez logre una victoria, pero la realidad es que el voto rural en Texas tiene demasiado peso. De los 254 condados del estado, unos 240 votan republicano”, dijo Payan.

Ella representa a la clase trabajadora, advierte el profesor, pero en las áreas donde la población es más homogénea (zonas rurales y pequeñas ciudades), es decir que son de mayoría blanca, “el trabajador del campo de clase media no se identifica con ella”.

“Si yo fuera su asesor político le diría que fuera incendiaria, altisonante, que no se mida, que pegue con todo lo que tiene, porque al final no tiene nada que perder”, agregó Payan.

Valdez sigue confiada en que será la nueva gobernadora y dice que los sorprenderá a todos, tal y como lo hizo cuando fue electa sheriff del condado Dallas.

“Uno no se mete en una batalla para perder, pero si ese fuera el escenario estoy segura de que la gran ganancia fue que hicimos avanzar a Texas, hicimos que se le ponga atención a la gente del común que ahorita mismo no tiene voz”, dijo. “Así que no habría ninguna pérdida… sí voy a ser la gobernadora”, agregó entre risas.

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